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Por qu la izquierda manda

“En Venezuela como en todo el mundo, la izquierda manda porque no hay derecha. Y donde la hay no hace la tarea, o no la hace bien, o no la hace completa. ”


Alberto Mansueti
MARTES, 17 DE JULIO DE 2007
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La izquierda virulenta es el segundo ms grave problema poltico de Venezuela y Amrica latina; el primero es la derecha estpida. Chvez se mantiene en el poder no solo ni tanto por el reparto de dinero petrolero y el fraude electoral. Los dos factores le ayudan, por cierto, pero hasta que termine de hacer su efecto el adoctrinamiento masivo, ese lavado cerebral que les volver a ambos innecesarios, como en Cuba.

Hay otros factores de ms peso, como la predominante cultura de izquierdas. Y los partidos opositores, incapaces de enfrentar al socialismo siendo socialistas en mayor o menor medida (y quin ms socialista que Chvez?) Aunque casi muertos siguen con sus viejas maas, entre ellas la improvisacin, a la que llaman pragmatismo. Y dejan (esta vez por completo) la accin poltica en manos de periodistas y medios de comunicacin, actrices y actores, empresarios mercantilistas, agencias publicitarias y de encuestas, y ahora unos cientos de estudiantes de sentimientos claros e ideas confusas. Sin mensaje. Todos igualmente inexpertos e impotentes ante las veteranas izquierdas en el poder, que saben muy bien lo que hacen, y estn dispuestas a todo.

El autor de estas lneas es miembro fundador de Rumbo Propio (RP), movimiento poltico regional del Zulia (occidente de Venezuela), junto con Nstor Surez, su Presidente. Ahora mientras Ud. las lee, enfrentan un proceso judicial acusados de separatistas, y son imputados por traicin a la Patria, delito castigado con 25 aos de prisin. El local de RP en Maracaibo ha sido asaltado y saqueado un par de veces, y sus directivos reciben incontables amenazas, que proceden no solo del campo oficialista. Y sufren algo peor: la crnica falta de recursos. Su crimen: impulsar un Estatuto de Autonoma para el Zulia y todo otro Estado venezolano que lo decida mediante Plebiscito, consagrando una Carta de 3 Libertades y 11 Derechos con las garantas econmicas tan destacadas como las polticas, de expresin, de culto, etc. La sola propuesta de RP es un desafo, el nico serio, para Chvez. Pero tambin para la oposicin actual. De concretarse la autonoma regional, una parte del pas mostrara a la otra y al mundo -una vez ms- la diferencia entre capitalismo y socialismo, en la prctica.

Desde luego los de RP no queremos separar al Zulia de Venezuela. Nuestros reales crmenes han sido decir la verdad y nadar contra la corriente, que en estos tiempos es lo mismo.

 

La derecha liberal tiene razn: lo mejor es el capitalismo abierto. Pero nadie lo dice. Chvez dice que ser rico es malo, pero mire Ud. los socialistas, casi todos ricos (comenzando por l mismo), y tomando su riqueza de los mercados, solo que a la fuerza. No hay comunista pobre. Ni que regale su dinero a los pobres. Pero casi nadie lo seala. Ni hay quien entable el nico debate que importa: el ideolgico y moral, ante el mximo tribunal en esta tierra hoy en da -la opinin pblica-, en defensa del nico sistema que funciona: el capitalismo.

Por eso la izquierda manda; e impone el socialismo. Nadie se asume de derechas, como si fuese el vicio secreto inconfesable y nico pecado en esta era tan indulgente, la Era de la Indulgencia. El de izquierda es el nico relato que se oye, y por eso sus reglas se dan por buenas aunque los desastres que ocasionan son manifiestos. Sus principios -meros pretextos para justificar los desastres- son falsos y tramposos, y sin embargo se toman por lgicas o evidentes certidumbres. Por qu? La primera y ms simple razn es que el vocablo derecha tiene una gran carga descalificadora e infamante, hbilmente colocada por la izquierda, y como nadie lo reivindica, entonces la palabra conserva intacto el veneno, con el cual todo socialista hiere mortalmente y quita de en medio a quien se atreva a defender el capitalismo; le basta con acusarle: Derechista! Y ya. Pero hay muchas otras razones.

1. Abismales asimetras (las gotas y el ocano)

Muy de vez en cuando, alguien como yo escribe un artculo como ste, o un ensayo o un libro, y no es fcil publicarlo. Decenas de libros, cientos de ensayos y miles de artculos publican y circulan todos los das los gures, mandarines y plumferos de izquierda, la mayora en Venezuela y en todo el mundo! El desequilibrio es abrumador. Y ms: en plan de periodistas escriben a diario las noticias -lo que ellos dicen ser noticias- y las narran, comentan y analizan a su gusto. Como legisladores, ao tras ao escriben leyes, decretos y ordenanzas, a su modo; como jueces as escriben las sentencias, y como abogados, los alegatos. Como publicitarios, anuncios comerciales. Peor an: escriben textos escolares y universitarios, literatura culta y teatro, poemas, canciones populares, guiones de pelculas y teleseries (tipo Sony y Warner) para todos nosotros y nuestros hijos y hasta comiquitas, incorporando a sus obras todos sus sesgos y prejuicios.

La gente no se da cuenta porque est acostumbrada, e impregnada con ideas de izquierda. No las reconoce como tales, porque no puede comparar. El Sr. Jourdain -personaje de Molire- supo que hablaba en prosa cuando conoci el verso, as la gente sabe que su pensamiento es socialista cuando conoce el liberal. Y eso si el producto es genuino, porque circula un liberalismo (adjetivado moderno, social o progresista) que es socialismo en otras palabras, falsificacin importada de Europa y EEUU. Por eso se idolatra al Che Guevara: porque se dignifica al socialismo como causa noble; as se legitima a la izquierda, demonizando a la derecha y a lo que se le parezca. Por eso a cualquier iglesia que Ud. vaya un domingo el clrigo ser de izquierdas -revolucionario o democrtico- o al menos estatista, y por supuesto relativista. Y no importa qu partido vote Ud. un domingo electoral, tambin lo sern los candidatos, y sus propuestas.

Los personajes de izquierdas ocupan los puestos claves en la poltica o giran alrededor; pero tambin -y ms importante- en la prensa, la docencia, las letras y las artes, las profesiones y el clero. Su labor dice ser constructiva de un nuevo sistema, y es un adoctrinamiento puramente negativo y destructivo de los conceptos, los valores y la economa. Pero convierten a su credo a cantores y artistas, y a muchos billonarios y a sus ejecutivos, a militares, profesionales exitosos y hroes del deporte tipo Maradona. Y al pueblo. Su tasa de reproduccin es muy alta; en Venezuela se han multiplicado por 4 5 en apenas 2 3 generaciones. Por eso aqu la poltica es de izquierdas, en el oficialismo y en la oposicin: porque lo es el ambiente.

