MIÉRCOLES, 6 DE DICIEMBRE DE 2006
Cae el dólar frente al euro

¿Ud. está de acuerdo en que el gobierno mexicano regale 100 millones de dólares a gobiernos centroamericanos para frenar la inmigración?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Manuel Suárez Mier







“¿Cómo se explica que el dólar haya venido cayendo en picada hasta llegar a su nivel más bajo de 1.33 dólares por euro, una devaluación superior al 30% desde su cotización más elevada?”


¿Cómo se explica que el dólar haya venido cayendo en picada hasta llegar a su nivel más bajo de 1.33 dólares por euro, una devaluación superior al 30% desde su cotización más elevada? ¿Qué fuerzas están detrás de esta tendencia y que implicaciones tendrá para las economías de EU y del resto del mundo?

 

Es importante encontrar explicaciones para estas preguntas porque de otra manera es fácil proponer medidas que resultan dañinas. Aludo a la siempre presente tentación de intervenir en los mercados para “neutralizar” sus ajustes naturales o, peor aún, intentar tener un tipo de cambio real constante.

 

Las monedas se mueven por una gran cantidad de razones que incorporan lo que ocurre con la economía real. Así, la reciente debilidad del dólar frente al euro se atribuye al elevado y creciente desequilibrio externo de la economía de Estados Unidos, que supera ya el 7% del PIB, mientras que su deuda neta frente al resto del mundo excede el billón de dólares (un millón de millones).

 

El nivel de las monedas también responde a movimientos en la política económica e inclusive a la expectativa que tales ajustes ocurran. El Sistema de la Reserva Federal (el Fed) ha dejado sus tasas de interés sin cambio por cinco meses, mientras se espera que el Banco Central Europeo siga elevándolas.

 

Los mercados también incorporan información no mensurable con precisión, como el resultado de las más recientes encuestas sobre la confianza de los consumidores alemanes respecto a su futuro, que alcanzaron su nivel más elevado en un lustro.

 

Para complicar la historia aún más todo indica que el crecimiento de la economía norteamericana está debilitándose, de acuerdo al último Economic Outlook publicado por la OECD hace pocos días, pero sin cambiar el pronóstico de inflación. Se perciben también indicios del fin de la prolongada y enorme burbuja en los mercados de bienes raíces, sobre todo en el ámbito residencial.

 

Lo anterior deja al Fed en una situación compleja porque la depreciación de su moneda implicará mayor presión inflacionaria, empezando por los precios de las importaciones denominadas en euros, libras esterlinas y otras monedas que se han apreciado frente al dólar, por lo que no puede empezar a bajar de nuevo las tasas de interés como lo demandaría el objetivo de evitar una recesión.

 

Hay que hacer notar, empero, que los desequilibrios que muestra la economía de EU son completamente atípicos a los que ocurren en el resto de los países, pues el poder saldar su déficit en cuenta corriente con su propio papel, ya sea en forma de billetes de banco o de bonos del Tesoro, no lo tiene nadie más.

 

Esta ventaja única de EU se complementa con un apetito sin límite, según parece, de muchos países que ahorran en dólares y compran instrumentos denominados en esa moneda. Sólo las reservas de China, Taiwán y Hong Kong sumarán a final del año 1.5 billones (1,500,000,000,000) de dólares.

 

La caída en la cotización de la moneda verde representa una grave pérdida de capital para quien tiene concentrados sus ahorros y reservas en dólares, sobre todo en la eventualidad que decidieran diversificar sus carteras, concretar sus pérdidas y remplazar parcialmente sus dólares con otras divisas.

 

La otra parte de esta historia le tocará protagonizarla al nuevo Congreso de EU que tomará posesión en enero bajo la batuta de los demócratas, cuyas proclividades proteccionistas son bien conocidas. Seguramente le pondrán una enorme presión a China para que permita la apreciación de su moneda con la amenaza de imponerle altas tarifas a sus exportaciones, en caso de no hacerlo.

 

Y toda esta situación, ¿cómo afectará a la economía mexicana? Eso lo discutiré mañana.


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