Hace unas semanas tuve la oportunidad de asistir al
evento anual “Cumbre de
El debate fue para mi especialmente importante
cuando, con boleto de primera fila, pude atestiguar la serie de posiciones tan
equivocadas en relación a la realidad y, en especial, al infinito potencial
entre nuestros dos países.
Quiero conjugar tal evento con la segunda reunión de
consejo del Bi National Sustainability Laboratory (BNSL)
efectuada la semana pasada. Considero interesante ligarlos porque, mientras el
primero exponía la frontera como el diabólico problema de los EU, el segundo la
presenta como una histórica oportunidad para ambos países y, pasando de la
retórica a los hechos, con actividades cuantificables muestra importantes
avances en su objetivo: promover el desarrollo económico de esta convulsionada
región.
Mientras los rabiosos antiemigrantes de Arizona
promueven un divorcio entre México y los EU, el BNSL, con la camisa
arremangada, se ha dado a tender un puente entre nuestros países. Un puente
para que transite la prosperidad generando negocios que, armados de alta
tecnología y con un espíritu similar al de un Silicón Valley,
enriquecido con ese sabor especial que dibuja el mapa real de la frontera y su
potencial, se den a la tarea de aprovecharlo.
Las actividades del BNSL abarcan ya los
El BNSL es gran ejemplo de una novedosa tendencia
que armoniza dos corrientes antes inconciliables: Quienes consideran los
gobiernos los grandes destructores, y al mercado la única herramienta para
creación de riqueza, y quienes, odiando al mercado, acuden ante el altar del
estado. En años recientes han surgido creativas ONG que, ha diferencia de talibanes como los globalifóbicos,
con gran eficiencia han asumido tareas tradicionalmente impenetrables campos de
gobiernos, en especial, la promoción del desarrollo económico y para muestra
basta un chillón.
Todos conocemos la situación de la educación pública
en México la que, entre sus múltiples medallas, cuenta con el binomio que ha
distinguido países tercermundistas: “caro y malo.” Mientras educación consume
la mayor parte del presupuesto, el producto resultante es para llorar. Pero
ante el jaloncito de orejas del presidente, al accionar una tijera para no
continuar tirando el dinero al WC, duelo nacional encabezado por el rector de
La convocatoria del BNSL, develaba la fisonomía
desarrollada en su ruta para convertirse en un Banco de Inversión mezclado con
un supermercado de servicios empresariales de alta calidad. En la reunión
emergía un ente que, frente a la calificación con la que se empieza a medir la
eficiencia de los gobiernos, surge para sustituirlos en tareas donde fallan
convirtiéndose en eficiente brazo promotor y ejecutor del desarrollo, al cual
acuden ya los gobiernos como el de Chihuahua, Tamaulipas, Nuevo León, en una
creativa relación semejando la maquila del desarrollo.
A su vez, el BNSL, para cumplir con tal
responsabilidad, la cual requiere de intenso capital intelectual, acude a
universidades regionales y laboratorios nacionales de investigación y
desarrollo, en una coordinada sinfónica en la que participa activamente el
sector privado con gran apoyo de programas federales, estatales y municipales
en ambos lados de la frontera. En esta segunda reunión, se despejaba una de mis
incógnitas al comprobar que el BNSL, ha pasado de la teoría a la práctica
mostrando su capacidad para la creación de riqueza y prosperidad.
James Buchanan se acreditaba el premio Nobel de economía con su “Public Choice,” derrumbando el mito de que los servidores públicos,
contrario a lo afirmado por Adam Smith,
no actuaban por interés personal sino por el noble fin del bienestar común.
Ahora sabemos son motivados por la misma ambición personal con el agravante
que, a diferencia de la empresa, para ellos no existe el estado de pérdidas y
ganancias, lo que ha producido el peor cáncer de la historia: burocracias
rapaces e ineptas y, algo peor, la deformación de jóvenes que inician su
carrera en eso: la burocracia.
Cuando Ted Turner donara 1 billón de dólares a
Ante la miopía del mundo se ha iniciado una nueva
revolución, la del capital globalizado cuando el mercado liberado por la
tecnología, a pesar de las convulsiones de gobiernos ciegos, ha iniciado una
agresiva cabalgata. Una furiosa carga en la cual arrebata al estado sus
territorios tradicionales. Los países tienen dos opciones, montarse sobre la
ola como Irlanda y Estonia, o, tratar de combatirlo en una batalla que ya tienen
perdida.
Son batallas tan perdidas que algunos gobiernos
africanos, ante su incapacidad para combatir guerrillas, han contratado
ejércitos privados como Executive Outcomes
que, como el caso de Sierra Leona, en unos meses 600 elementos profesionales derrotaron
10,000 guerrilleros para pacificar el país. BNSL se ha convertido en uno de
esos ejércitos armado con la capacidad que no tienen los gobiernos para, del
brazo de la tecnología y su abundante capital intelectual, crear desarrollo
económico.
¿Qué sucedería si nuestros 6 millones de burócratas
redujeran a 1, y se pasara a maquilar lo que debe ser responsabilidad del
gobierno? Según mis cálculos el PIB estaría creciendo un 10%. Para el año 2020,
el PIB mundial alcanzará los 100 trillones de dólares ¿Qué porcentaje queremos
y cómo? Se aceptan sugerencias pues hoy participamos con poco más del 1%. Por
favor, “mas dinero al WC,” no.