Disponen de cuantiosos recursos, de todo orden. Con la incomparable ventaja (entre otras) de destruir a tiempo completo, viviendo casi todos del Estado y sin desafo. Los dems en cambio vivimos de nuestro trabajo (ellos tambin, viven del nuestro) y a l dedicamos nuestros diarios afanes. Y a nuestras familias y vida privada, sin tiempo para poltica, economa, filosofa o asuntos pblicos, y menos para la rehabilitacin, legitimacin y promocin del capitalismo. Estamos en este drama todos quienes con el capitalismo liberal saldramos de la pobreza: la clase media hoy depauperada y los millones de pobres y miserables, ambos sectores carentes de representacin eficaz, y que en su mayora siguen a las izquierdas por ignorancia, y porque no hay otra cosa.

2. No hay derecha (y mucha falta hace)

Hace tanto de esto que ya casi no hay derecha capaz de reconocer en concepto el capitalismo liberal, que en pocas y simples palabras es el sistema de trabajo y ahorro (acumulacin de capital), inversiones y actividades privadas libres y sin privilegios legales, para producir con eficiencia una cesta de bienes y servicios cada vez ms abundante y variada, de superior calidad y menor precio. Eso es posible cuando el Gobierno no estorba con reglamentos y permisos, y cumple bien sus funciones naturales -seguridad, justicia y obras pblicas- con mnimo gasto e impuestos, sin apropiarse de lo ajeno. En resumen: Gobiernos limitados, mercados libres, y propiedad privada; con empresas, escuelas, hospitales, iglesias, etc., separadas del Estado.

No obstante este sistema es presentado de manera deformada y tendenciosa como explotador, inmoral e inhumano. Y como uno que ya no se practica en ningn pas; lo cual es cierto, pero -y nadie aclara el punto- no porque todos los extremos son malos, sino porque la izquierda tiene la supremaca cultural y poltica y lo impide, y porque la gente desconoce sus potenciales beneficios. El abrumador consenso intimida y disuade a cualquiera de reservas o dudas, o al menos de expresarlas. Y si el pblico ya ni puede identificar el capitalismo, menos puede juzgarle objetivamente. Ni compararle con el socialismo, bajo el cual las actividades privadas son acosadas y entrabadas, pero al mismo tiempo gravadas y parcialmente confiscadas, por sus enemigos, que sin embargo viven gracias a ellas. se s es un extremo malo.

En Venezuela, la socialdemocracia y el socialcristianismo -los partidos AD y Copei, y sus descendientes- pasan como centroderecha y hasta derecha. Pero son corrientes de izquierda moderada, que se dice de centro y humanista pero es izquierda boba, por creer en un socialismo no tirnico. Y lo que la izquierda hace pasar por extrema derecha puede ser extrema pero no es derecha, sino la variante nazi o nacional-racista del colectivismo. El truco es para confundir y amedrentar, asociando al capitalismo con el (nacional-) socialismo, que aqu es una expresin minscula, pero puede crecer si ante el comunismo sigue ausente la derecha liberal. El resto es izquierda neta, ms viva que boba; comenzando por el chavismo, ahora como PSUV (Partido Socialista Unido), formado con cuadros salidos del Ejrcito, el PCV (Partido Comunista) y las iglesias cristianas.

Y siguiendo por los ahora opositores MAS (Movimiento al Socialismo), ID (Izquierda Democrtica), Causa R (Radical), BR (Bandera Roja); y sus herederos, camuflados con nombres ms anodinos y menos explcitos, pero idnticas propuestas y consignas. Casi todos sus lderes, rojos de toda la vida -y algunos ya muy ancianos- fueron chavistas hasta ayer o anteayer. No cambiaron de ideas, solo de bando, y no por principios, sino por una cruda cuestin aritmtica: no hay suficientes puestos -y contratos y subcontratos, crditos y becas, etc.- para todos (y sus enormes egos), sus squitos y parientes. Y eso que el nuestro es un pas petrolero. Y su Estado es rico y enorme, por obra de las izquierdas (poltica, diplomtica, acadmica, militar, sindical, cultural y artstica, meditica, clerical, empresaria y profesional, deportiva, etc.) que ahora no caben en el gobierno. Ya pas en Cuba hace muchsimos aos; por eso los dirigentes habaneros buscan siempre colocaciones en otros pases que tratan de colonizar, por todos los medios, incluyendo la invasin militar, como a Venezuela en los 60, y despus en Centroamrica, frica y Asia.

3. La oposicin no sirve (no da en el clavo)

Aqu la oposicin de centro (pero, puede haber centro sin derecha?) quiere un retorno al pasado anterior a Chvez. Imposible: Chvez manda gracias al profundo, justificado y extendido descontento con lo que haba. Y la otra oposicin quiere un socialismo sin Chvez. Imposible tambin: la de Chvez es con mucho la oferta socialista ms colorida y atractiva. Y mientras los opositores sigan con ofertas tan deslucidas, seguirn como minoras esculidas, como l les llama.

La tmida oposicin ni se llama a s misma oposicin sino ms modestamente disidencia, como en Cuba. Y como en Cuba, no tiene mensaje, programa ni proyecto. Como el chavismo se parece al castrismo, as se parece el antichavismo al anticastrismo: en lugar de recoger el desafo ideolgico de la izquierda y dar la respuesta, se limita quejosa a mostrar las heridas, contusiones y ofensas, en espera de apoyo internacional, que nunca llega porque la hegemona de izquierda es mundial. Y embiste contra toda ideologa y toda poltica, incluso las liberales, que desconoce. Pide unidad opositora; pero dnde estn los principios, las propuestas y la agenda? Y reclama consenso; pero el consenso es la enfermedad de Venezuela: consenso es lo que sobra, en contra del capitalismo liberal y en favor de los puntos de vista sociales de las izquierdas!

La disidencia insiste en consignas oportunistas del momento, ahora p. ej. por el canal RCTV, cerrado por Chvez. Y en que esto no es revolucin, como si toda revolucin fuese buena y santa. Y en que esto no es socialismo. Dice que es comunismo, stalinismo, fascismo, totalitarismo, militarismo, dictadura, autoritarismo o lo que sea con tal de proteger y salvar al socialismo. Sin embargo, comunismo es un trmino equivalente a socialismo, Stalin fue un jefe supremo socialista (como Chvez), y el fascismo es un socialismo (como el bolivariano). Y el totalitarismo militarista y la dictadura autoritaria -de un jefe, un grupo o una categora social- son inseparables de todo socialismo.

