12/5/2006
Como si fuera un juego
Adolfo Vázquez

Cualquier aficionado al fútbol que haya observado el partido de vuelta de los cuartos de final del torneo Apertura 2007, América – Atlas, entiende que la causa de que el equipo rojinegro no haya podido eliminar al equipo de Coapa es simple: el director técnico Rubén Omar Romano realizó dos pésimos cambios al sacar a sus dos delanteros y perder así cualquier capacidad de respuesta cuando faltaban 25 minutos para el final del cotejo.

 

Las personas que vieron el partido no se explican el por qué de esos movimientos. Sucede lo mismo con los especialistas en la materia, toda la noche y el día siguiente las preguntas seguían. Las personas comunes y corrientes no sienten que saben más de fútbol que un Director Técnico profesional pero sí saben dónde estuvieron las fallas, la reacción es la misma: “sí hasta yo sé qué fue lo que pasó, ni modo que no lo sepa él”.

 

Sirva lo escrito para hacer notar que los mexicanos estamos acostumbrados a saber cómo se hacen las cosas pero creemos que los que manejan las situaciones deben saber más que cualquiera de nosotros que no nos dedicamos a eso.

 

Un informe de la Secretaría de Economía presentado recientemente encontró que el estado de derecho y los costos para operar una empresa son renglones con focos rojos para elevar la competitividad del país.

 

Evidentemente son problemas que se deben de solucionar si queremos que nuestra economía sea competitiva; de nada sirve que una empresa cualquiera desee realizar más proyectos de inversión en nuestro país aprovechando la estabilidad económica (inflación y tasas de interés bajas y un peso fuerte) si va a enfrentar costos elevados como barreras a la entrada a mercados, contratación y el despido de personal, contribuciones como seguridad social o aguinaldos, seguridad en los lugares de trabajo, etc. La situación se pone peor si los derechos de propiedad no están bien definidos y hasta una expropiación se puede llegar a sufrir.

 

Pero no quiero ahondar demasiado en estos asuntos, dudas no caben de que se requieren mejoras sustanciales en esos rubros, si no se concretan entonces es poco el avance en materia de inversiones que podemos esperar (inversiones necesarias para catapultarnos al esperado crecimiento económico).

 

Lo que quiero hacer notar es que no es el primer estudio que revela los “focos rojos” en materia de competitividad, ya son varios y en todos estamos estancados en la mediocridad: Para la Secretaría de Economía, México obtuvo el lugar 58 de 125 países, para el WEF, el 60 de 156; para el WEF en América Latina, el 6 de 10; para The Heritage Foundation, el 43 de 175  y el 31 de 45 para el IMCO.

 

Todos estos estudios nos dan la muestra de que estamos a media tabla, mediocres, eso no es nuevo, ¿hay soluciones?, sí, y tampoco es nuevo, los especialistas y otros que no se dedican a estudiar estas condiciones saben cuáles son y no se cansan de repetirlas.

 

Igual que en el futbol, no es posible que nuestros representantes no lo sepan. Por algo están ahí recibiendo muchísimos miles de pesos mensuales (para subirse el sueldo nadie protestó, en cambio para ponerse de acuerdo y hacer lo que les toca no se ve para cuándo logren un acuerdo).

 

Pero igual que en el futbol somos espectadores con nuestra opinión bien fundamentada pero no estamos en el terreno de juego, igual que en este deporte (cómo si fuera un juego), sólo podemos esperar que alguien haga caso de una opinión diferente y se dé cuenta de que el camino que se ha tomado no es el adecuado.

 

Sabemos dónde están los problemas, cuanto estudio nuevo se publica nos lo repite: estado de derecho y costos para las empresas (por lo menos), sabemos cuáles son las soluciones, ¿lo saben nuestros representantes?, ¿les importa?



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