El presidente Felipe Calderón ha prometido
hacer de la lucha contra la inseguridad pública uno de los esfuerzos más
importantes de su gobierno. Y ha empezado el esfuerzo con medidas muy
concretas. Una de ellas fue enviar a Michoacán a un contingente de más de 5,000
efectivos del ejército,
Por otra parte,
La decisión de incrementar el gasto de
seguridad, en un momento en que se estaba buscando también un recorte en el
presupuesto de las universidades públicas –aunque no el de educación--, llevó a
una serie de ataques fáciles en contra del presidente Calderón. Se dijo que
estaba demostrando que era un presidente de derecha al aumentar el gasto de
seguridad y el militar mientras recortaba el de educación. Y los ataques
hicieron tanta mella que el presidente Calderón decidió echarse para atrás en
la decisión de disminuir el presupuesto de las universidades.
La verdad es que el gasto educativo en México
es muy grande en comparación con la economía y con lo que erogan otros países
del mundo. México está usando recursos equivalentes al 6.8 por ciento del
producto interno bruto (PIB) para la educación. Esto contrasta con el promedio
de los países de
Pero el mayor uso de dinero no significa que se
esté obteniendo mejor calidad. Todos los indicadores disponibles señalan que
México se encuentra realmente rezagado en materia de educación. Los niños y los
jóvenes están asistiendo a la escuela pero no están obteniendo conocimientos
suficientes. Los estudiantes mexicanos se encuentran de manera consistente en
los últimos lugares entre los países miembros de
Tanto en materia de seguridad pública como en
defensa México gasta, en cambio, menos que otros países del mundo. En parte
esto es lógico porque somos una nación sin enemigos internacionales. Pero los
enemigos internos han venido creciendo en extensión y en fuerza. Las
ejecuciones se están llevando a cabo cada vez más con mayor desfachatez y
sentido de impunidad. El Estado mexicano hace mucho que ha perdido el monopolio
de la fuerza que debería tener.
El operativo federal en Michoacán ha generado
mucha atención de otros estados. Muchos quisieran que el presidente Calderón
mandara también contingentes de policía federal o militares a sus territorios
para luchar contra el narco y contra el crimen
organizado. Pero los recursos no alcanzan: ni siquiera con ese aumento de 58
por ciento.
El gobierno
de Calderón se encuentra así en una paradoja. Los políticos e intelectuales lo
cuestionan por aumentar más el gasto en seguridad que en educación. Pero al
mismo tiempo la gente le exige que el gobierno cumpla mejor la responsabilidad
de proporcionar seguridad.