LUNES, 3 DE JULIO DE 2006
Hacienda con AMLO

¿Usted cree que con la reciente disminución de la tasa objetivo del banco central se incrementará el crecimiento económico en México?
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Manuel Suárez Mier







“He intentado ilustrar en mis últimos Aquelarres Económicos la historia reciente del desempeño de las finanzas públicas de nuestro país. Toca hoy revisar la historia más reciente.”


He intentado ilustrar en mis últimos Aquelarres Económicos la historia reciente del desempeño de las finanzas públicas de nuestro país y las circunstancias en las que los secretarios de Hacienda han tenido éxito en mantener estabilidad financiera, condición esencial para que el país pueda crecer y progresar.

 

Toca hoy revisar la historia más reciente de las finanzas públicas de México. El saneamiento económico iniciado al final de la administración de Miguel de la Madrid (1982-88) se consolidó en el gobierno de Carlos Salinas (1988-94) con Pedro Aspe como secretario de Hacienda.

 

El arquitecto del plan de estabilización que permitió abatir la inflación de 160% en 1987 a 7% en 1994 y restablecer un crecimiento económico superior al de la población, inició su gestión concluyendo en términos muy favorables la renegociación de la deuda externa del país que se había iniciado desde 1983.

 

El Presidente Salinas decidió enmendar el error histórico de Jolopo y regresar la responsabilidad del gasto público a Hacienda, decretando la desaparición de la SPP, lo que restauró los incentivos para mantener el equilibrio financiero al estar de nuevo el gasto público, los impuestos y el crédito bajo el mismo techo. 

 

Lamentablemente, la tendencia a consolidar la estabilidad de la economía se interrumpió con la llegada a la presidencia de Ernesto Zedillo, quién creyó entender de economía y discurrió que podía hacer “una pequeña devaluación del peso de 10 o 15%” que él pensaba era el monto de la sobrevaluación.

 

En sólo 19 días Zedillo provocó la mayor crisis financiera en la historia del país y se vio obligado a remplazar a su primer secretario de Hacienda, que sólo duró 28 días, con Guillermo Ortiz quien había sido subsecretario con Aspe y tenía oficio y habilidad para corregir el colapso financiero.

 

La crisis provocada por Zedillo avala de nuevo que cuando las finanzas “se manejan en Los Pinos” sobreviene el desastre. Ortiz, quien como ex-jefe de Zedillo en el Banco de México tenía un ascendiente insólito sobre él, restauró la autonomía hacendaria y la estabilidad económica y limpió las finanzas públicas. 

 

Cuando Ortiz se hace cargo del Banco de México a partir de 1997, José Angel Gurría –también subsecretario con Aspe- pasa a encabezar Hacienda y consolida el equilibrio financiero y de precios, volviendo a una inflación de un solo dígito antes del acceso del nuevo gobierno en el año 2000, y consigue un crecimiento del PIB de 7%.

 

Vicente Fox tuvo el notable acierto de nombrar en Hacienda a Francisco Gil Díaz, reconocido experto en finanzas e impuestos. En estrecho enlace con el banco central, Gil Díaz ha afianzado la estabilidad financiera como no había ocurrido desde la gestión hacendaria de Antonio Ortiz Mena entre 1958 y 1970.

 

La gran pregunta es qué ocurrirá en el próximo sexenio en materia hacendaria. No tengo duda que en una administración presidida por Felipe Calderón habría un gran secretario de Hacienda, se mantendrían los equilibrios financieros y se realizarían las reformas pendientes para alcanzar un crecimiento económico más rápido.

 

Sin embargo, López Obrador no concita la misma confianza, a pesar que se barajan en círculos cercanos a él nombres de economistas perfectamente respetables y capaces de manejar las finanzas públicas con habilidad y talento.

 

El escepticismo se debe a que la esencia de AMLO es, como ha señalado con acierto Enrique Krauze, mesiánica y populista. Ello significa, a mi juicio, que el manejo hacendario se trasladaría ya no a Los Pinos, convertido en ampliación del zoológico de Chapultepec, sino del extremo norte de Palacio Nacional dónde despacha el secretario de Hacienda, al extremo sur, dónde amenaza colgar su hamaca López Obrador en caso que lo dejemos llegar a la presidencia.


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