La Presidencia de la República informó que “39 empresas globales han decidido invertir en México más de 11 mil 170 millones de dólares”, y que “con estas inversiones se crearán 56 mil 200 empleos directos e indirectos en nuestro país”, lo cual es una buena noticia porque eso, inversiones directas, que abren empresas, producen bienes y servicios, crean empleos, y generan ingresos, es lo que necesitamos en México, país en el cual se invierte, ¿pero cuánto más no se invertiría si tuviéramos un verdadero Estado de Derecho, definido como el gobierno de las leyes justas, mismo que haría de México un país más seguro y confiable, lo cual traería como consecuencia una economía más competitiva, más capaz de atraer inversión directa, causa eficiente del crecimiento económico?
El World Justice Project calcula y publica el Índice de Respeto al Estado de Derecho, mismo que supone 1) que el gobierno, sus funcionarios y agentes son responsables ante la ley; 2) que las leyes son claras, públicas, estables, justas y protegen los derechos fundamentales, incluidas la seguridad de las personas y sus bienes; 3) que el proceso por el cual se promulgan, administran y hacen cumplir las leyes es accesible, justo y eficiente; y 3) que la justicia es impartida por jueces que son competentes, éticos, independientes, neutrales, suficientes en número, que cuentan con recursos adecuados y reflejan la composición (étnica y cultural) de la comunidad a la que sirven.
Según el Índice de Respeto al Estado de Derecho 2014, México ocupa, entre 99 naciones, el lugar 79 (y el 12vo. entre los 16 países de la región latinoamericana y caribeña), con una calificación de 4.5 sobre 10, resultado, no mediocre, sino francamente malo, que nos muestra la magnitud del reto que enfrentamos en materia tan importante para el progreso de un país como lo es el del Estado de Derecho.
¿Cuánto más no se invertiría en México si tuviéramos un verdadero Estado de Derecho? ¿Y cuánto más no crecería la economía si se invirtiera más?