Las últimas semanas han sido de presiones en algunos mercados, tal y como ha sido el caso del bursátil y el cambiario. Del jueves 10 de mayo al jueves 7 de junio el peso se devaluó 4.1 por ciento frente al dólar y el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores retrocedió 4.9 por ciento. La causa de ello se encuentra en la incertidumbre que generan los problemas que enfrentan algunas economías europeas - la griega y la española, para empezar -, incertidumbre que, en el caso de la economía mexicana, induce a la compra de dólares - y a la devaluación del peso frente al dólar -, y a la venta de acciones - y a la baja en los índices bursátiles -.
La pregunta que muchos se hacen es si esas presiones, en esos mercados, pueden ser el inicio de un deterioro económico generalizado. Una buena manera de responder es comparando los resultados obtenidos en 2011 con las expectativas para el 2012 y el 2013, utilizando para esto último la Encuesta Sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, levantada por el Banco de México, correspondiente al mes de mayo.
En 2011 la producción de bienes y servicios, y con ella la generación del ingreso, creció 3.9 por ciento. Para 2012 y 2013 se proyecta un crecimiento del 3.7 y 3.5 por ciento, menor, pero nada que pueda ser calificado de catastrófico.
En 2011 la inflación fue de 3.8 por ciento. Para 2012 y 2013 se proyecta una inflación del 3.7 y 3.5 por ciento, menor, lo cual apunta en la dirección correcta.
Terminamos 2011 con una tasa de interés (Cetes a 28 días) de 4.31 por ciento, que para finales de 2012 y 2013 se proyecta en 4.44 y 4.72 por ciento, mayores, pero, de nueva cuenta, nada que pueda ser calificado de desastroso.
Finalizamos 2011 con un tipo de cambio de 14.10 pesos por dólar, y para finales de 2012 y 2103 se proyecta un precio del dólar de 13.03 y 12.96 pesos, lo cual supone una revaluación de la moneda mexicana frente a la divisa estadounidense, nada parecido a una debacle cambiaria.
Por último, y para no hacer muy extenso este repaso, a lo largo del 2011 se crearon, en el sector formal de la economía, 611 mil 552 nuevos empleos, y se espera que en 2012 y 2013 se creen 622 mil y 572 mil, más en 2012, lo cual apunta en la dirección correcta, menos en 2013, lo cual no apunta en la dirección correcta, pero sin deber ser considerado algo calamitoso.
Los analistas consultados por Banxico consideran que, en un 26 por ciento, la debilidad del mercado externo, y en otro 26 por ciento, la estabilidad financiera internacional (lo cual suma 52 por ciento), serán los principales factores que, en los próximos meses, podrían frenar el ritmo de la economía, pero también lo es que no esperan que dicho freno sea considerable, tal y como lo muestran los números.