Por lo visto para el gobierno de
Vicente Fox el valor de la vida de la gente varía según su nacionalidad pues en
el caos de Oaxaca ha muerto una docena de nativos, la mayoría inocentes
víctimas de la violencia que se ha tolerado con estoicismo ejemplar, pero tenía
que morir un extranjero para que actuara.
Al momento de escribir estas líneas
no estaba claro el resultado de haber enviado a
Se supone que entre las primeras
acciones que toma una fuerza que pretende imponerse sobre otra, ya sea como en
esta ocasión la policía contra los delincuentes que tienen secuestrada Oaxaca,
es cortar las transmisiones de radio y televisión así como las
telecomunicaciones del grupo opositor.
En esta ocasión los delincuentes
siguen transmitiendo con absoluta impunidad y desde la ciudad de Washington
puedo escuchar radio APPO por cortesía de Indymedia, “un
colectivo de organizaciones de medios independientes… que ofrece un vehículo
para la creación de historias radicales fidedignas.”
El corresponsal norteamericano que
murió en Oaxaca Brad Will
estaba cubriendo los sucesos en Oaxaca cuando fue víctima de fuego cruzado. Por
supuesto que Indymedia clama que quienes ultimaron a
su camarógrafo fueron “fuerzas paramilitares priístas” y no el caos provocado por
Habrá que ver todavía si la
negligencia criminal con la que han actuado las autoridades locales, estatales
y federales en la tragedia oaxaqueña finalmente queda atrás con una
intervención atinada de las fuerzas del orden federal y si pueden restaurar la
paz y el orden.
Pero el solo hecho que haya caído un
extranjero no sólo indujo finalmente a la acción al gobierno de Fox sino que
resultó en un escrutinio de los medios internacionales mucho más intenso, como
lo evidencia la cobertura de ayer de los principales diarios de Estados Unidos
como el New York Times, Los Angeles Times y el Washington Post.
La solución de fondo en Oaxaca, sin
embargo, puede llevar mucho más tiempo y tiene por fuerza que pasar por un
replanteamiento a fondo del régimen político local y conseguir una salida que
resulte aceptable para la mayoría de los oaxaqueños.
“La historia del pueblo oaxaqueño es
una historia de Lucha (sic) y resistencia, más de 500 años de resistencia
indígena, negra y popular han llevado a los pueblos a que la resistencia, la
democracia y la lucha sea parte intrínseca de ellos, sea plasmada en sus
tradiciones, en sus usos y costumbres.”
“
Como parte del castigo ejemplar al
que se han hecho acreedores los integrantes de