4. Liberalismo Clsico invisible (reducido y silenciado)

Los venezolanos ni hemos odo hablar de las soluciones capitalistas. Por ejemplo: reducir la pobreza creando riqueza con los mercados abiertos, sin los privilegios de las leyes especiales, que son los verdaderos monopolios, sean grandes o pequeas las empresas beneficiadas. Sin impuestos excesivos que impiden ahorrar, ni deuda pblica agobiante; y con el Estado en su lugar. Con real integracin entre pases, mediante intercambios sin aranceles, cuotas o trabas; y no por convenios y entes poltico-burocrticos (CAN, Mercosur, ALCA o ALBA). Sin inflacin, mediante libre competencia de monedas -nada de curso legal-, y con banca y bolsa compitiendo para captar los ahorros y destinarles a las inversiones que incrementan los empleos y la productividad del trabajo, y por ende los salarios y el bienestar. Con buena educacin, excelente atencin mdica y previsin privadas para todos, y cupones estatales para los de menos recursos. Compaas privadas en transportes y otros servicios pblicos con tarifas realistas e inversiones continuadas. Con sensatez para las drogas; y leyes comunes, polica limpia y firme, y una justicia accesible y expedita aunque ms resarcitoria y compensatoria que punitiva, todos remedios efectivos para la criminalidad desbordada -hoy con formas y proporciones horrorosas-, los tribunales inservibles, y las crceles atestadas. El Estado-gendarme. S; y qu?

En la discusin pblica faltaron los puntos de vista liberales -siempre novedosos por desconocidos- sobre sindicatos, iglesias, clubes y otras instituciones voluntarias y por naturaleza privadas (partidos polticos) que como las empresas deben competir sin prebendas, ayudas o imposiciones del Estado, y con gestin y financiamiento por cuenta de los interesados. Ni sobre democracia liberal, que no es ilimitada, sino con los derechos a la vida, a la propiedad y a las libertades individuales constitucionalmente garantidos, lmites que ninguna mayora debe desconocer; cosa muy diferente a la demo-tirana mayoritaria. Y mucho menos sobre cmo remover las barreras y obstculos para llegar a corto plazo y sin traumas a este sistema, descalificado como salvaje y extremo, pero que sera incomparablemente mejor para todos.

Muy contados portavoces del liberalismo clsico hubo aqu, marginados de las posiciones relevantes, y hasta de las ctedras y plpitos, y silenciados por los medios, con pocas excepciones. Por eso no tuvieron descendencia intelectual ni poltica. Y por eso hay siempre el mismo aburrido e intrascendente debate personalista entre izquierdas sobre si Fulano o Mengano representa o no los intereses del pueblo, asumiendo unnimes que lo mejor para esos intereses son los Gobiernos ilimitados, los mercados maniatados, y las instituciones dependientes del Estado. Pues a ese extremo llegamos, tras nuestro camino a la servidumbre, ttulo del libro de 1942 donde Friedrich Hayek describe la ruta del socialismo.

5. Trgicas confusiones (aserrn no es pan rallado)

La derecha boba se apoya en la clase media, impulsada por muchos grupos de aquello que los medios entienden por sociedad civil. Se empea en buscar como mal menor un socialismo bueno, tipo el nuevo presidente Alan Garca en el Per. Pero no hay socialismo bueno: el Estado de Bienestar escandinavo ha sido quebrado varias veces por los socialdemcratas; y cada tanto es recapitalizado con ms impuestos por los centristas, para volver a quebrar al poco tiempo. Igual es en Costa Rica y Uruguay. Esta derecha tambin idealiza a los socialistas supuestamente reconvertidos, pero para reconvertirse hay que leer bastante a Mises, Hayek, Popper, Friedman, Revel y otros autores, que los socialistas conocen si acaso de nombre.

Lo que s hay son socialistas contenidos, por la derecha, donde no es boba. Son socialistas no practicantes, como en Chile: no hostilizan ni agreden al empresario ni le dan su tiro de gracia a la economa, como s hizo en los 80 el propio Garca, por entonces practicante. Pero los no practicantes tampoco hacen, ni antes ni ahora, las reformas liberales de verdad, y as -por omisin- dan paso a los socialistas malos otra vez. El caso del presidente Garca es anlogo al de sus colegas Prez y Caldera en Venezuela, y a muchos otros. Disfrazado de democracia social (o socialcristiana), el socialismo democrtico es solo la antesala del otro. A cada Kerenski le sucede su Lenin.

No todas las derechas promueven el capitalismo liberal, y menos su cultura de democracia limitada, competencia abierta y pensamiento racional. Los empresarios incompetentes y polticos asociados defienden el mercantilismo, una forma de estatismo nacionalista, anterior al socialismo, que en Latinoamrica se practica desde siempre en el sector formal de la economa. Y que hacen pasar por libre mercado, vigente en el informal, y a medias: sin Gobierno limitado.

El mercantilismo pretexta servir al pas, y sirve exclusivamente a sus promotores: las empresas tras los selectivos favores y protecciones del Estado. Esta derecha viva (sinvergenza) es el tercero de nuestros grandes males polticos, tras la derecha boba y las izquierdas (todas). Desde los tiempos del Adam Smith -y de los liberales activistas como Jefferson y el venezolano Roscio, Cobden y Bright, Bastiat, etc.- el adversario histrico y principal del liberalismo fue el mercantilismo. El socialismo fue un intruso posterior, que tild al libre mercado de capitalismo -otro trmino incriminante y descalificador- y colg el sambenito de derecha por igual a mercantilistas y liberales.
Otras derechas defienden intilmente el Neo-liberalismo de los 90, continuacin del estatismo por otros medios (ms actualizados), que de liberal no tiene nada. Cotejada con estas derechas sostenedoras de un status quo insostenible, la izquierda puede lucir siempre como esperanza, y alternativa de cambio. Lo es, de un cambio para peor.

6. Nunca hubo derecha liberal (evocacin de oportunidades perdidas)

En 1960 las garantas econmicas fueron suspendidas sin trmino en Venezuela. De no haber sido as, se da cuenta Ud. cmo sera hoy nuestro pas? Pero casi nadie protest, ni despus, y siguieron en suspenso ya bajo la Constitucin de 1961. As desde esa poca, y con beneplcito y complicidad de los empresarios mercantilistas, se dict una legislacin cada vez ms dirigista y estatista, sin que fuera posible interponer los debidos recursos constitucionales; y en los 70 fueron estatizados el hierro, el petrleo y el gas. La compaa telefnica ya era estatal desde 1953, cuando por decisin del Presidente militar de entonces, Gral. Marcos Prez Jimnez, pas a ser un monopolio del Estado; pero antes era un monopolio privado. En los 70 y 80, el Estado rico promulg leyes de ingeniera social cada vez ms intervencionista, y casi nadie se opuso. Y en los ltimos 25 aos se dejaron pasar todas las oportunidades de fundar un partido para contener a las izquierdas y al avance arrollador del Estado, y al crecimiento del gasto estatal, los impuestos, las regulaciones y la inflacin.

