Los días 8 y 9 de diciembre pasados Televisa llevó a
cabo su décimo Teletón para ayudar a los niños con
“capacidades diferentes” en el que lo apoyan varias de las principales empresas
del país en diversos rubros.
Nuevamente se llegó a la meta, en este año la misma era recaudar más
de 417 millones de pesos y el total sumó 420
millones 369 mil 748 pesos. Una vez más uno se encuentra con diferentes
posturas de las personas ante este evento, la más socorrida es que los que no
ayudan no lo hacen porque es una labor “que le toca al Gobierno”.
¿Realmente
nos damos cuenta de lo que significa “le toca al Gobierno”? Podemos estar a
favor o en contra, donar mucho, poco o simplemente no donar, y ahí está la
primera diferencia, es voluntario, si el Gobierno se encargara de estos niños
no se podría decidir si se quiere apoyar o no, simplemente de los impuestos
pagados una parte iría hacia el programa, además: ¿realmente lo haría con
eficacia?, difícilmente, una dependencia encargada de este tema generaría por
principio de cuentas tener que contratar burocracia que haga un presupuesto
para analizar cuánto se necesita, que administre el dinero, que verifique que se
hacen las cosas como se deben.
Año con año
nos muestran decenas de cápsulas para que nos demos cuenta de cómo han
evolucionado niños y jóvenes desde que acuden a los CRIT, es una forma de
cumplirnos, de que uno vea lo que se ha hecho con lo recaudado para que aporte
al menos los mismo cada año. ¿El Gobierno nos rendiría cuentas?, ¿tendría los
incentivos?, yo creo que no.
Claro que es
un negociazo, un muy buen negocio toda la publicidad
que se hace Televisa y es un negocio redondo para las empresas, ya que, igual,
obtienen mucha promoción, ¿eso es malo?, no, finalmente ahí están los
testimonios de los niños ayudados, hay quien no ayuda porque dice que las
empresas se aprovechan, pues volvemos al punto, sí, hay mucha publicidad, pero
finalmente ayudan.
Es cierto
que el monto aumentó poco este año (sólo 0.81%) y ahí está tal vez lo único con
lo que no se puede competir con el Gobierno, si éste se hiciera cargo de los
niños, con facilidad el presupuesto sería cada año el triple de lo que se
recauda, pero en la práctica dudo que obtuvieran los mismos resultados.
Entonces,
yo me quedo con que la idea de que el Teletón tendrá
detractores pero no es malo, los empresarios voltean a ver a los necesitados
(en este caso los niños) y los apoya, obteniendo ganancias claro (publicidad),
pero rindiendo cuentas a los que los apoyan con sus donaciones, todo voluntario
y se observa dónde queda el dinero.
Sí,
prefiero quedarme con esta idea a imaginar cómo sería el que los niños con
“capacidades diferentes” dependieran del Gobierno.
Claro que hasta que a la televisora se le ocurrió nadie los apoyaba y en este caso “hubiera sido mejor que el Gobierno se hiciera cargo”, pero afortunadamente no es así, y creo que muchas familias están agradecidas por eso.