Chicago
(AIPE)- El aumento del salario mínimo afecta negativamente la economía de
varias maneras. Aunque mejora los
ingresos de algunos trabajadores con poca experiencia, reduce las oportunidades
de empleo a los jóvenes y de aquellos con pocas habilidades. Estos son
empujados al desempleo o a formar parte de la economía informal. Un salario
mínimo más alto también aumenta los precios de los establecimientos de comida
rápida y de otros bienes y servicios que se ofrecen empleando a trabajadores
sin experiencia. Los trabajadores que reciben entrenamiento deben aceptar, en
contrapartida, salarios más bajos. Un salario mínimo más alto dificulta que los
patrones puedan ofrecer entrenamiento a sus nuevos trabajadores.
Los aumentos
del salario mínimo incrementan la demanda de mano de obra entrenada al reducir
la competencia de aquellos trabajadores con poca o ninguna experiencia. Esta es
una importante razón por la cual los sindicatos siempre apoyan los aumentos del
salario mínimo, ya que reduce considerablemente la competencia de parte de
trabajadores no sindicalizados que ganan menos.
Aquellos que
sabiendo las consecuencias apoyan el aumento del salario mínimo no creen que es
una manera efectiva de reducir la pobreza. Desde luego, les va mejor a los
trabajadores más pobres que tienen la suerte de mantener su empleo luego de un
aumento del salario mínimo, pero todos aquellos otros que pierden su empleo al
subir el salario mínimo porque su aporte no cubre el nuevo sueldo, salen
perdiendo. Y las familias pobres son las más afectadas por el aumento de los
precios en los establecimientos de comida rápida y de otros productos y
servicios ofrecidos por mano de obra barata, ya que estas familias gastan una
mayor proporción de sus ingresos en tales bienes y servicios.
Una reciente
petición firmada por más de 600 economistas, incluyendo a cinco Premios Nobel, apoyaba el aumento del salario mínimo federal en
Estados Unidos de $5.15 la hora a $7.25. Tal petición es impresionante y
deprimente a la vez, pero creo que la mayoría de los más de 20 mil miembros de
La
controversia persiste principalmente porque los anteriores aumentos del salario
mínimo fueron muy pequeños para afectar el empleo. Este nuevo aumento, apoyado
por los demócratas en el Congreso, es suficientemente grande como para
reflejarse en las estadísticas. Sería un buen experimento, desde el punto de
vista científico, porque resolvería de una vez la controversia sobre sus
efectos en el empleo, entrenamiento de personal y niveles de precios. Y,
presumiblemente, los economistas que lo proponen piensan que un salario mínimo
mucho más alto sí haría mucho daño. Si no, ¿por qué no aumentarlo a $10 o $15 la
hora?
Otros países,
incluyendo a Francia, ya han realizado esos experimentos. Los resultados en
Francia fueron investigados por dos excelentes economistas, Guy
Lartoque y Bernard Salanie, quienes comprobaron que el alto salario mínimo
francés explica el bajo nivel de empleo de las mujeres francesas casadas, las
deprimentes oportunidades de conseguir trabajo que tienen los jóvenes franceses
y el desempleo sufrido en Francia por 40 por ciento de los jóvenes musulmanes.
___* Profesor de economía de