10/17/2012
Respuestas a un lector
Arturo Damm

Un lector de esta columna me hizo las siguientes preguntas que, por considerarlas interesantes, ahora respondo de manera pública: 1.-¿Qué porcentaje de los 51.3% de pobres en el país son resultado de la apertura comercial iniciada en México en 1982? 2.- ¿Qué hacer hoy ante la demanda de productores de aguacate americanos para que nuestros productores sean condicionados en sus importaciones (de hecho exportaciones)1/ a ese país? 3.- ¿Existe aún un interés nacional? 4.- ¿Debemos olvidarnos del concepto de país y vivir únicamente para resolver nuestras necesidades personales y familiares?

1.- Una de las condiciones necesarias del progreso económico es el comercio, de tal manera que se puede afirmar, con toda certeza, que a más comercio mayor progreso, lo cual quiere decir que sin la apertura comercial y los tratados de libre comercio (que desafortunadamente todavía no dan como resultado el verdadero libre comercio), el número de pobres en el país probablemente sería mayor, debiendo aclarar que en el 2000 el porcentaje de mexicanos que sobrevivía en la pobreza era 53.6, mismo que bajó a 42.7 en 2006 y que, por obra y gracia de la recesión del 2009, que nos pegó desde los Estados Unidos, subió al 51.3 en 2010. (El año entrante sabremos qué pasó en 2012).

2.- La demanda de los productores estadounidenses de aguacate, que pretenden limitar las exportaciones de aguacate mexicano hacia aquellos mercados, es consecuencia de la competencia que el aguacate Made in México les está haciendo en sus mercados, sobre todo en California, Florida y Hawai, después de que, tras 80 años de embargo, el gobierno estadounidense permite ya la importación de la fruta mexicana. ¿Qué debe hacer el gobierno mexicano? Insistir, una y otra vez, para que se elimine cualquier medida de tipo proteccionista, poniendo el ejemplo, es decir, eliminándolas en México. ¡El buen juez por su casa empieza!

3.- Más que el interés nacional, existen los distintos intereses de los nacionales, y es esa pluralidad de intereses la que enriquece a un país. Allí donde hay, y por lo general allí donde lo hay es porque el gobierno lo impone, UN interés nacional, lo que hay es totalitarismo y absolutismo, dictadura y tiranía. No necesitamos un proyecto de nación, armado en torno a un interés nacional, sino una nación en la cual cada quien, respetando los derechos de los demás, y sin ningún privilegio otorgado por el gobierno, pueda sacar adelante sus propios proyectos, en función de sus intereses personales.

4.- Buena parte de la respuesta a esta pregunta está dada en la contestación anterior, a la cual agrego lo siguiente: si cada quien fuera capaz de satisfacer, honesta y eficazmente, sus necesidades, gustos, deseos y caprichos, personales y familiares, todos estaríamos mejor y, por consiguiente, “el país” estaría mejor. Hay que centrar la atención, no en México, que para todo efecto práctico no pasa de ser una abstracción, sino en los mexicanos, que sí somos realidad concreta, mexicanos en plural, no sólo por ser muchos, sino por ser diversos.

1/ Paréntesis mío.



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