12/5/2006
Carta a Vicente Fox
Santos Mercado

Estimado Vicente,

 

Esta carta te la escribo ahora que ya no eres Presidente de México. No quise hacerlo antes para no abonar a tanta gente que habló mal de ti, a tanta gente que habló sin fundamentos, a gente que habló sólo con el hígado.

 

Pero debes darte cuenta que quienes te criticaron fueron los izquierdistas, desde los “intelectuales” de  universidades públicas, hasta los periodistas que en lugar de reconocer su formación marxista se hacían pasar por “progresistas”.

 

Pero sabes... mal, verdaderamente mal hubiera estado que esos izquierdistas te hubieran ensalzado. Si de sus labios hubieran salido sólo alabanzas, significaría que les habías pavimentado el camino para destruir a este país. Imagínate que el Peje, el subcomandante Marcos o Rosario Ibarra de Piedra hubieran dicho “¡qué buen presidente tenemos!”. Significaría, seguramente, que te convertiste en un Fidel Castro que destruyó a su pueblo junto con sus sueños e ilusiones. O que te hubieras convertido en un Hugo Chávez para facilitar que una camarilla de bandidos se apropiara de los recursos de la Nación. Seguro que habrías recibido aplausos marxistas si hubieras colocado en el poder a  Obrador,  Martí Batres,  Encinas, Noroña, Imaz, Padierna, Piedra, Ortega, Bejarano, Navarrete y toda esa bola de izquierdistas que siempre hablaron mal de ti. Entonces habrías convertido a México en un infierno muy parecido a Cuba o Corea del Norte. Y eso sí que hubiera estado muy, muy mal... desde mi punto de vista.

 

Pero tuviste el gran acierto de no darles gusto a los marxistas y naturalmente que te iban a odiar, tú lo sabías. En lugar de satisfacer los caprichos de los izquierdistas, lograste que mucha gente pobre tuviera casa propia. Esa fue una medida genial pues un propietario difícilmente se deja manipular por los engaños del izquierdista.

 

Lograste avanzar en el programa de privatización de las tierras ejidales. Eso permitió que los campesinos no arriesgaran su patrimonio con las promesas de los zapatistas. Convertiste a México en el país que más tratados de libre comercio ha firmado. Manejaste la mejor política monetaria que se haya visto en casi un siglo. Abriste las oportunidades a millones de personas pobres para que ingresaran al campo empresarial empezando desde un humilde “changarro”, bajaste la cantidad de trámites burocráticos para fundar negocios formales. Pero todo esto te lo criticaron los izquierdistas... y ¿sabes por qué? Porque todos estos movimientos, promovidos por ti, impulsaban a México para transformarse en una economía capitalista que no necesita redentores marxistas, porque confía en el esfuerzo de cada ciudadano.

 

Los izquierdistas no son tontos. Saben que si se deja funcionar libremente a los mercados, ellos desaparecen del mapa. Por eso su respuesta rabiosa contra ti siempre fue de oposición constante durante todo tu régimen, hasta en el último minuto en que no querían que asistieras a la toma de posesión de Felipe Calderón.

 

Pero, sabes, lejos de sentirte triste, debes estar muy orgulloso del papel que hiciste. Con la mano en la cintura te puedo declarar “el mejor presidente que ha tenido México en un siglo” y puedo dar bastantes argumentos. Con muy pocos amigos de tu lado pudiste hacer lo que ningún otro presidente había logrado. Y conste que te lo digo ahora que eres un ciudadano más, para que no pienses que te estoy pidiendo chamba.

 

Pero también te puedo decir tus errores. Sé que no me romperás la boca pues tú mismo luchaste para que disfrutáramos de la libertad de expresión, aunque muchos la usaron sólo para insultarte.

 

Es más, me puedo sumar al grupo de críticos para decirte en qué no me cumpliste. Pero recuerda que no soy izquierdista,  soy de derecha, es más, soy de ultraderecha o, como reza en la puerta de mi cubículo “El único profesor neoliberal de la UAM”. Así que déjame hacerte mi lista de críticas o más bien, de lo que te faltó hacer durante tu gobierno.

 

1.      Debiste haber desaparecido el monopolio petrolero y burocrático que significa PEMEX. Tú, mejor que nadie,  sabes que PEMEX es la cajita chica de muchos bandidos que con treparse en el gobierno disfrutan de la venta bruta de este recurso natural. Hacen ganancias privadas sin arriesgar nada. Pero no le hiciste nada, dejaste casi intacto a PEMEX.

 

2.      Debiste haber desaparecido el monopolio educativo que destruye la conciencia emprendedora de los jóvenes. Pero a la SEP no le tocaste ni un pelo, es más, le diste más recursos que terminaron por financiar a delincuentes tipo APPOS.

 

3.      Debiste haber reformado a la constitución para declarar a los sindicatos enemigos de los intereses de los trabajadores y por lo tanto prohibirlos. Pero tampoco hiciste nada al respecto, los respetaste aunque ellos no hicieron lo mismo hacia ti.

 

4.      Debiste haber impulsado la dolarización a fin de garantizar que ningún nuevo gobierno pusiera en peligro a la economía mexicana por la simple prerrogativa de poder usar la maquina de billetes. Pero tampoco avanzaste mucho en esta línea.

 

5.      Debiste haber reducido drásticamente los impuestos. Recuerda que en una economía de mercado los gobiernos no le deben meter mano a los bolsillos del trabajador, comerciante o empresario pues sólo así se logra la tasa máxima de crecimiento.

 

6.      Debiste haber reducido la cantidad de gente que vive del presupuesto gubernamental. No es necesario que el gobierno tenga 6 millones de burócratas, con unos 50, 000 bastaría y hasta se me hacen demasiados.

 

7.      Debiste haber eliminado la Cámara de Diputados, Senadores  y Asamblea de representantes pues hay demasiados politiquillos izquierdistas que se oponen a la economía de mercado.

 

8.      Debiste haber privatizado todo el sistema de salud (ISSSTE, IMSS, SS, etc.) pues se han convertido en grandes burocracias depredadoras de los recursos que cada vez menos favorecen a la salud de los pacientes.

 

Bueno, ya no te abrumo con lo que yo esperaba de ti. Quizás pido demasiado, pero estoy seguro que esto es parte de lo que México necesita.

 

Creo que lo que hiciste fue bastante y ojalá que quien te suceda tenga el coraje, inteligencia y decisión de conducir a México por la vía de la derecha, del capitalismo salvaje (aunque pocos entienden qué significa), de la economía de mercado y genere así el mejor ambiente para que los mexicanos pongamos en juego todo nuestro talento.

 

Por lo pronto quiero terminar agradeciéndote por habernos entregado tu mejor esfuerzo, lo mejor de tu talento y de tu vida. Voté por ti en 2000 y no tengo la menor duda de haber hecho la mejor elección.

 

Muchas gracias, Vicente Fox.



«Regresar a la página de inicio