Llama la atención el comportamiento de quienes participan en mercados cuya evolución muestra, en tiempo real, el grado de confianza de compradores y vendedores, confianza que es un ingrediente importante del progreso económico. Me refiero a los mercados bursátil, cambiario y crediticio, y a los precios correspondientes: precio de las acciones, tipo de cambio peso dólar y la tasa de interés.
Repito lo
ya escrito en otra ocasión. Durante el plantón de los perredistas
en Reforma, Madero y Juárez, plantón que fue parte de una crisis institucional
importante (el cuestionamiento del sistema electoral mexicano), y de un defecto
no menos importante de parte del gobierno (la negación y/o impotencia para
hacer valer derechos y respetar leyes),
Durante el
plantón de los perredistas, del lunes 3 de julio al
15 de septiembre, los mercados bursátil, cambiario y crediticio evolucionaron
favorablemente, lo cual quiere decir que quienes participaron en los mismos por
aquellas fechas no encontraron, en los acontecimientos políticos, motivo de
preocupación. Si lo hubieran hecho la bolsa de valores hubiera perdido, el peso
se hubiera devaluado frente al dólar, y la tasa de interés hubiera repuntado,
no centésimas de punto porcentual, sino puntos porcentuales. Nada de ello pasó,
y qué bueno que así haya sido, ya que el comportamiento observado en dichos
mercados es condición necesaria para incentivar la inversión directa, que a su
vez es condición indispensable del crecimiento de la producción de bienes y
servicios, de la creación de empleos, y del aumento en los ingresos, que son
los tres grandes retos que enfrentamos en la economía mexicana.
Hace un par
de días tuvimos una muestra más de la estabilidad alcanzada, en concreto, en el
mercado bursátil. El lunes pasado amanecimos, en la capital del país, con tres
bombazos, algo que, desde ciertos puntos de vista, por la connotación
terrorista que ello tiene, resulta más preocupante que la toma de Reforma,
Madero y Juárez por las huestes perredistas. Ante
tales hechos uno hubiera esperado un día difícil en los mercados financieros,
en general, y en el bursátil, en particular. ¿Se cumplió la expectativa? No, todo
lo contrario: el Índice de Precios y Cotizaciones de
Hasta ahora los acontecimientos de la arena política no han inquietado a quienes participan en los mercados financieros, y qué bueno que así haya sido. Pero el que hasta ahora haya sido así, no quiere decir que, si los acontecimientos empeoran, y si el gobierno sigue sin mostrar mano firme, la seguridad no se vuelva inseguridad, y la confianza desconfianza. Todo tiene un límite. ¿Cuál será el de la estabilidad económica?