MARTES, 9 DE ENERO DE 2007
Logros de FGD: Estabilidad

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“Al consolidarse el periodo más prolongado de estabilidad económica de los últimos 35 años, a lo que contribuyó en forma importante la moderación fiscal, se protegió el patrimonio de los mexicanos, la creación de empleo formal y se brindó a los inversionistas nacionales y extranjeros un ambiente de mayor confianza y certidumbre.”


Una de las críticas que se le han hecho a la pasada administración pública es que no alcanzó el crecimiento económico elevado y sostenido que se había propuesto y que ello se debió, al menos en parte, a la insistencia de las autoridades financieras en mantener equilibradas las finanzas públicas.

 

Tal afirmación tiene su origen en la peregrina idea que un gasto público deficitario por sí mismo alienta un mayor crecimiento económico, lo que constituye un error garrafal. Lo que impidió acelerar el paso de la economía en el sexenio previo fue que no se consiguió elevar su competitividad, lo que a su vez se debió a la carencia de reformas estructurales indispensables.

 

Las virtudes de unas finanzas públicas equilibradas son múltiples. Cae la vulnerabilidad de la economía ante choques catastróficos externos o internos; se logran precios estables y más recursos para la sociedad, al igual que tasas de interés menores y horizontes más amplios para invertir y ahorrar.

 

Al evitarse crisis financieras, como ocurrió a lo largo del sexenio previo y en la transición al nuevo gobierno por primera vez en muchos años, las autoridades pudieron ocuparse de lo importante, como el desarrollo social, sin distraerse en la gestión de crisis que han tenido consecuencias terribles para el pueblo.

 

Entre los efectos favorables de la estabilidad fiscal para la situación económica de los mexicanos, destacan los siguientes:

 

·         Menor inflación. De 2000 a 2006 la inflación se redujo a la tercera parte, para ubicarse dentro del rango objetivo del banco central de 3% +/- 1%.

 

·         Más bajas tasas de interés. El rendimiento de los CETES a 28 días pasó de 15.2% en 2000 a 7% al fin de 2006. Una inflación modesta contribuyó además a consolidar expectativas de estabilidad que permitieron colocar deuda privada y pública a plazos largos, lo que hizo posible que la gente obtuviera crédito a tasas fijas y moderadas con vencimientos prolongados.

 

·         La volatilidad del peso ha disminuido notablemente y es hoy en día comparable a la de otras monedas como el dólar, el euro y el yen.

 

·         El indicador de riesgo-país cayó de 393 puntos base al cierre del 2000 a 99 puntos al cierre de 2006.

 

·         Los desequilibrios externos se abatieron notablemente al pasar el déficit en cuenta corriente de 3.2% del PIB en 2000 a 0.3% en 2006.

 

Esta notable estabilidad económica se tradujo en mayor bienestar para los mexicanos que se beneficiaron por al aumentar sus salarios reales y por tener un mayor acceso al crédito para vivienda, bienes durables y herramientas de trabajo, además de mayores inversiones productivas que generaron empleo.

 

Gracias a las cada vez menores necesidades de financiamiento del sector público, durante el sexenio anterior se liberaron recursos para el sector privado por un monto de 250 mil millones de pesos, lo que alentó la elevación del gasto y la inversión productiva, resultando en mayor crecimiento.

 

Al consolidarse el periodo más prolongado de estabilidad económica de los últimos 35 años, a lo que contribuyó en forma importante la moderación fiscal, se protegió el patrimonio de los mexicanos, la creación de empleo formal y se brindó a los inversionistas nacionales y extranjeros un ambiente de mayor confianza y certidumbre en cuanto a la rentabilidad de sus proyectos.

 

La información anterior disipa cualquier duda respecto a que la gestión de Gil Díaz al frente de las finanzas nacionales puede compararse en sus logros en materia de estabilidad económica sólo con la de ese otro gran secretario de Hacienda, Antonio Ortiz Mena (1958-70).

 

Mañana seguiré esta revisión de lo conseguido por Gil Díaz en lo que se refiere a la modernización y progreso del sistema financiero.

• FGD

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