Fairfax, Virginia (AIPE)- En 2005, el conocido comentarista radial Neal Boortz y el congresista John Linder publicaron el “Libro
del impuesto equitativo: Adiós al impuesto sobre la renta” (“The Fair Tax Book”),
el cual alcanzó el primer lugar en ventas, según el New York Times. Ese mismo año, la propuesta
de una ley de impuesto equitativo fue introducida a
De ser promulgado, el impuesto equitativo
eliminaría el impuesto personal sobre la renta, el impuesto alterno mínimo, los
impuestos a las empresas, el impuesto sobre ganancias de capital, los impuestos
del Seguro Social y Medicare, el impuesto de sucesión y el impuesto sobre
regalos. Todos esos impuestos serían reemplazados por un impuesto de 23% sobre
las ventas al por menor de bienes y servicios. Ese impuesto lograría el mismo
ingreso actual del gobierno federal, pero cambiaría la manera cómo se financia
al gobierno.
Nuestro código impositivo actual es repugnante y
desesperadamente necesitamos un cambio. Para poder cumplir con las leyes
impositivas, los norteamericanos tienen que dedicar 5.800 millones de
horas/hombre en guardar la documentación, hacer las declaraciones, en consultas
con contadores y abogados. Eso equivale a que 2.770.000 personas se dediquen anualmente,
a tiempo completo, a tales tareas y se trata de una
cantidad mayor que toda la gente conjuntamente empleada en este país por la
industria automotor, de aviación, computación y la producción de acero.
El impuesto equitativo tiene muchas ventajas y
es mucho más eficiente. Protegería en gran medida nuestra privacidad y evitaría
que el Congreso utilice el sistema impositivo para manipular nuestras vidas. El
impuesto equitativo es una magnífica idea si se cumplen tres condiciones: la
revocación de la enmienda 16 de
Es cierto, yo no confío en el Congreso. En el
debate que condujo a la creación del impuesto sobre la renta y la ratificación
de la enmienda constitucional número 16, los congresistas prometieron que solamente
los ricos pagarían impuesto sobre la renta. En 1917, apenas 0,5% de los
ciudadanos que tenían ingresos pagaban impuesto sobre la renta. Aquellos que ganaban
el equivalente a lo que hoy es 250.000 dólares al año pagaban 1%, mientras los
que ganaban el equivalente a lo que en la actualidad es 6 millones de dólares
anuales pagaban 7% en impuestos. La mentira de que solamente los ricos pagarían
impuesto sobre la renta fue simple propaganda para engañar a los votantes y
conseguir la ratificación de la enmienda constitucional.
Pero me temo que el impuesto equitativo no será
promulgado. Los dos comités más poderosos del Congreso son el Comité de Medios
y Arbitrios (Ways and Means) de
La manera de financiar al gobierno es
importante, pero la verdadera medida del impacto del gobierno en nuestras vidas
depende del gasto gubernamental. Con un impuesto equitativo, ¿qué frenaría al
gobierno en gastos deficitarios o inflando la moneda? Los gastos deficitarios y
la inflación, aunque menos visibles, son meras alternativas del gobierno al
cobro de impuestos.
La verdadera solución es una enmienda
constitucional que limite el gasto federal a un porcentaje del producto interno
bruto, digamos 10%.
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Profesor de economía de