El 18 de febrero de 1983 (Viernes negro), el presidente Luis Herrera (Copei) ya no pudo mantener el dlar a 4.30, vigente por ms de dos dcadas. Aprovechando la discusin sobre el devaluado bolvar -y el rumbo de la democracia- pudimos los venezolanos haber creado ese partido en defensa del inters pblico y la inmensa mayora, de signo y contenido liberal en lo econmico, conservador en lo poltico, y cristiano en sus principios. El tema se trat en el Grupo Santa Luca -una reunin de empresarios, acadmicos y polticos- ante quienes podan impulsarlo. Pero solo hablaron. Y en el quinquenio 1984-88, bajo el presidente Jaime Lusinchi (AD), la izquierda neta dio comienzo a su orquestada y feroz campaa de descrdito contra la derecha. Profesores y polticos demagogos (casi todos), sindicalistas, artistas, comentaristas y clrigos atacaron al pensador liberal Carlos Rangel, a los grupos econmicos, a los bancos (privados) y a los latifundistas (excepto al Estado). Y en particular a los cogollos (cpulas) de los partidos; aunque no a los de la izquierda neta. Y a los altos mandos de las Fuerzas Armadas, la Iglesia catlica y el empresariado; aunque no a los de la prensa y los medios, que se prestaron a la campaa alquilando a cuanto marxista aceptara la paga: todos. El partido liberal debi surgir para responder al desafo, aclarando pedaggicamente los conceptos, las ideas y el vocabulario poltico. Pero pasaron esos 5 aos y no surgi: los reaccionarios no reaccionaron.

Para las elecciones de 1988 reapareci el tema del partido nuevo en ideas; pero los candidatos compitieron en populismo, como siempre. No pas nada. Y el 27 de febrero de 1989 la izquierda neta motoriz una violenta poblada en la capital: el caracazo. Su objetivo fue incapacitar al nuevo gobierno del presidente Prez (AD), e impedir as las reformas pendientes. Una fuerza poltica debi nacer entonces, aprovechando la quiebra de la URSS, para indicar cules son las reformas liberales de verdad -no las del Consenso de Washington-, sealar el derrotero, explicarlo al pueblo, y exigir al gobierno seguirlo con firmeza. Pero ese alumbramiento no ocurri.

En 1992 la izquierda militar capitaneada por Hugo Chvez le dio a Prez dos golpes de Estado aunque frustrados en un lapso de meses (como 40 aos antes a Betancourt, en 1962: el carupanazo y el porteazo)... y nada. En mayo de 1993 el presidente fue destituido, primera vez en la historia democrtica. Y la izquierda neta fue tras el poder con la coalicin el Chiripero, y su candidato: el sempiterno Dr. Caldera (ex Copei). En enero de 1994, a das de juramentado Caldera para su segundo perodo, estall la peor crisis bancaria de nuestro siglo XX, momento otra vez propicio para un partido que dijese a la gente la verdad; no lo que quiere escuchar sino lo que debe saber: que con moneda enferma no hay banca sana. Nada tampoco. Y en noviembre de 1995 el bolvar fue devaluado a 290 por dlar, y de all sigui cuesta abajo. En 1996 Caldera intent corregir el rumbo con su Agenda Venezuela. Pero la derecha liberal no estuvo. Tampoco en las dramticas elecciones de 1998, que gan Chvez. O en la tumultuaria agitacin que llev a la Asamblea Constituyente de 1999. Ni en los muchos aunque cuestionados comicios del nuevo siglo. Por eso estamos donde estamos.

7. El caso RCTV (el crimen no paga)

En mayo pasado se le neg a RCTV la renovacin de su concesin vencida, bajo leyes que consagran la teora del espectro radioelctrico como un bien limitado y de dominio pblico, con el Estado asignando las frecuencias y canales a los concesionarios (no propietarios), como la mam repartiendo la torta a los nios. El concepto es falso porque el espacio radioelctrico no es limitado, y menos con la tecnologa de hoy! Bajo un rgimen liberal, a las empresas difusoras les seran aplicables la propiedad de sus frecuencias, y los derechos de ocupante legtimo, de primer o de actual ocupante. La interferencia a una seal podra ser juzgada -de presentarse- en tribunales, como intromisin a una propiedad ajena, tal como es (o era) con la invasin a un inmueble.

Pero la teora del espectro limitado les evitaba a las emisoras la entrada al mercado de nuevos competidores. Les aseguraba sus nichos monoplicos, con audiencia cautiva y abultada cobranza publicitaria. Y les daba facilidades para avanzar su propia agenda: el hundimiento de AD y Copei, con la ridcula pretensin de sustituirles por los medios. Por ello esa teora nunca se cuestion, desde la Ley de 1940. Tampoco ahora!

Con propiedad privada y libre competencia tendramos muchas ms emisoras de radio y TV, con mayor calidad, cobertura y variedad, y ms probabilidades de imparcialidad y hasta de objetividad, que buena falta hacen. Sin ellas tenemos concesiones, que un gobierno graciosamente otorga y otro quita (o el mismo). Y ahora una ola de medios chavistas, cambiando un parcialismo subjetivo por otro. Incapaz de responsabilizar al estatismo y encolerizados contra todos los partidos y la poltica, los opositores olvidaron que no hay democracia sin los partidos, y son irreemplazables. Por eso pas lo que pas. RCTV recibi una dosis masiva de su propia medicina. Y su colega la TV Globovisin (cabeza del antichavismo) est amenazada.

8. El socialismo que buscan no existe (y el que existe no sirve)

Las izquierdas todas calumnian al laissez-faire y promueven el socialismo, una (no tan) nueva forma de estatismo que pretexta servir a los pobres y tambin sirve solo a sus promotores. El socialismo que anhelan sus creyentes no existe; y tampoco Tercera va, porque no hay segunda. En el papel el socialismo es un ataque terico insolvente al capitalismo, que entre nosotros es mercantilista. Y en la prctica es la destruccin de toda economa privada, y su reemplazo por entes burocrticos en directa o indirecta dependencia del Estado, que hacen ricos a sus captores. El socialismo no es un alto ideal romntico que nunca pudo concretarse por azares del destino o defectos de sus jefes; es un pretexto para robar, masivamente. Y para matar. Porque as como muchos robos terminan en homicidios, el robo masivo que llaman socialismo (o comunismo) suele desembocar en crueles holocaustos: feroces guerras entre las divisiones de la izquierda, y/o guerras de exterminio internas o internacionales contra la poblacin entera, casos Hait, Camboya, Etiopa, Somalia y muchos otros.

