¿Qué
quiere decir que el porcentaje de deuda gubernamental con relación a los
ingresos del gobierno debe ser cero? Que el gobierno no debe endeudarse, razón
por la cual debe financiar todo su gasto con impuestos, ¡tal y como al final de
cuentas sucede!. Lo explico.
A una idea
de David Ricardo, trabajada posteriormente por Robert
Barro en el contexto de las expectativas racionales, se debe lo que se conoce
como la equivalencia ricardiana, una de cuyas
versiones es la siguiente: la deuda gubernamental de hoy equivaldrá mañana, o a
más impuestos, o menos bienes servicios públicos, lo cual quiere decir que, al
final de cuentas, todo el gasto del gobierno termina financiándose con
impuestos.
Una vez
que el gobierno se ha endeudado le quedan cinco opciones. Primera: declarar la
moratoria y no pagar. Segunda: renegociar la deuda, buscando plazos más largos,
menores tasas de interés y la quita de capital. Tercera: contratar deuda nueva
para pagar deuda vieja, lo cual es tanto como destapar un hoyo para tapar otro.
Cuarta: vender activos y, con el ingreso generado, liquidar pasivos. Quinta:
usar parte de los impuestos que recauda para pagar lo que debe, lo cual da como
resultado que los contribuyentes terminan pagando una deuda que no contrajeron.
Haciendo
de lado la cuarta opción – venta de activos para pagar pasivos -, si el
gobierno ha de pagar lo que debe no le queda más que recurrir a la quinta
posibilidad, ya que las tres primeras no dan como resultado el pago de lo
debido: no resuelven el problema, solamente lo aligeran y posponen. Salvo que
el gobierno venda activos para liquidar pasivos la equivalencia ricardiana es cierta: la deuda gubernamental de hoy
equivaldrá mañana a más impuestos o a menos bienes y servicios públicos, por lo
que al final de cuentas todo el gasto del gobierno termina financiándose con
impuestos.
Si el
gobierno ha de desendeudarse le restan las opciones cuatro y cinco. La cinco
supone, uno, que el gobierno cobra más impuestos y el incremento lo destina a
la liquidación de pasivos o, dos, que cobrando los mismos impuestos reduce la
oferta de bienes y servicios públicos. En ambos casos quienes pagan son los contribuyentes,
o pagando más y recibiendo los mismos bienes y servicios públicos, o pagando lo
mismo y recibiendo menos bienes y servicios públicos.
Si tarde o
temprano todo el gasto del gobierno se financia con impuestos, ¿no conviene,
por prudencia, que se haga desde temprano, razón por la cual afirmo que el
porcentaje de deuda gubernamental con relación a los ingresos del gobierno debe
ser cero, lo cual, de entrada, haría que los gobernantes tuvieran que
responsabilizarse, en el sentido estricto del término, por sus acciones, algo
que hoy, sobre todo en materia de deuda, no sucede? Tal y como están las cosas
un gobierno contrae deuda que ya tendrá que pagar otro. Por ejemplo: la
duración promedio de los créditos otorgados al gobierno es de cuatro años, lo cual
quiere decir que, de mantenerse ese periodo de tiempo, a partir del 2009 todos
los créditos contratados por el actual gobierno deberán ser pagados por el que
llegará en el 2013. ¿Existen incentivos para la responsabilidad?
Insisto en la pregunta: si tarde o temprano todo el gasto del gobierno se financia con impuestos, ¿no conviene, por prudencia, que se haga desde temprano?