Ideas al vuelo
Sep 18, 2006
Ricardo Medina

La verdad, esa desconocida

Ahora le ha tocado al Papa ser víctima de otra más de las campañas de propaganda y desinformación. Para variar, la mayoría de los medios actúan como meras cajas de resonancia de las mentiras.

Es mayor el número de personas en el mundo que “creen” que el Papa Benedicto XVI “ofendió” al Islam, que el número de personas que podrían decir, con más o menos certeza, qué fue lo que efectivamente dijo el Papa el 12 de septiembre pasado en el Aula Magna de la Universidad de Regensburg, Alemania.

 

Así funciona el mecanismo de la desinformación y propaganda con el que estúpidamente colaboran la mayoría de los medios de comunicación. Ruego al lector que recuerde lo que ha leído y oído en los últimos días respecto de este asunto; puedo apostar que ha recibido mucho más “información” sobre la indignación de los grupos islámicos radicales y “noticias” de este tenor: “Acusan al Papa de apoyar a Bush. Exigen grupos árabes que Benedicto XVI rectifique declaración sobre Mahoma” (periódico Reforma, sábado 16 de septiembre) que acerca de lo verdaderamente importante para formarse un juicio: ¿Qué dijo en realidad el Papa?

 

Bien, hablando con científicos y académicos sobre las relaciones de la fe religiosa y la ciencia, así como de las relaciones de la fe con el mundo, el Papa recordó su lectura reciente de una edición preparada por el profesor Theodore Khoury, de Münster, de los extensos diálogos que sostuvo en el año 1391 el erudito emperador bizantino Manuel II Paleólogo con un persa culto acerca del cristianismo y el islamismo. Quien quiera que lea íntegro el pasaje en el que cita Benedicto XVI estos diálogos verá de inmediato que la intención del pontífice fue ilustrar el hecho de que la fe jamás se debe predicar con la violencia.

 

Los diálogos citados por el Papa revelan justamente que en el Corán conviven contradictoriamente el llamado a difundir la fe mediante el convencimiento racional y el llamado a esparcir, mediante la sangre derramada por la espada, el Islam.

 

El lector interesado en juzgar por sí mismo si tienen razón de ser o no las amenazas de los grupos islámicos radicales puede encontrar versiones en inglés, francés y alemán de las palabras del Papa en:  http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/travels/index_outside-italy_sp.htm.

 

Viste mucho en ciertos medios posar de crítico del Papa o de la Iglesia Católica o bien de simpatizante del islamismo violento y radical, porque es una manera de alinearse contra Israel, contra Estados Unidos o contra lo que se conoce como “valores de la civilización occidental”. Periódicos “progresistas” que gozan de inmerecida fama (cuando en realidad son la tapadera de un monopolista protegido por el gobierno) como El País en España, tienen la cara dura de exigir al Papa que se disculpe por sus palabras. Palabras que, a despecho de su famoso manual de estilo, los editorialistas del periódico ni siquiera han publicado íntegras y en contexto.

 

Ni hablar: El periodismo dominante es periodismo basura.



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