El gobierno de Peña Nieto (en esto keynesiano, espurio, pero keynesiano al final de cuentas), pretende hacer del gasto gubernamental un motor del crecimiento económico, es decir, de la producción de bienes y servicios, y para ello pretende ejercer el año entrante un déficit presupuestario del 4 por ciento del PIB, lo cual será ineficaz, por las razones que explique en la serie de Pesos y Contrapesos titulada Déficit, ¿igual a mayor crecimiento?, que usted puede encontrar en estas páginas, lo cual no quiere decir que el año entrante la economía no pueda creer más, sino que, de darse ese mayor crecimiento, el mismo no se deberá al mentado déficit sino a un aumento en las inversiones directas, que son las que abren empresas, producen bienes y servicios, crean empleos, y generan ingresos para quienes obtienen esos puestos de trabajo.
La causa eficiente del crecimiento económico son las inversiones directas, comenzado por la formación bruta de capital fijo, que son las inversiones en infraestructura de comunicaciones y transportes, instalaciones, maquinaria y equipo, que proporcionan el soporte físico para llevar a cabo los procesos de producción de los bienes y servicios, cuyo comportamiento se usa para medir el crecimiento de actividad económica.
Dicho lo anterior tenemos que durante el primer semestre del año, en términos anuales, la formación bruta de capital fijo decreció 0.6 por ciento, lo cual se debió a un aumento en la formación bruta de capital fijo del sector privado del 1.3 por ciento (1.3 durante el primer trimestre y 1.4 a lo largo del segundo), combinado con una caída (¡aparece el signo negativo!) en la formación bruta de capital fijo del gobierno del 8.4 por ciento (8.6 a lo largo del primer trimestre y 8.3 durante el segundo). La inversión del sector privado en construcción aumentó 0.2 por ciento (menos 0.7 durante el primer trimestre y más 1.1 a lo largo del segundo), y en maquinaria y equipo avanzó 2.8 por ciento (3.9 a lo largo del primer trimestre y 1.8 durante el segundo). Por su parte, la inversión del gobierno en maquinaria y equipo disminuyó 4.0 por ciento (menos 2.8 a lo largo del primer trimestre y menos 5.2 durante el segundo) y en construcción se contrajo 9.2 por ciento (menos 9.5 durante el primer trimestre y menos 8.9 a lo largo del segundo).
Aceptando, como debe ser, ¡porque así es!, que la causa eficiente del crecimiento económico, es decir, de la producción de bienes y servicios, es la inversión directa, y que de esa inversión una parte muy importante es la formación bruta de capital fijo, ¿qué tanto contribuyó, entre enero y junio, el gasto del gobierno al crecimiento económico? El gobierno, ¿qué responde? (¿Responderá?)