Sin embargo la derecha boba -por desgracia mucha- cae en la trampa: toma en serio al socialismo, y lo compra por su valor facial. Ingenuamente cree que es otro sistema, y su fin el bienestar general; y que impuestos y estatizaciones -y colectivizaciones y cooperativas forzadas- son los medios escogidos, aunque equivocados, para lograrlo. Y como no se logra, esta derecha concluye que el socialismo fracas, y un rgimen como el de Chvez debe implosionar solo, y muy pronto, sin dar trabajo ni esfuerzo mental. As le dice Globovisin todos los das a su desprevenida audiencia: Ya est cerca el final del dictador! bla, bla, bla. No es cierto; igual dijeron de Fidel en Cuba, y va para medio siglo. Es la derecha que grita Libertad!, pero no la conoce porque la confunde con la democracia, y por eso es incapaz de defenderla. Su argumento es el nmero: Somos la mayora! bla, bla, bla. Tampoco es cierto, pues los venezolanos no nos dividimos en dos mitades sino en tres tercios (aproximadamente): el chavista; el antichavista; y el tercero que no vota, porque no quiere ni a unos ni a otros, y espera otra oposicin, la cual ni el gobierno ni Globovisin permiten que surja. Si no surge, los nmeros pueden cambiar a futuro, pero en favor de Chvez. Y sin otra oposicin no habr otro gobierno.

La pregunta que nadie hace: y si el fin del socialismo fuese el bienestar personal y familiar de los socialistas, y el medio para lograrlo la concentracin de un inmenso poder? En tal caso el socialismo es un rotundo xito, y el fracaso es de la derecha, incapaz siquiera de poner contencin al peligro.

9. En Venezuela no hay contencin (y el dilema del parsito)

Contencin pone en El Salvador el partido ARENA; y es la economa ms dinmica de Centroamrica. Contencin ponen en Chile los partidos UDI y RN, an desde la oposicin, en el Congreso, y el diario El Mercurio, y la central empresarial SOFOFA; y es la economa de mejor desempeo en Sudamrica. Algo menos la de Brasil, donde ponen contencin los grupos econmicos. Contencin es incapaz de poner el PAN en Mxico, y por eso la izquierda va a la presidencia, y probablemente antes del 2012, ao pautado para la eleccin.

Sin contencin no hay otro lmite para la izquierda que su propia astucia, factor no siempre presente. Vea Ud.: la economa privada es vital porque crea riqueza. El socialismo en cambio la consume y destruye, por eso es mortal: un parsito. Como el enfermo no necesita parsito, la empresa privada no requiere socialismo, pero el parsito s necesita organismo vivo. (Los asaltantes de bancos tambin necesitan de los bancos, no al revs.) Desde la oposicin -en el parlamento y los medios- o desde el gobierno, las izquierdas obstaculizan los mercados, la libre competencia y las empresas. As les impiden funcionar a plenitud, y rendir sus frutos abundantes para todos. Y pueden matarlos, pero no les conviene, pues viven de las confiscaciones: impuestos y multas, estatizaciones, inflacin de papel moneda, aranceles, derechos y licencias, sobornos, etc. Enfrentan el dilema del parsito: 1) satanizan y difaman a los productores para deslegitimarles ante la opinin, y as quitarles impunemente un enorme botn; 2) pero si les matan ya no hay exacciones, y tambin mueren los socialistas. Por eso muchos empresarios mercantilistas se asocian a sus secuestradores, como en el sndrome de Estocolmo. As es en Venezuela.

Chvez resuelve el dilema mezclando un verbo cada vez ms radical, con acciones siempre algo menos radicales. El primero enardece e ilusiona a la base de sus fieles y le disculpa por los magros resultados. Y la mezcla con las segundas confunde a sus despistados enemigos, quienes le acusan de dividir en dos al pueblo con un discurso ideolgico y confrontacional, que es lo que le mantiene en pie! Le funciona porque los lderes opositores -polticos, empresariales, mediticos, acadmicos, estudiantiles y religiosos- predican solo una hueca reconciliacin sin contenido. l puede seguir as por aos y aos, profundizando la revolucin, o sea: ajustando ms los torniquetes. Y como Castro en Cuba, ya viejo, cerradas del todo las compuertas de los mercados y muerta la economa privada, peridicamente abrir resquicios en perodos de tolerancia, a fin de tener los socialistas unos restaurantitos abiertos. Eso s: de 6 mesas nada ms.

10. Chvez no es como lo pintan sus detractores (es peor)

Le dicen eglatra patolgico e ignorante, cabeza de un rgimen ineficaz y corrupto, pagador con dinero del petrleo de los aplausos que recibe en Venezuela y el exterior, inventor de una ideologa folclrica -mezcla de elementos incoherentes-, y reincidente violador de la Constitucin de 1999 que l mismo impuls y promulg.
Es as?

Su megalomana es notoria, sin duda, pero no es rasgo exclusivo suyo sino consustancial a todo jefe socialista. Hay alguno que no lo tenga? La ineficiencia y la corrupcin son tambin predecibles e inherentes al socialismo: quin ha visto socialismo eficiente o incorrupto? Al dinero se lo quedan los intermediarios polticos. Al pueblo (aqu y en el exterior) solo le llegan unas monedas, las excusas, y ms promesas. Pero le llega el infaltable adoctrinamiento ideolgico de los alfabetizadores y mdicos cubanos -o con probados mtodos cubanos-, cuyo efecto se subestima pero es enorme en una opinin muy preacondicionada.

Y la ideologa? Chvez no invent el socialismo, cuyo ingrediente folclrico y campesino es tpico desde las violentas revueltas contra la Revolucin Industrial, las mquinas, las fbricas y las grandes ciudades modernas, hasta Mao-Tse-Tung. Antiimperialismo e indigenismo tampoco son inventos de Chvez; en nuestra Amrica arraigan en la mentalidad anticapitalista del populismo rural y urbano desde la Revolucin Mexicana (1911), la Reforma Universitaria de Crdoba (1918) y el APRA (1924), pasando por los Perones en Argentina y Velazco Alvarado en Per, modelos de Chvez. Y lo bolivariano le sirve de taparrabo a la izquierda en Venezuela, pero as es en todas partes el socialismo: martiano en Cuba, sandinista en Nicaragua, cacerista en Per y artiguista en Uruguay. (Adems es cierto que Simn Bolvar hered ideas estatistas de su maestro y mentor Simn Rodrguez, socialista declarado.) Ni siquiera es novedosa la conexin con el antisionismo (antijudasmo) rabe, que data a lo menos de los 50, cuando Nasser, el partido Baath y la fundacin de la OPEP (1960). Y respecto a la multicolor combinacin de ecologismo antiglobalizacin, holismo pantesta, feminismo y agenda homosexualista, logofobia (odio a la razn) y exaltacin de los sentimientos -con religin seudocristiana, islamista o neopagana-, es hoy comn a las neo-izquierdas en todo el orbe, mezcla confusa si se quiere pero no tan incoherente si bien se mira, de la cual Chvez no es ignorante, pero al parecer s la disidencia.

