"No
trates de convertirte en un hombre exitoso, sino un hombre de valores."
Albert Einstein
"Reír
mucho y a menudo, ganarse el respeto de gente inteligente y la admiración de
los niños; merecer la apreciación de críticos honestos, ser tolerante con la
traición de los falsos amigos. Apreciar la belleza y encontrar los mejor en
nuestros semejantes. Saber que porque nosotros hemos vivido, una vida ha
respirado mejor. Dejar a la posteridad un hijo sano, un rincon
de jardín, y una sociedad un poco mas redimida. Eso es haber triunfado."
Ralph Waldo Emerson
El año 2006 se despide llevando en su galopante
partida, a tres hombres públicos que nos dejan muy diferentes y contrastantes
legados. Este 26 de Diciembre fallece en los EU el ex presidente Gerald Ford. El triste evento
provoca una de esas raras ocasiones en las que los políticos acuerdan y, en
este caso, como un afinado coro se conjugaban para afirmar: "Gerald Ford fue el hombre que le
regresara la integridad a la presidencia puesto que él," continuaban,
"ha sido el hombre mas honorable que residiera en la Casa Blanca en muchas
décadas."
Unos días antes, en el otro extremo del continente,
fallecía otro ex mandatario de un país muy diferente y, sobre todo, dejando un
legado aun más diferente. Augusto Pinochet, al igual
que Gerald Ford, entregaba
su alma al creador habiendo llegado a la sorprendente marca de las nueve
décadas, sin embargo, Chile, ante tal evento, dolorosamente se partía en dos.
En una fila quienes afirman Pinochet fue el más
sangriento carnicero en la historia del sureño país. En la otra, quienes lo
consideran el salvador que rescatara a Chile de las mandíbulas del marxismo, y
de un aterrante futuro cincelado a imagen de la triste Cuba.
El último de nuestros ex presidentes abandonaba el
mundo muy lejos de asemejarse a la partida de los dos anteriores. Con escenas
para una cinta de horror, Saddam Hussein,
comparado con los dos primeros, relativamente joven era ejecutado en la horca
en día 29 de este mes, dejando una larga estela de sangre, muerte, barbarie y
un mundo, en opinión de los expertos, a punto de un holocausto provocado por
este sangriento ego maniático y otros que todavía rondan por ahí. El verlo
caminar frágil y titubeante hacia el cadalso, fue para mí una de las
experiencias más tristes de mi vida.
El legado histórico de estos tres hombres, no podría
ser más diferente y contradictorio. El arribo de todos ellos al poder,
podríamos describirlo como en medio de graves crisis en sus respectivos países:
Gerald Ford emergía al
liderazgo de los EU en medio de una impopular guerra que desangraba a la
nación, Viet Nam. Sin
embargo, el combustible para la infernal hoguera lo aportaba su antecesor,
Richard Nixon, cuando desconocidos periodistas
exponían un carrusel de burdas agresiones constitucionales, en un teatro
semejante a las tristes tragedias Schakesperianas.
Era tal el ambiente que, al tomar protesta, iniciara afirmando con grave voz:
"Nuestra pesadilla ha terminado."
Un año antes, Augusto Pinochet
ejecutaba un golpe para derrocar el gobierno electo de Salvador Allende, ante
una escalada que apuntaba a Chile hacia una estructura marxista leninista. Ello
pretendía establecer una cabeza de playa que permitiera pasar a la toma de todo
el continente Latino Americano. Portando una inflación del 1,000%, Chile había
sufrido la expropiación de más de 600 empresas, incluyendo el sistema bancario.
Se establecía el control de precios y los salarios se aumentaban por decreto
del gobierno, se implementaba control de cambios y movimientos de capital, y se
le preparaba para la última carga; establecer el socialismo exportado por Fidel
Castro.
En 1979, después de una carrera semejante a la de Al
Capone, luego del asesinato del Primer Ministro y el
derrocamiento de su primo, Saddam Houssein
tomaba el poder en Irak en medio de las crisis permanentes que todo el medio
oriente ha sufrido durante siglos, para nunca abandonarlo. Durante los
siguientes 25 años, ejerciendo un estilo depredador inspirado en el nazismo de
Alemania, convertiría al sufrido país en una más de las escenas dantescas que dibujan
el medio oriente tanto que, a base de méritos, justamente se ganara el apodo de
"el carnicero de Bagdad."
¿Qué mensaje nos dejan estas tres vidas? Gerald Ford, así como se le
identifica como el hombre más honesto que ocupara la Casa Blanca, de igual
forma se le describe como un presidente mediocre tanto que, la presidencia le
fuera arrebatada alguien no sólo mediocre, sino el gran conductor de una era
que, ante los ojos de grupos como Los Revisionistas, iniciaba el declive de los
EU ante un Japón vigoroso y retador; Jimmy Carter. Sin embargo, la mediocridad de Carter
proveía a los EU el siguiente mandatario, Ronald Reagan, para provocar los 8 años de vacas
gordas y, más importante, el regreso del mercado retando el gorilesco estado.
Augusto Pinochet, aunque
no lo reconozcan aun los grandes liberales latinoamericanos, fue el responsable
del arribo de los Chicago Boys a ese país para
convertirlo en su presente. Un presente que nos revela la única nación
latinoamericana formada en el grupo de los países prósperos, desarrollados y
propietario de una "verdadera democracia liberal." Los actores de la
ruta chilena argumentan que una sociedad libre regulada por el mercado, en
Chile, como en todos los países latinoamericanos, por motivo de nuestra
destructiva cultura, debe ser impuesta "a la fuerza." Pero ¿Se
justifica la sangre derramada? Yo no creo, pero queda esa reflexión para la
historia.
Saddam Houssein, desde el primer
día de su dictadura, se dio al establecimiento de un régimen de terror, pillaje,
ejecuciones masivas y, aun portando un gran porcentaje de las reservas
petroleras del mundo, su pueblo sufriría de los dolores que proporciona la
extrema pobreza. Se daría luego a provocar una guerra con Irán que, durante 10
años desangrara el país y, finalmente, la invasión de Kuwait provocando la
primera guerra del golfo, sentando el escenario para la segunda y el final de
su triste historia.
Al mismo tiempo que se honraba a Gerald
Ford en el capitolio americano, se le agradecía su
aportación por el presente de los EU, se le ensalzaba con todo tipo de
honorables ropajes, Saddam Houssein,
con grandes titubeos caminaba hacia su ejecución. Augusto Pinochet
había sido sepultado unas semanas antes en medio del rechazo de los chilenos.
Pienso entonces en mi padre y el dicho de su autoría: "El extraviarse no
es perderse, es dilatar el arribo." Triste partida y grandes
lecciones del 2006.