11/7/2006
Fortalecer el mercado interno: ¿Por dónde y cómo?
Arturo Damm

El crecimiento de la producción de bienes y servicios en México está determinado, en buena medida, por las exportaciones, en general, y por las exportaciones manufactureras en particular, las cuales están determinadas por el comportamiento de la economía de los Estados Unidos, en general, y de la industria estadounidense, en particular. Lo que sucede con la economía estadounidense tiene efectos sobre la actividad industrial de los Estados Unidos, lo cual a su vez tiene consecuencias sobre las exportaciones mexicanas, particularmente las manufactureras, lo cual tiene efectos sobre el crecimiento de la producción de bienes y servicios en México.

 

Si la producción en los Estados Unidos crece menos, la producción en México también crecerá menos, de tal manera que, si se quiere evitar esto último, se debe reducir la interdependencia (ojo: no dependencia) entre las dos economías. ¿Cómo? La respuesta de cajón es: fortaleciendo el mercado interno, para que el crecimiento de la producción dependa más de nosotros y no de lo otros. Concedido: hay que fortalecer el mercado interno, lo cual, de entrada, plantea dos preguntas: ¿por dónde y cómo?

 

El mercado es la relación de intercambio entre oferentes y demandantes, y si se ha de fortalecer debemos preguntarnos por dónde, ¿por el lado de la oferta o por el de la demanda? Para responder hay que recordar que para demandar hay que ofrecer o, dicho de manera más clara, para consumir hay que producir, lo cual implica que la producción debe ser previa al consumo, por dos razones muy sencillas: no se puede consumir lo que no se ha producido; y para consumir (demandar) se requiere ingreso, y el ingreso se genera en la producción (oferta). Conclusión: el mercado debe fortalecerse por el lado de la producción, única manera correcta de fortalecer el consumo, lo cual requiere de la inversión, palabra clave en todo este asunto.

 

Si aceptamos que el mercado debe fortalecerse por el lado de la oferta, de la producción, la siguiente pregunta es ¿cómo?. Hay dos maneras de hacerlo. La mercantilista, por la cual el gobierno otorga privilegios (apoyos, protecciones, subsidios, concesiones monopólicas, etc.) a determinados grupos de capitalistas, privilegios que tienen un único fin, reducir o eliminar la competencia, lo cual le permite a los privilegiados cobrar un precio mayor al que cobrarían si hubiera más competencia. La liberal, por la cual el gobierno trata a todos por igual; manteniendo todos los mercados abiertos a la competencia; reconociendo y garantizando los derechos a la libertad (sobre todo para emprender) y la propiedad (sobre todo de los medios de producción); desburocratizando la actividad económica; minimizando los costos de transacción; con impuestos pocos, bajos y parejos (el sistema PBP); garantizando la estabilidad económica, comenzando por la monetaria; ofreciendo los bienes y servicios públicos, ¡que realmente sean públicos! y, ¡muy importante!, haciendo valer el Estado de Derecho.

 

Esa, la liberal, la que corresponde a una verdadera economía de mercado, es la manera correcta de fortalecer al mercado por el lado de la producción, de la oferta, teniendo en cuenta que esa es la única forma de crear empleos y generar ingresos, sin los cuales no hay demanda, no hay consumo.

 

¿Quiere decir lo anterior que estoy a favor de la supply side economics, por lo cual estoy convencido de que más que a la demanda hay que incentivar (correctamente) la oferta. ¡Claro! ¿Por qué? Lo repito: no se puede consumir lo que no se ha producido, y para consumir (demandar) se requiere ingreso, que se genera en la producción (oferta).

 

PD Durante el primer trimestre del año la economía estadounidense creció 5.6 por ciento, 2.6 a lo largo del segundo, y 1.6 entre julio y septiembre. ¡Aguas!



«Regresar a la página de inicio