Miami (AIPE)- Cuando vivía en Venezuela, la moneda más pequeña era un
centavo y la de mayor valor se llamaba "fuerte” (5 bolívares). Esta era
una linda moneda de
Allí se evidencia la magnitud del robo que los venezolanos han sufrido
de manos de sus gobernantes y funcionarios, siendo también parte de la
explicación de por qué Venezuela aparece en el último lugar de América Latina
en el Informe 2006 de Libertad Económica en el Mundo: en el puesto 129 entre
130 países, junto a Rwanda, el Congo y Zimbabwe.
Quizás los argentinos, brasileños, bolivianos, paraguayos, ecuatorianos,
nicas, panameños e isleños del Caribe le querrán
preguntar a Hugo Chávez, en su próxima visita cargado de regalos y promesas, por
qué Venezuela era un país rico cuando el petróleo se vendía a 3 dólares el
barril, era producido y exportado por empresas multinacionales “imperialistas” que
convirtieron al país en el principal exportador de crudo y que para 1958 llegó
a controlar más del 50% del mercado petrolero internacional. Por el contrario,
en el siglo XXI, las reservas, producción, refinación y exportación petrolera venezolana
caen año tras año y, a pesar de que el precio está por encima de los 50 dólares
el barril, los venezolanos sufren una miseria africana.
Se repite la historia. Si regresan quienes conocieron a
La primera devaluación del bolívar en el siglo XX –de 3,35 bolívares por
dólar a 4,30– la instrumentó el gobierno
socialdemócrata de Rómulo Betancourt en 1961, luego de anunciar que no se otorgarían
nuevas concesiones a las petroleras extranjeras y éstas, que tenían inmensos
capitales invertidos en el país, lógicamente comenzaron a repatriar su dinero. Ese
fue el inicio de la sustitución de la empresa privada que busca el lucro por
bondadosas empresas estatales y por aquellas pertenecientes a los amigos del
palacio presidencial, quienes obtienen financiamiento subsidiado de los bancos
del gobierno y protección absoluta contra importaciones baratas.
Para completar el círculo, los peores ministros de Hacienda –ahora
llamado ministro de Finanzas– que tuvo Venezuela en
el período democrático anterior a Chávez fueron altos funcionarios de ciertos y
determinados grandes grupos económicos, esos mismos que no creen en el
capitalismo y la libre competencia sino en la “responsabilidad social de la empresa”.
Así llegamos, en
Por respeto a Simón Bolívar propongo que así como Hugo Chávez ha
cambiado la constitución, la bandera, otros símbolos patrios y hasta los días
de fiesta (el 12 de octubre es ahora el Día de
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