Y las violaciones a la Constitucin? Su texto es muy ambiguo, pero a propsito. La normativa jurdica socialista es a menudo contradictoria (y antigramatical), para facilitar su interpretacin en un sentido u otro segn el caso, lo que dificulta concluir si hay o no violacin. As se escriben clusulas retricas por la propiedad privada -y el federalismo, la libre expresin, etc.- para adormecer a los incautos. Y a rengln seguido vienen todas las consabidas alusiones al bien comn, la justicia social, el inters estratgico y otras por el estilo; y todas semnticamente fraudulentas, porque pueden ser y de hecho son interpretadas contra todas las anteriores, para dar ms poder al Estado (central) mediante las leyes malas: contrarias a la economa privada, a la razn, a la justicia y a las libertades. Pero en Venezuela se vive el mito del pas rico y las leyes buenas, y se desconoce al socialismo en carne y hueso, por eso se culpa a Chvez por las faltas propias de la especie. De este y otros errores de juicio se hace eco la prensa en el exterior, pronta a disculpar al socialismo atribuyendo sus defectos a quien lo encarna.

Chvez es un comunista tan coherente como puede serlo un comunista. Y hbil. Se hizo jefe continental de una izquierda neta que ya exista en el continente desde el Ro Grande a la Patagonia, repotenciada tras la bancarrota del Neo-liberalismo de los 90. Hered ese cetro de Fidel por propios mritos, tras largos aos de conspiracin incansable, unificando las facciones de la indisciplinada izquierda venezolana, y saltando con ella al poder. No es loco; es inteligente, astuto y enterado, y sobre todo cuenta con una oposicin que no es ninguna de las tres cosas, como lo demostr en la increble bufonada de abril de 2002, cuando un golpe de Estado abortado por sus mismos conductores le quit del poder por 36 horas.

11. La izquierda ha mudado muchas de sus formas (pero no el fondo)

En esta era de vctimas y culpables -la Era del Victimismo-, la izquierda descubre nuevos chivos expiatorios para todas las calamidades, tanto las imaginarias o inventadas como las reales, productos del estatismo. Entre las primeras se cuentan las hipotticas catstrofes ecolgicas, las voraces multinacionales, las tabacaleras, la globalizacin, la publicidad, el consumismo, el individualismo, el machismo, Coln y la colonizacin (espaola), los Testigos de Jehov o el cristianismo, la raza blanca -y su tecnologa-; y hasta el viejo Aristteles y el pensamiento nico (cul? el socialista?) Pero tambin y como siempre la explotacin, el imperialismo (de EEUU), y los medios alienantes y la educacin, que supuestamente imparten valores individualistas. En este segundo grupo hay datos de la realidad, pero solo pueden ser aclarados desde el ngulo liberal clsico, no convencional; y sus representantes no estn en la palestra! Veamos solo algunos ejemplos.

Explotacin? Es cierto que los salarios son muy bajos cuando hay monopolios, pero no es producto del capitalismo sino de su ausencia. Imperialismo? Es cierto que los gobiernos de EEUU se creen el polica mundial para vigilar que el estatismo de los otros gobiernos sea el polticamente correcto: drogas, medioambiente, leyes laborales, aranceles, etc. Y eso es imperialismo! Pero aunque nadie lo recuerde, imperialismo no es el colmo del capitalismo como crea Lenin, sino del estatismo como enseaba Mises. Y los gobiernos de EEUU han sido y son cada vez ms estatistas, y ya van muy alejados del modelo jeffersoniano de 1776. El instrumento principal de su imperialismo es el dlar, hijo de su Banco Central (estatista), el Fed. Y su imperialismo sirve al socialismo de pretexto, como a Castro le han servido las sanciones econmicas (estatistas) para ayudarle a atornillarse en el poder; y si maana las aplican con Chvez, le servirn igual. Los medios de comunicacin? Cierto que dicen muchas mentiras -sobre todo si gozan de monopolios- e innumerables tonteras; pero aunque nadie lo advierta pblicamente, casi todas son a favor de la izquierda y el estatismo. E igual con la educacin controlada por el Estado, que a diario transmite los valores equivocados: colectivistas. De dnde salen tantos comunistas? De las aulas de Liceos y Universidades, estatales y privadas, pero todas regidas por el Estado en condiciones, Programas de Estudios, textos aprobados y bibliografa oficial.

Falta la derecha liberal que desenrede la madeja, ilumine los cambios y haga ver las distinciones que aclaren los equvocos. Y haga ver a los muchos millones de damnificados del socialismo conjugado con mercantilismo la causa real de sus sufrimientos, la cual hoy no ven, aunque a gritos demandan soluciones, y para ahora.

Por su lado, los Gobiernos socialistas ya controlan y deforman nuestra economa, y casi nuestras familias; as que ahora su objetivo es nuestra mente. La realidad no es como ellos dicen; ni puede ser como dicen pretender. Ahora van a des-alienarnos: a controlar nuestro cerebro, y a deformarlo, para que no pensemos conforme a la realidad sino al revs. A tal propsito ya no les sirve Lenin sino Gramsci -polticamente ms correcto-, como bien lo entiende Chvez, tan subestimado por sus oponentes. Para colmo, y como si el chavismo fuera poco, ya han surgido los grupos ms bolcheviques (Tupamaros, Carapaicas, Alexis Vive, etc.), que aprovechan en su beneficio la creciente miseria y los visibles atropellos, torpezas, despilfarros y malversaciones propios del socialismo. Fuertes en barrios populares y hasta en caseros rurales, se preparan para actuar en su momento. Chvez ya usa las peleas entre facciones (normales en la izquierda) para acrecentar su poder personal mediante el arbitraje, y puede usar esta fuerza de choque para lo que quiera. Tambin ocurre siempre: a la izquierda de cada socialista hay otro peor. Y a cada Lenin le sucede su Stalin.

