Los senadores del PRI, el PRD, el Partido Verde y Convergencia
decidieron echar para atrás el impuesto de 5 por ciento a los refrescos que
había sido aprobado originalmente por unanimidad en
El impuesto a los refrescos fue la parte más controvertida de toda la
discusión sobre
Podríamos pensar que este tema ha dividido a los mismos partidos y
temer que se ponga en riesgo la gobernabilidad el país. Pero la verdad es otra.
En un presupuesto de más de 2.2 billones de pesos, el impuesto del 5 por ciento
a los refrescos es realmente pequeño. Los cálculos sobre la recaudación que
obtendrían son de entre 3,100 y 4,000 millones de pesos. Se trata de menos del
0.2 por ciento de la recaudación total que se ha planteado para el 2007.
La negociación en el Congreso sobre
Esperemos que estas muestras de sensatez se mantengan en el futuro.
Virtualmente todos los legisladores, y los funcionarios de la administración
pública federal, han coincidido en que el paquete económico es una simple
solución temporal a un problema muy serio que hay que resolver con una reforma
de fondo. Tenemos un sistema fiscal complicado, injusto y, para colmo, ineficaz,
ya que recauda muy poco. Si queremos realmente salir adelante como país
necesitamos transformarlo. De otra manera, seguiremos peleándonos unos y otros
por una cobija de gasto público cada vez más pequeña.
Pero es importante también que el
gasto público se racionalice. No se le puede pedir a la gente que pague
impuestos si no recibe servicios del gobierno o si lo que se le da es de pésimo
nivel. Por eso la reforma no sólo debe ser fiscal sino incluir los egresos del
gobierno en todos sus niveles.