11/30/2012
La economía mexicana, 2006-2012
Arturo Damm

Lo primero que hay que tener claro es que la economía mexicana, o si se prefiere La Economía Mexicana, así, con mayúsculas, no deja de ser una abstracción, ya que las que existen, en concreto, son las actividades de los agentes económicos, razón por la cual la pregunta ¿cómo va la economía mexicana? no tiene sentido, motivo por el cual, cuando me la hacen, respondo con la siguiente pregunta: ¿cómo te está yendo a ti en tu actividad económica? Para esta pregunta no hay una sola respuesta, ya que a ese nivel, el de la actividad económica de cada cual, encontramos de todo, desde aquellos a quienes les va muy bien hasta aquellos a quienes les va muy mal.

El que la economía mexicana no pase de ser una abstracción no quiere decir que no haya algunos indicadores que permiten hacernos una idea de las condiciones generales en cuyo marco se desenvuelven las actividades de los agentes económicos, variables entre las que contamos al Producto Interno Bruto, es decir, a la producción de bienes y servicios, y generación de ingresos, que tiene lugar en el país; a la inflación, es decir, al comportamiento del índice de precios al consumidor; al tipo de cambio, es decir, al precio del dólar en términos de pesos; a la tasa de interés, es decir, al precio del crédito; a la tasa de desempleo, es decir, el porcentaje de población económicamente activa que busca trabajo sin encontrarlo, cinco variables que nos dan una idea de las condiciones generales en cuyo marco se desenvuelven las actividades económicas.

¿Cómo se comparan esas condiciones generales hoy, a finales del sexenio de Calderón, con las de hace seis años, al final del sexenio de Fox? Veamos[1]: 1) crecimiento del PIB en 2006, 4.8 por ciento; en 2012, 3.3; 2) inflación en 2006, 4.1 por ciento; en 2012, 4.6; 3) tipo de cambio en 2006, 10.75 pesos por dólar; en 2012, 13.07; 4) tasa de interés, Cetes a 28 días, en 2006, 7.04 por ciento; en 2012, 4.25; 5) tasa de desempleo abierto en 2006, 3.5 por ciento de la población económicamente activa; en 2012, 5.0.

¿Qué tenemos? Menor tasa de crecimiento del PIB, mal. Mayor inflación, mal. Mayor tipo de cambio, mal. Menor tasa de interés, bien. Mayor tasa de desempleo, mal. Cierto, los malos resultados no supusieron el descarrilamiento de la economía mexicana, y en concreto el mal resultado en materia de crecimiento del PIB fue consecuencia, de manera importante, de la recesión del 2009 que nos pegó desde los Estados Unidos. Eso es cierto, pero también lo es que no sólo no hubo un avance hacia mejores resultados, sino que en cuatro de las cinco variables consideradas hubo, comparando 2012 con 2006, retroceso.

¿Crecimiento promedio anual del PIB entre 2001 y 2006? 2.3 por ciento. ¿2007 y 2012? 2.0 por ciento. ¿Inflación promedio anual entre 2001 y 2006? 4.4 por ciento. ¿2007 y 2012? 4.5 por ciento. Conclusión: menor crecimiento y mayor inflación, la combinación equivocada.


[1] Los datos para el 2012 son los más recientes disponibles.


«Regresar a la página de inicio