A todo esto la derecha boba ha comprado el cuento del fin de las ideologas, con logofobia y relativismo multicultural y posmoderno, envueltos en la gaseosa verborrea de la New Age, sensiblera, azucarada, empegostosa y totalitaria. Y mucho neosocialismo: ambientalismo, feminismo, responsabilidad social y tica del empresario, la versin expandida y social-estatista de los derechos humanos, la exigencia de iguales oportunidades con cuotas fijas, la mana de las leyes por toneladas; y hasta el socialismo de mercado. Se cierra ella misma el camino porque se parece demasiado a la izquierda que dice enfrentar. Socialismo no se combate con socialismo. Quin quiere copias, teniendo a mano el original? (Y qu original!!)

12. La gran ofensiva doctrinal (el CIM)

En 1967, Fidel y el Che crearon en La Habana la OLAS (Organizacin Latinoamericana de Solidaridad), una internacional guerrillera que en los 70 sembr a nuestros pases de violencia en focos insurreccionales rurales y urbanos, con muchos muertos, heridos y otras prdidas y desgracias, aunque sin el resultado esperado.

Ahora Venezuela encarga muchas compras militares; pero a la vez los Chvez (Hugo y su hermano Adn) crearon en Caracas el Centro Internacional Miranda (CIM), bien provista y eficaz red global de escritores, periodistas, profesores, cineastas, juglares y otros expertos propagandistas. Es la fuente de consignas y smbolos con letra y msica -en CDs y otros medios e instrumentos- para el partido de Chvez, las radios, televisoras, revistas, libros, libreras y peridicos de izquierda; y la educacin, los gremios, militares, cooperativas y Concejos Comunales, Embajadas, etc. Desde la cumbre de la activa pirmide se procesa, afina y difunde hacia abajo y hacia afuera el Socialismo del Siglo XXI, con contenidos ideolgicos nacionales e importados de Pars, Madrid y New York; y de Teheran, Buenos Aires, Mxico y por supuesto La Habana. Y tambin Mosc, como siempre. Aunque ms que defender el socialismo, el CIM dispara sus nuevas bateras contra el capitalismo liberal, en trminos de fuerte impacto y resonancia popular.

13. Los think-tanks liberales (deberan revisarse, urgente!)

Atacar las ideas contrarias antes que argumentar por las propias es lgico y natural en las izquierdas, no en los defensores del capitalismo! Pero es lo que hacen muchos tanques de pensamiento liberales de EEUU y sus filiales locales. Su labor es imprescindible, pero se queda demasiado corta: no se parece al CIM en lo que debera. Poco hacen para imprimir y difundir literatura popular de divulgacin masiva, o producir audiovisuales para el grueso de la poblacin. O para reimprimir, reeditar, grabar o traducir a los clsicos liberales -que hoy no se hallan en libreras ni en bibliotecas-y distribuirlos para que lleguen a quienes les buscan, antes que se desanimen.

Algunos confinados dentro de los estrechos lmites de la ciencia econmica, y otros como si la izquierda de hoy fuera exactamente la de hace 50 100 aos, sus miembros no siempre abordan los tpicos ms candentes o desde los ngulos de mayor resonancia popular. A veces se hacen eco de conceptos a la moda, de dudosa filiacin y contenido, como gobernabilidad (?). Y se expresan menos en un lenguaje corriente para gente corriente que en los abstrusos trminos de las ciencias sociales. No es de suponer que as pretendan hacer de cada ciudadano de a pie un perito en Economa, Historia y Ciencias Polticas -aspiracin sin sentido-; entonces debemos asumir que se dirigen a sus colegas de la Academia oficial (cuyo reconocimiento parecen procurar) y a los estatistas que gobiernan. Que son de izquierda, o casi todos! Por eso no leen ni escuchan a estos liberales, que adems viven encerrados en sus ghettos acadmicos -salvo sus viajes de un ghetto a otro, predicando al coro, como los esperantistas- en lugar de penetrar en la poltica y los parlamentos. O al menos intentarlo.

14. Un buen ejemplo: la Escuela de Manchester (que no era acadmica)

En 1846, los empresarios ingleses Cobden y Bright lograron la derogacin de las Leyes de Granos con el apoyo de los rudos obreros de Manchester, a quienes hablaron en palabras sencillas. En 1848, el economista francs Frdric Bastiat respondi al Manifiesto Comunista con el folleto El Gobierno, Manifiesto liberal en lenguaje franco y directo; e hizo campaa para la Asamblea Nacional, y fue electo diputado.
Los tanques siguen menos estos ejemplos que el consejo de Hayek, pensador profundo, agudo y brillante, que jams atribuy a los socialistas otra cosa que error intelectual, haciendo de ello punto de honor. Por eso, y aunque sabiamente escribi que los liberales deben ser agitadores, les disuada de ingresar en la poltica y les alentaba a dedicarse de lleno a los estudios, a diferencia de su maestro Ludwig von Mises. En 1947 Hayek organiz la Sociedad Mont Pelerin para defender el liberalismo clsico, invitando solo a un grupo de profesores universitarios, casi todos de Economa.

A 60 aos de aquella fecha, muchos tanques y sus generosos financistas parecen seguir en esa misma lnea, en lugar de convocar a periodistas, publicistas, novelistas, folletistas, msicos, cineastas, teatreros y otros profesionales, tcnicos y artistas capaces de hacer propaganda efectiva. Parecen seguir tomando en serio al socialismo por sus declaraciones, como sistema alternativo con entidad propia, y no un puro y nihilista destruccionismo como Mises le llam. Les explican a las izquierdas que ese sistema no funciona, y que tiene tales y cules gravsimos defectos, fallas y taras. Lo cual es cierto, evidente y hasta obvio; pero a los izquierdistas les importa un bledo, porque viven muy bien as, y no quieren cambiar porque a ellos s les funciona.

Para colmo, en institutos y fundaciones los liberales clsicos conviven con anarquistas volteados a la derecha -la ltima moda- enemigos de todo Gobierno, incluso limitado. Y con liberales demcratas como muchos de la IL (Internacional Liberal), inclinados a transar con formas blandas de socialismo; y con mercantilistas y Neo-liberales, proclives a cierta intervencin estatal, favorable a sus intereses los unos, y supuestamente inteligente o eficaz los otros. Por eso no siempre son consistentes. Al estilo del hegeliano Fukuyama anuncian alborozados un vuelco global del mundo al libre mercado -y para ya mismo-, que no se ve. En sus ndices de libertad econmica aparecen como libres los EEUU y otras naciones que ya no lo son, aunque es posible que sean menos estatistas que otras, en comparacin estadstica. Y cierta perspectiva filosfica -legado del liberalismo de la Ilustracin- a veces utilitarista, o estrechamente empiricista y conductista, no les permite una ms slida vindicacin moral del capitalismo, pese a los esfuerzos de los muchos seguidores de Ayn Rand en sus filas (y de los no muchos cristianos).

