SÁBADO, 17 DE SEPTIEMBRE DE 2005
Los efectos de Katrina en México

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
No
No sé



El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


Más artículos...
Víctor Hugo Becerra
• México: Dictadura Legal

Arturo Damm
• Lo bueno

Manuel Suárez Mier
• Más del culto a la personalidad

Arturo Damm
• El mínimo crecimiento

Luis Pazos
• Aborto, ¿derecho o delito?

Arturo Damm
• Consumo, a la baja

Ricardo Valenzuela
• El recinto de las Malas Ideas


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Godofredo Rivera







“Proseguir con el actual régimen jurídico, hace que México sea un país mas vulnerable a los choques externos, como el que acaba de ocurrir con Katrina. Los subsidios para evitar que el gas suba a su precio real son un parche que no soluciona nada. Es necesaria una reforma constitucional.”


Los efectos del huracán Katrina, que afectó a parte del este de los EU (Alabama, Lousiana -que incluye a Nueva Orleans- y Misissipi), han comenzado a tener repercusiones económicas en también México. Y no es para menos. Además del daño irreparable que representan las pérdidas humanas causadas por el fenómeno natural, las secuelas económicas podrían costarle a EU hasta medio punto del PIB. Esto en el mediano plazo significa un menor crecimiento económico para el vecino del norte, lo que también se traduce en menores exportaciones de México hacia la Unión Americana, lo cuál también implicará para nuestro país una menor expansión económica.

 

Todo lo anterior se agrava además porque ya ha comenzado a sentirse un crecimiento considerable en el precio de los combustibles. Si se tiene en cuenta que en la zona afectada se genera entre 20 y 30% de la producción petrolera, 15% del gas natural y se refina algo más de 20% de la gasolina que se consume en EU, Katrina en realidad ha dañado la capacidad de producción de los insumos básicos para el buen funcionamiento de la economía estadounidense. Es probable que la destrucción de capital productivo de la región, al implicar una contracción automática de la oferta, vaya a generar algunas presiones inflacionarias en la zona, mismas que podrían verse magnificadas por los incrementos en los costos de producción que enfrentarán las empresas, debido al aumento en los precios de los combustibles.

 

Por lo pronto en México el gas natural ya ha subido hasta un 70% desde que el huracán entró. Y es que recordemos que México importa de EU entre 20 y 25% de los combustibles que se requieren para que la economía mexicana funcione adecuadamente (además de gas natural importamos gasolina y distintos productos petrolíferos).

 

Todo lo anterior ha provocado que el Presidente Fox vuelva a hacer un llamado al Congreso para aprobar cuanto antes una reforma energética que reduzca la actual dependencia que tiene México respecto de los combustibles importados de EU. Entre las principales medidas que el presidente ha convocado a tomar, están la de reformar el artículo 27 constitucional, que hasta hoy prohíbe la inversión privada en el sector de los energéticos, la de establecer subsidios  temporales para que el alza en el precio del gas natural impacte en menor medida a las empresas y los hogares, y finalmente, la de tomar acciones de política pública que apoyen la creación de fuentes alternas de energía.

 

Hay un principio en economía que se llama “ventaja comparativa”, y que significa que cada país se especializa en producir aquello en lo que es más eficiente (y que por tanto produce a menor costo). Es un mito que un país sea autosuficiente, es decir, que produzca todo y no importe nada. Ningún país en la tierra tiene esta característica. En el mundo real lo que ocurre es que los países tienen que importar (comprar en el exterior) aquello en lo que no son eficientes, ó que por razones de suelo, clima etc, no les es posible producir a un precio competitivo. Para que los países importen estos bienes necesitan pagarlos con las divisas que adquieren exportando (vendiendo en el exterior). Por tanto importar lo que no se tiene es lo más natural del mundo. El problema surge cuando lo que se importa, sí puede producirse de modo más eficiente en el mercado interno. Comprar (ó importar) lo que puede producirse más barato en el mercado interno es la conducta más antieconómica que puede existir. Esto es lo que está ocurriendo en México con energéticos tan importantes como la gasolina y el gas natural.

 

Veamos un ejemplo. De acuerdo con información de la Secretaría de Energía (Sener), el país paga alrededor de seis dólares por millar de pies cúbicos de gas natural importado (de Estados Unidos, que a su vez se lo compra a Canadá), mientras que el costo de producir el mismo volumen en México es de sólo 2.5 dólares. Lo anterior significa que México está perdiendo cantidades considerables de recursos monetarios al estar importando cada año mayores volúmenes de éste energético. ¿Cuáles son las razones de esta conducta antieconómica? La respuesta tiene que ver con dos aspectos fundamentales. El primero es la prohibición constitucional para que inversión privada entre al sector energético. Dicha prohibición merma la capacidad de crecimiento del sector, el cual sólo está atenido a la inversión pública. Esto provoca que año con año la demanda de energéticos como el gas natural sea mayor en relación a su oferta, lo cual nos obliga a importar de manera creciente. El segundo elemento, que está estrechamente relacionado con el primero, es la estructura monopólica que caracteriza al sector de la energía de México. Pemex, por ejemplo, es la única empresa, en explotar, distribuir y comercializar insumos básicos como la gasolina y el gas. Al no haber competencia, los precios de los energéticos son fijados arbitrariamente y en función de los intereses del gobierno.

 

Importación de gas natural

(miles de millones de pies cúbicos)

 

Año

cantidad

 

1990

15.5

 

1991

58.5

 

1992

91.1

 

1993

35.1

 

1994

43.5

 

1995

60.1

 

1996

29.1

 

1997

37.6

 

1998

51.7

 

1999

59.9

 

2000

100.4

 

2001

133.6

 

2002

263.8

 

2003

269.9

 

2004

279.5

 

Fuente: Secretaría de Energía

 

Hoy sólo dos países en el mundo cuyo sector energético está cerrado a la inversión privada: México y Corea del Norte. El caso del segundo país tiene lógica, pues se trata de un país pobre, con economía cuasi-cerrada y con una dictadura comunista. Pero en el caso de México esto no se entiende. Somos un país democrático, con un ingreso medio, comercialmente de los más abiertos del mundo, con vecindad con la economía más poderosa de la tierra. De darse los cambios constitucionales adecuados, México podría convertirse en una potencia exportadora de energéticos, pues claramente tiene muchas ventajas comparativas (por características del subsuelo) en este renglón. Proseguir con el actual régimen jurídico, hace que México sea un país mas vulnerable a los choques externos, como el que acaba de ocurrir con Katrina. Los subsidios para evitar que el gas suba a su precio real son un parche que no soluciona nada. Es necesaria una reforma constitucional. Por lo pronto ya comienzan los roces por la pelea del presupuesto del próximo año. Asimismo, estas mismas pugnas ya provocaron que se vetara el cambio al régimen fiscal de Pemex. Hasta el momento hemos tenido suerte de que el precio del petróleo no se haya desplomado. Es necesario que los políticos se pongan las pilas y comiencen a negociar para evitar consecuencias adversas de eventos naturales que no están en nuestras manos. Aunque electoralmente se ve ya complicado el margen de maniobra para alguna reforma importante, por lo pronto el Ejecutivo dio el primer paso positivo. Nuevamente, tiene la palabra el Congreso.

 


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus