En el Día de San Valentín se escuchan toda una serie de expresiones de amor, reales o fingidas, rayando en muchos casos en cursilería. Para no quedarse atrás, el gobierno federal hizo su contribución a través de Twitter. Todo empezó con un tuit en la cuenta del presidente Enrique Peña, con el hashtag #AMOAMEXICO, en la cual él nos dice por qué ama a México. Menciona tres:
“Porque somos una tierra extraordinaria de mujeres fuertes, de hombres valientes, de niños soñadores y brillantes”.
“Porque este país ya no es el mismo, porque ésta es una generación de mexicanos que se atrevió a cambiar”.
“Porque en los momentos más difíciles nos hemos levantado con entereza y triunfo. Porque quien una y otra vez ha luchado por esto, ha sido su gente”.
Afirma: “#AmoaMéxico y no habré de detenerme en el propósito de trabajar unidos, para que a todos los mexicanos les vaya bien”. Y finaliza: “Porque hoy y siempre #TodosSomosMexicanos”.
Algunas secretarías de Estado, a través de sus oficinas de comunicación social, se encargaron de retuitearlo, pero otras pusieron su granito de arena:
Secretaría de Hacienda y Crédito Público: “#AmoaMéxico por las ganas de salir adelante.
Secretaría de Economía: “#AmoaMéxico por ser un país emprendedor”.
Secretaría de Comunicaciones y Transportes: “#AmoaMéxico y viajar por sus carreteras”.
Secretaría de la Defensa Nacional: “#AmoaMéxico por su entrega”.
Secretaría de Gobernación: “#AmoaMéxico y la diversidad de su gente”.
Secretaría de la Función Pública: “Soy funcionario público y #AmoaMéxico”.
No sé a qué brillante publicista o a quién en la oficina de la Presidencia de la República se le ocurrió semejante idea, pero no me queda duda de tres cosas: a) la más pura cursilería; b) amor fingido, y c) qué enorme desperdicio de nuestros impuestos para financiar la labor, seguramente una de un alto valor agregado y contribuyendo para que a todos los mexicanos les vaya bien, de las diferentes áreas de comunicación social del gobierno.
Pero ya que estamos en eso, van algunas sugerencias para que los funcionarios públicos muestren su amor por México:
Que el presidente fuerce al PRI a aprobar un verdadero y autónomo sistema nacional anticorrupción, con un fiscal independiente, con una reforzada Auditoría Superior de la Federación y un Tribunal de Cuentas.
Que se promulgue una ley secundaria en materia de transparencia que refleje el espíritu de la reforma constitucional y obligue a los funcionarios públicos a ser sujetos a la rendición de cuentas.
Que todos los funcionarios públicos, presidente de la República, secretarios de Estado, subsecretarios, ministros de la SCJN, consejeros de los órganos autónomos del Estado (INE, IFAI, CNDH, Banxico, etcétera), diputados, senadores, gobernadores, presidentes municipales, candidatos a un puesto de elección popular y más, hagan pública tres declaraciones: patrimonial, de impuestos y de conflictos de interés.
Que estén dispuestos a utilizar, cuando así se justifique, el legítimo monopolio en el uso de la fuerza.
Que no sigan protegiendo y utilizando un sistema de capitalismo de compadrazgo.
Que no protejan prácticas monopólicas y promuevan la existencia de mercados competitivos.
Que garanticen que no seguirá habiendo una flagrante impunidad en la comisión de delitos y garanticen y protejan eficiente y eficazmente los derechos privados de propiedad.
Que muestren que, efectivamente, están para servir a la Nación y no para aprovecharse del poder público para su beneficio personal.