12/15/2006
De la deuda gubernamental (II)
Arturo Damm

¿Qué quiere decir que el porcentaje de deuda gubernamental con relación a los ingresos del gobierno debe ser cero? Que el gobierno no debe endeudarse, razón por la cual debe financiar todo su gasto con impuestos, ¡tal y como al final de cuentas sucede!. Lo explico.

 

A una idea de David Ricardo, trabajada posteriormente por Robert Barro en el contexto de las expectativas racionales, se debe lo que se conoce como la equivalencia ricardiana, una de cuyas versiones es la siguiente: la deuda gubernamental de hoy equivaldrá mañana, o a más impuestos, o menos bienes servicios públicos, lo cual quiere decir que, al final de cuentas, todo el gasto del gobierno termina financiándose con impuestos.

 

Una vez que el gobierno se ha endeudado le quedan cinco opciones. Primera: declarar la moratoria y no pagar. Segunda: renegociar la deuda, buscando plazos más largos, menores tasas de interés y la quita de capital. Tercera: contratar deuda nueva para pagar deuda vieja, lo cual es tanto como destapar un hoyo para tapar otro. Cuarta: vender activos y, con el ingreso generado, liquidar pasivos. Quinta: usar parte de los impuestos que recauda para pagar lo que debe, lo cual da como resultado que los contribuyentes terminan pagando una deuda que no contrajeron.

 

Haciendo de lado la cuarta opción – venta de activos para pagar pasivos -, si el gobierno ha de pagar lo que debe no le queda más que recurrir a la quinta posibilidad, ya que las tres primeras no dan como resultado el pago de lo debido: no resuelven el problema, solamente lo aligeran y posponen. Salvo que el gobierno venda activos para liquidar pasivos la equivalencia ricardiana es cierta: la deuda gubernamental de hoy equivaldrá mañana a más impuestos o a menos bienes y servicios públicos, por lo que al final de cuentas todo el gasto del gobierno termina financiándose con impuestos.

 

Si el gobierno ha de desendeudarse le restan las opciones cuatro y cinco. La cinco supone, uno, que el gobierno cobra más impuestos y el incremento lo destina a la liquidación de pasivos o, dos, que cobrando los mismos impuestos reduce la oferta de bienes y servicios públicos. En ambos casos quienes pagan son los contribuyentes, o pagando más y recibiendo los mismos bienes y servicios públicos, o pagando lo mismo y recibiendo menos bienes y servicios públicos.

 

Si tarde o temprano todo el gasto del gobierno se financia con impuestos, ¿no conviene, por prudencia, que se haga desde temprano, razón por la cual afirmo que el porcentaje de deuda gubernamental con relación a los ingresos del gobierno debe ser cero, lo cual, de entrada, haría que los gobernantes tuvieran que responsabilizarse, en el sentido estricto del término, por sus acciones, algo que hoy, sobre todo en materia de deuda, no sucede? Tal y como están las cosas un gobierno contrae deuda que ya tendrá que pagar otro. Por ejemplo: la duración promedio de los créditos otorgados al gobierno es de cuatro años, lo cual quiere decir que, de mantenerse ese periodo de tiempo, a partir del 2009 todos los créditos contratados por el actual gobierno deberán ser pagados por el que llegará en el 2013. ¿Existen incentivos para la responsabilidad?

 

Insisto en la pregunta: si tarde o temprano todo el gasto del gobierno se financia con impuestos, ¿no conviene, por prudencia, que se haga desde temprano?



«Regresar a la página de inicio