Existen varios remedios para acabar con los numerosos robos
y asaltos que ocurren diariamente. Se puede mandar a matar a todo aquel que
asalte o robe; luego, a todo asaltante o ladrón en potencia; es decir, a toda
la población. Igualmente, para poner fin a los accidentes de tránsito mortales
(ATM), bastaría con medidas como: eliminar todos los vehículos automotores o limitarlos
a 10 por
Accidentes de tránsito.
Son muchas las causas de los ATM. Entre las más obvias están: (1) la
insuficiencia de vías (carreteras y carriles), (2) el pésimo diseño y (3) el mal
estado de las vías, (4) el mal estado de los vehículos, (5) la imprudencia de
los conductores, y (6) los eventos fortuitos. Las causas 1, 2 y 3 son
responsabilidad directa del Estado y, obviamente, del gobierno de turno. Las
causas 4 y 5 son responsabilidad directa de los conductores; y la 6, de nadie. Debemos
señalar que el número de ATM que ocurre por las causas 4 y 5 se incrementa en
la medida que empeoran las causas 1, 2, y 3; esto, por cuanto los conductores
se impacientan y se arriesgan más conforme faltan vías y carriles, y falla el
diseño de las carreteras.
Ahora, cualquier
jerarca, gobierno o ente genuinamente interesado en minimizar las muertes,
atacaría cada unas de estas causas, pero sin violar ningún derecho individual
en el proceso. Pero esto no es lo que ocurre en sociedades primitivas como la
nuestra. En primer lugar, existe un problema ético, moral. La entidad que debe proveer
ciertos servicios (suficientes vías, en buen estado y bien diseñadas) y la que
castiga a los conductores imprudentes es la misma. En consecuencia, encuentra
muy fácil incumplir sus deberes, por un lado, y cargar la mano contra el conductor,
por el otro. Es decir, se olvida, ignora o desatiende las causas 1, 2 y 3, y se
centra en las 4 y 5, pero con saña. Además de ser un grave error estratégico,
esto es autoritarismo y deshumanización pura. Veamos un caso particular.
Revisión técnica. Para combatir los accidentes mortales, los últimos gobiernos pusieron gran énfasis en la causa 4 y profundizaron la revisión técnica forzosa de los vehículos (rtv). Según la directriz, todos los vehículos deben ir a revisión anualmente, y pagar, independientemente de su estado o recorrido en km. Si Perico Pérez acaba de sacar su auto nuevo de la agencia o mantiene su vehículo en perfecto estado, igual tiene que ir y pagar. El gasto en tiempo y dinero es un castigo para Perico Pérez, quien no ha cometido delito alguno. ¡Una inmoralidad! Un castigo solo procede después de que alguien haya violado un derecho individual. En el caso de los automóviles, se deberían, por ejemplo, fijar las normas de emisiones y castigar solo a quienes las violen; pero no a todos. Continuará.