El crecimiento de una economía, que se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, depende de la inversión directa, que abre empresas, produce bienes y servicios, crea empleos y genera ingresos, inversión que a su vez depende, en buena medida, de la confianza de los empresarios. A mayor confianza más inversión, y a más inversión mayor crecimiento. En función del crecimiento la confianza es importante.
El INEGI calcula, mes tras mes, el Índice de Confianza Empresarial, que mide la confianza de los empresarios del sector comercio, de la construcción, y de la industria manufacturera, a partir de la respuesta que dan a estas cinco preguntas: Comparando la situación actual del país y de su empresa con la de hace un año, ¿cree que éste es el momento adecuado para invertir? ¿Cómo considera la situación económica del país hoy comparada con la de hace un año? ¿Cómo considera que será la situación económica del país dentro de un año, respecto a la actual? ¿Cómo considera la situación económica de su empresa hoy comparada con la de hace un año? ¿Cómo cree que será la situación económica de su empresa dentro de un año, respecto a la actual? El INEGI apunta que “los indicadores están diseñados para que sus valores fluctúen entre 0 y 100, (y que) es frecuente que en este tipo de indicadores se utilice el valor de 50 como el umbral para separar el optimismo y el pesimismo…”
En marzo el Índice de Confianza Empresarial se ubicó en 48.4 unidades. ¿Mejor o peor? Comparemos. En marzo del 2012 se ubicó en 54.8 puntos; en marzo del 2013 en 55.5, y en marzo del 2014 en 52.8. En marzo pasado el índice se ubicó, en zona de pesimismo, en su nivel más bajo de los últimos cuatro años, con el subíndice “cree que este es un momento adecuado para invertir” en 31.3 unidades, el más bajo de todos. ¿Qué efectos tendrá esto en el crecimiento de la economía mexicana?