12/4/2006
Calderón: ¡Bien!
Arturo Damm

Felipe Calderón inició su gobierno con el pie derecho: comenzó cumpliendo su palabra. ¡Bien!

 

Una y otra vez Calderón, siendo presidente electo, afirmó que acudiría al Congreso de la Unión a protestar como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. La última vez que lo dijo fue pasada la medianoche del 1 de diciembre, en su primer mensaje como presidente: “Al recibir del Presidente Vicente Fox la Oficina Presidencial – dijo -, inicia el proceso de toma de posesión de la Presidencia de la República. Más tarde - continuó -, me presentaré ante el Congreso de la Unión para rendir la protesta constitucional, tal como lo establece el Artículo 87 de nuestra Carta Magna”. Y más tarde, pese a que algunos quisieron evitarlo y muchos creyeron que no sería posible, así lo hizo. ¡Bien!

 

Calderón inició su gobierno cumpliendo su palabra y, no menos importante, cumpliendo la ley, el artículo 87 constitucional, que señala lo siguiente: “El Presidente, al tomar posesión de su cargo, prestará ante el Congreso de la Unión o ante la Comisión Permanente, en los recesos de aquel, la siguiente protesta: ‘Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande’ “.

 

Es cierto, el 87 constitucional obliga al presidente a tomar protesta ante el Congreso de la Unión, es decir, ante los legisladores, no en el Congreso de la Unión, es decir, en las instalaciones del palacio legislativo. Sin embargo, Calderón lo hizo ante y en el Congreso de la Unión, habiendo podido más que quienes se empeñaron en evitar la toma de protesta en la Cámara de Diputados, el Frente Amplio Progresista, FAP, que en realidad es una retaguardia angosta retrógrada, RAR, compuesta por el PRD, PT y Convergencia, cuyo objetivo es luchar por el proyecto alternativo de nación propuesto por López Obrador durante la pasada campaña electoral.

 

Abro paréntesis. Ante la relativa facilidad con la que llegaron Calderón y Fox a la tribuna de la sede del Congreso de la Unión, no puedo dejar de preguntarme si las acciones emprendidas por el FAP para evitarlo no fueron pura faramalla, actos artificiosos cuyo fin fue engañar, y hacerlos ver ante la gente muy decididos, dispuestos a todo en su lucha a favor del proyecto alternativo de nación propuesto por AMLO. ¿Bloquearon todas las entradas al recinto legislativo menos aquella por la que entraron Calderón y Fox? Y si fue pura faramalla, ¿qué hubo detrás? La faramalla, ¿estuvo negociada? Y si así fue, ¿a cambio de qué permitieron los del FAP la entrada de Calderón y Fox? ¿O, por el contrario, los dos panistas, en una acción bien planeada, sorprendieron a los fapistas y llegaron hasta la tribuna para que Calderón rindiera protesta en fondo (ante el Congreso de la Unión) y forma (en el Congreso de la Unión)? Cierro paréntesis.

 

El hecho es que Calderón, al haber protestado en fondo y forma como Presidente de la República, inició su sexenio cumpliendo su palabra: no solamente acudió ante, sino al Congreso de la Unión, a protestar como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. ¡Bien!



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