A lo largo del primer semestre del año la cantidad de remesas, que son los dólares que los mexicanos que viven y trabajan en los Estados Unidos mandan a sus familiares en México, sumó 11 mil 852.10 millones de dólares, seis por ciento más que en el mismo período del año anterior: 11 millones 181. 85, lo cual indica que, pese a los problemas por los que sigue atravesando la economía estadounidense, la capacidad de generación de ingreso de los mexicanos que en ella trabajan sigue siendo considerable, ello en beneficio, sobre todo, de muchas familias mexicanas que reciben esa ayuda externa, por mucho la más eficaz de todas las ayudas externas posibles. ¿Por qué lo digo? Veámoslo.
A lo largo del primer semestre del 2012 se realizaron 36.42 millones de envíos de remesas (35.82 millones por medio de transferencias electrónicas, 0.21 por medio de money orders y 0.40 en efectivo o en especie), lo cual dio un promedio, mensual, de 325.46 dólares por envío, lo cual, tomando en cuenta un tipo de cambio promedio para el período enero – junio de 13.26 pesos por dólar, arrojó una cantidad de 4 mil 315.20 pesos, que equivalen a 2.3 veces el salario mínimo, lo cual quiere decir que una familia que gane un salario mínimo, que en promedio es de 60.66 pesos diarios, y que tenga un familiar trabajando en Estados Unidos y enviándole remesas, éstas pueden llegar a multiplicar su ingreso hasta por tres. Tal es la importancia que las remesas tienen para muchas familias mexicanas, y tal es el motivo por el cual las califico de la más eficaz ayuda externa que dichas familias pueden recibir.
Llegados a este punto puede preguntarse si en México alguien gana el salario mínimo, que es, en el área geográfica A, de 62.33 pesos diarios, en la B de 60.57, y en la C de 59.08, dando un promedio de 60.66, o si el mentado salario, literalmente mínimo -¡60.66 pesos diarios!- es únicamente una referencia para calcular multas. No. Según los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010, la última con la que contamos, el 60.3 por ciento de los perceptores de ingreso monetario generan entre 0.00 y 2.00 salarios mínimos de ingreso corriente monetario. Desafortunadamente el INEGI no reporta cuántos perceptores de ingreso generan entre 0.00 y 1.00 salario mínimo de ingreso monetario, pero queda claro que en México sí hay población ocupada que gana, por concepto de ingreso monetario, hasta un salario mínimo.
Supongamos una familia con dos perceptores de ingreso monetario a nivel del salario mínimo, de tal manera que su ingreso sume 121.32 pesos diarios, más o menos 3 mil 700.26 pesos mensuales. Supongamos, además, que esa familia recibe, en promedio, 4 mil 315.20 pesos mensuales por concepto de envío de remesas, lo cual supone multiplicar su ingreso monetario por 2.16. Tal es la importancia que las remesas tienen para muchas familias de mexicanos, remesas que son propiedad, ¡nada más!, de quienes las reciben.