Otra vez fallaron la mayoría de los analistas
instantáneos y comentaristas: Los momios cada vez son más desfavorables para
quienes apuestan por el fracaso de México. Felipe Calderón Hinojosa llegó, vio,
venció y convenció. Bien por él, mejor para México y para los mexicanos.
No sé usted, estimado lector, pero yo compro sin
dudas ese México que se impuso el viernes pasado con el nuevo Presidente
Constitucional, legal, legítimo y auténtico.
Una cita. Escribe la cáustica Clotilde en sus
“dardos” (ver http://www.asuntoscapitales.com/dardos.asp?id=1&dardo=50):
“Hace
seis años había más esperanzas y menos realidades; más ilusiones y menos
certezas. Hace seis años estrenamos un Presidente del tamaño de nuestras
ilusiones, hoy estrenamos un Presidente del tamaño de nuestras realidades y con
los tamaños para hacerles frente y mejorarlas. El que tenga entendederas para
entender que entienda.”
Se ha criticado “de bulto” a los legisladores que
“tomaron” la tribuna de
No es bonito ni deseable que los legisladores en
lugar de discutir racionalmente, dialogar, llegar a establecer acuerdos y
legislar en consecuencia, tengan que convertirse en escudos humanos para
resistir empujones, insultos, provocaciones y tengan que tomar, como si se
tratase de una trinchera en tiempos de guerra, la tribuna de
El nuevo Presidente y su equipo lograron el viernes
pasado –con serenidad y firmeza en el compromiso con la ley- lo que en años de
simulados “diálogos” y negociaciones lastradas de ilegalidad jamás habría
podido lograrse: Imponer la normalidad sobre el triste
espectáculo de pandilla como forma espuria de la política. (Pandilla: Liga
que forman algunos para engañar a otros o hacerles daño).
El medio es el mensaje: ¿No hubo un alma inteligente
y caritativa entre los directivos de Televisa que le dijese a Víctor Trujillo
que es una total falta de respeto al público televidente salir a cuadro, en la
transmisión de la ceremonia solemne del cambio de gobierno,
vestido como ranchero en día de asueto? Camisa roja, chamarra de cuero…
¿Confundió la toma de posesión de Felipe Calderón en México con la de un Evo
Morales cualquiera –enfundado en un suéter multicolor- en Bolivia?