Retomo los resultados del “Euro barómetro” difundido por
Uno. La deformación estadística de los grandes números, que
acaban siendo el promedio del promedio del promedio de una muestra de
respuestas más o menos significativa. Muchos se han ahogado en lagunas con una
profundidad “promedio” de
Dos. El insalvable sesgo semántico implícito en las
preguntas “de opinión” que inducen –aun a pesar de los esfuerzos de neutralidad
de los encuestadores- respuestas prefabricadas, y
Tres. El innegable sesgo del investigador que perturba de
antemano el experimento, al elegir arbitrariamente unos tópicos en lugar de
otros.
Ya comenté tres de los siete “tópicos sociales” planteados –libertad
individual contra igualdad; contribución de los inmigrantes al desarrollo del
propio país y papel de la religión en la sociedad-, vamos por otros tres: severidad
de la justicia, actitudes hacia la homosexualidad y legalización de la
marihuana (cannabis). (Omito, por ahora, el tópico sobre la
importancia del tiempo libre).
Resultados para Europa en general, o promedio de los
promedios: “Hoy día hay mucha
tolerancia. Los criminales deben ser castigados con mayor severidad”. Totalmente
de acuerdo: ¡85 por ciento!; totalmente en desacuerdo: sólo 12 por ciento. “Los matrimonios homosexuales deben ser
permitidos en toda Europa”. Totalmente de acuerdo: 44 por ciento;
totalmente en desacuerdo: 49 por ciento. “La
adopción de niños debe ser permitida para parejas homosexuales en toda Europa”.
Totalmente de acuerdo, sólo 32 por ciento; totalmente en desacuerdo, 61 por
ciento.
Sigo. “El consumo
personal de cannabis debería ser legalizado en toda
Europa”. Totalmente de acuerdo sólo 26 por ciento; totalmente en
desacuerdo, 68 por ciento.
Pero, otra vez, las variaciones entre países son muy
amplias. Como era de esperarse, en Holanda el 82 por ciento está totalmente de
acuerdo con los matrimonios homosexuales; el 69 por ciento está a favor de la
adopción de niños por parejas homosexuales y el 49 por ciento está por la
legalización del consumo de marihuana. En el otro extremo: Sólo ocho por ciento
de los finlandeses y sólo nueve por ciento de los suecos –ojo- están totalmente
de acuerdo con la legalización de la marihuana. Sólo siete por ciento de los
polacos y de los malteses están totalmente de acuerdo con la adopción de niños
por parejas homosexuales. Sólo 14 por ciento de los chipriotas y 12 por ciento
de los letones están totalmente de acuerdo con los matrimonios de homosexuales.
El espejo se nos rompió y más parece calidoscopio
vertiginoso.