15. El mejor ejemplo (el de 1776)

El ideario del Gobierno limitado tiene firme apoyo en la sana teora econmica, pero no es una ciencia sino una doctrina poltica. Por qu entonces no explicarle a la gente sencilla de la calle y en su lenguaje que no hay capitalismo funcionando para ellos pero s podramos tenerlo y cmo? Por qu no escribir panfletos populares, y una simple lista de vetos o prohibiciones al Gobierno al modo de la Independencia Americana de 1776, correlativos de otras tantas libertades enunciadas como derechos constitucionales? Eso es Rumbo Propio. Comenzamos por Estatutos autonmicos regionales, y luego una nueva Constitucin para Venezuela.

En Amrica del Norte los principios liberales clsicos fueron consagrados primero en constituciones y leyes fundamentales para cada una de las colonias, anteriores a los textos de 1776. Y como cristianos bblicos -bautistas, presbiterianos, episcopales, etc.- los redactores de estos documentos liminares de EEUU no compartieron la cndida nocin de una naturaleza humana toda bondad y sin pecado, tpica de la Ilustracin, y no casualmente cultivada por los despticos monarcas europeos y sus ministros. Por eso no vieron en el absolutismo una desviacin causada por errores filosficos, teolgicos, cientficos o de pensamiento poltico-econmico, sino un pecado de los gobernantes, aunque de hecho hubiese muchos errores de todo orden involucrados, como en todos los pecados, sea para ocultarlos, disfrazarlos o excusarlos.

Lo mismo vieron un par de siglos antes los sacerdotes catlicos -dominicos primero y despus jesuitas- de la Escolstica hispana, ilustres predecesores de la Escuela austriana y anteriores a los comerciantes calvinistas. Y lo escribieron. Pero en latn y para los eruditos; y por eso al capitalismo lo pusieron en prctica no los hispnicos o mediterrneos catlicos sino los herejes protestantes, previa traduccin a un lenguaje llano como hicieron con la Biblia, y no cientfico sino poltico: de barreras constitucionales al absolutismo. Aunque conscientes de que la Constitucin de poco servira sin una fuerte corriente de opinin favorable, encarnada un partido, ambos combativos y dispuestos a hacerla valer.

16. Rehabilitar moral, poltica y legalmente el capitalismo (Esa es la Salida!)

Los de RP describimos el capitalismo, y mostramos al pblico sus ventajas -y a los creyentes, sus bases bblicas-; y sobre todo las vas polticas prcticas conducentes a obtenerlo felizmente sin esperar dcadas, lo que no es imposible. Atacar intelectualmente al socialismo, mera negacin del capitalismo, equivale a negar una negacin, por eso no es un razonamiento muy efectivo. A menos que se destaque claro y de entrada que el socialismo no es tan solo una idea equivocada sino un fraude, una estafa a gran escala, sofisticada y peculiar: las vctimas pueden perder algo ms que sus bienes. Y que sus objetivos declarados no son los verdaderos; y sus promotores, como los estafadores vulgares, deberan ser enjuiciados, tal como ahora los empresarios.

Vea Ud. la legislacin de hoy, fase ya muy avanzada de la descalificacin moral y consecuente desacreditacin poltica y proscripcin legal impuesta al capitalismo, a las ganancias y a la empresa privada. Vea todas esas leyes (especiales) de impuestos, laborales, pro-consumidor, anti-trust, de proteccin del medio ambiente, represin del latifundio o del contrabando, de radio y TV, bancos, propiedad intelectual, control cambiario, etc. Bajo sus inicuas normas, en Venezuela y muchos pases cualquier contribuyente, empleador, comerciante, empresario, inversionista, agricultor, ganadero, radiodifusor, banquero, editor, importador, exportador, etc., puede ser acusado y procesado, condenado, multado, inhabilitado, confiscado y/o hecho preso como delincuente por alguna conspiracin contra el pueblo. Entonces, por qu no un comunista y por el mismo cargo, con todava mayor razn?

No digo que los socialistas vayan todos presos, pero al menos, por qu no pensar en que devuelvan a sus propietarios los bienes saqueados? Como Zaqueo el publicano, jefe de la recaudacin fiscal en Jeric, segn el Evangelio de Lucas, cap. 19. Por cierto, uno de los tantos pasajes bblicos que la izquierda cristiana malinterpreta como favorables al socialismo -Zaqueo, el rico que dio su dinero a los pobres- cuando es lo contrario. Y por cierto, los think-tanks podran poner ms nfasis en rectificar las torcidas interpretaciones socialistas de los Evangelios. Es urgentsimo desde que el colapso del Muro de Berln y de la URSS -mas no del socialismo comunista- arrastr en su cada al do Marx & Engels, y las izquierdas han reclutado nada menos que a un Jess falsificado para fundar sus salvajadas. Y a un Islamismo manipulado.

A diferencia de la produccin del CIM, la de los tanques circula poco y su influencia es marginal: la mayor parte en lenguaje cientificista -como un moderno latn- y sin traducciones al vernculo, se queda en la Internet. Sin bajar a los programas polticos y a las Constituciones y leyes, ni a las enciclopedias y manuales, ni a los peridicos y medios que diaria y masivamente transmiten las noticias, pelculas, series, entretenimientos y anuncios comerciales. Ni a las homilas, a las novelas, o a las canciones. O a las comiquitas.

17. Conclusiones

En Venezuela como en todo el mundo, la izquierda manda porque no hay derecha. Y donde la hay no hace la tarea, o no la hace bien, o no la hace completa.

Pero esto puede cambiar. Y si Ud. est de acuerdo con nosotros y quiere que todo esto cambie, y participar en ese cambio, puede comenzar por guardar copia de este artculo y difundirlo. Puede ser un principio. Escrbalo: a Chvez lo sacamos nosotros -los liberales autonomistas- o no sale. Pero necesitamos muchos apoyos, y donaciones. Seguramente la contribucin de Ud. nos ayudar a Nstor Surez, Hildemaro Ferrer y su tocayo ngel Ferrer, Alexia Bracho, Gabriel Oroo y a todos los de Rumbo Propio a mantenernos fuera de la crcel, y a seguir haciendo ese partido descontaminado y 100 % libre de socialismo y estatismo: el Partido Liberal Cristiano que tanto necesitamos en el Zulia, en Venezuela y en el mundo. Muchas gracias y que Dios le bendiga ricamente.

Julio de 2007


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