El cuadro I muestra la evolución del salario mínimo entre
2001 y 2006. En la primera columna tenemos el año correspondiente; en la segunda,
en pesos y centavos, el salario mínimo; en la tercera, expresado en términos
porcentuales, el incremento nominal; en la cuarta, la inflación para cada uno
de esos años y, en la quinta, el aumento real (aumento nominal menos inflación)
del salario mínimo o, dicho con otras palabras, el comportamiento del poder
adquisitivo de dicha percepción.
Cuadro I
|
Año |
Salario mínimo |
Aumento nominal |
Inflación |
Aumento real |
|
2000 |
$35.23 |
|
|
|
|
2001 |
$38.05 |
8.0% |
4.4% |
3.6% |
|
2002 |
$40.18 |
5.6% |
5.7% |
-0.1% |
|
2003 |
$41.93 |
4.4% |
3.9% |
0.5% |
|
2004 |
$43.69 |
4.2% |
5.2% |
-1.0% |
|
2005 |
$45.40 |
3.9% |
3.3% |
0.6% |
|
2006 |
$47.21 |
4.0% |
3.9% |
0.1% |
Fuente: INEGI, CONASAMI.
Entre 2001 y 2006 se acumuló una inflación del
29.36 por ciento[1], tiempo en el que el
salario mínimo promedio pasó de
Después de tantos años de inflación, el primer
paso era evitar que el salario, sobre todo el mínimo, siguiera perdiendo poder
adquisitivo, para lo cual era necesario conseguir la estabilidad monetaria,
entendida como una inflación no mayor a los cuatro puntos porcentuales, algo
que se logró en 2003, 2005 y, muy probablemente, en 2006. Una vez conseguido
esto último hay que dar el siguiente paso: la recuperación del poder
adquisitivo, para lo cual se requiere, desde el aumento en la productividad del
trabajo, hasta la justicia del patrón a la hora de remunerar.
En el 2007 el salario mínimo aumentará 3.9 por
ciento. ¿Cuál es la proyección de inflación? Según la última encuesta
(diciembre) que mes tras mes levanta el Banco de México entre los principales
analistas de economía del sector privado, el año entrante la inflación será del
3.5 por ciento, por lo que se espera que el poder adquisitivo del salario
mínimo tenga un incremento de 0.4 puntos porcentuales, lo cual apunta en la
dirección correcta, aunque el camino por recorrer es todavía largo.
El problema con los salarios mínimos no es, al
menos no principalmente, el aumento
concedido, sino la base sobre la que se concede el mismo. Por ejemplo: en el
2006 el salario mínimo promedio fue 47.21 pesos, de tal manera que el incremento
del 3.9 por ciento para el 2007 será de únicamente 1.84 pesos, lo cual,
francamente, suena a burla. Vamos a suponer que el aumento concedido fuera tres
veces mayor, del 11.7 por ciento. Ello equivaldría a 5.52 pesos lo cual,
nuevamente, suena a burla. ¿Cuál es el problema? No el porcentaje de aumento,
sino la base sobre la que se aplica: un salario mínimo que, literalmente, se
volvió tal.
Por último una pregunta, que apela a la
conciencia de los patrones: ¿realmente no pueden pagar más? No deben olvidar
que el salario, además del precio del trabajo, es el ingreso del trabajador,
del cual depende su bienestar.