JUEVES, 8 DE FEBRERO DE 2007
Precandidatos en EU: John McCain

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)

Arturo Damm
• ¿Otra tenencia?

Víctor Hugo Becerra
• El gobierno de López Obrador, un fracaso

Arturo Damm
• Noticias: una buena, una mala

Manuel Suárez Mier
• Destierro a los expertos

Arturo Damm
• Impuestos, la justificación moral

Luis Pazos
• Presupuesto 2020, ¿realista?


Pulsaciones...
• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Manuel Suárez Mier







“Toca hoy analizar la del otro puntero de ese partido político, el senador por Arizona John McCain quien, dependiendo de la encuesta, se encuentra empatado en el primer lugar de las preferencias.”


Discutí ayer la viabilidad del precandidato republicano que recién formalizó su candidatura, Rudy Giuliani. Toca hoy analizar la del otro puntero de ese partido político, el senador por Arizona John McCain quien, dependiendo de la encuesta, se encuentra empatado en el primer lugar de las preferencias.

 

McCain ha sido senador por más de dos décadas y tiene 70 años, lo que lo haría el hombre de mayor edad en ser elegido Presidente de alcanzar la victoria. Estudió en la Academia Naval de Anápolis y en el Colegio Nacional de Guerra y es hijo y nieto de almirantes distinguidos de la Armada.

 

Peleó en la guerra de Viet Nam como piloto naval. Su avión fue derribado y pasó más de cinco años en prisión donde fue torturado reiteradamente. A pesar de que sus captores ofrecieron liberarlo cuando se enteraron que su padre era el comandante en jefe de la Flota del Pacífico, McCain rechazó la oferta.

 

Finalmente libre en 1973, siguió su carrera militar hasta 1981 cuando se retiró de la Armada con todos los honores y condecoraciones existentes. Su último puesto fue el de vínculo oficial con el Senado lo que seguramente lo motivó a iniciar su carrera política.

 

McCain ha tenido un desempeño sobresaliente como senador tratando de limitar el tamaño del gobierno y su gasto, y sustentando posiciones liberales en temas sociales y religiosos. Esta visión lo enfrenta lo mismo con la poderosa extrema derecha de su partido que con los republicanos que apoyan un gobierno grande como el presidente Bush.

 

El otro problema de McCain es su apoyo a la guerra en Irak y su opinión de que sería fatal que EU abandonara ese teatro bélico sin consolidar un gobierno nacional que evite la guerra civil.

 

En materia migratoria McCain patrocinó, junto con el senador demócrata Edward Kennedy, un proyecto de ley para amnistiar a un crecido número de extranjeros que llegaron ilegalmente a EU y crear un programa de visas de trabajo temporales, posición aborrecida por la ultraderecha republicana.

 

El senador por Arizona fue precandidato presidencial en el 2000, cuando ganó la primera elección primaria en New Hampshire, sólo para ser derrotado en forma contundente en Carolina del Sur dónde ganó George W. Bush, en buena medida por el decidido apoyo de los devotos del culto evangélico en un ejercicio sin precedente de influencia religiosa en la política.

 

El poderoso pastor evangélico Jerry Falwell me comentó en una cena en la que coincidimos que desde que había fundado su iglesia en un pueblo del estado de Virginia, no se había vuelto a elegir a un solo funcionario del partido demócrata para ningún puesto de elección popular en un radio de cincuenta kilómetros. Su misión ha sido replicar ese ejemplo en todo el territorio norteamericano.

 

Consciente que su moderación política le podría costar de nuevo la nominación de su partido, McCain ha buscado enmendar sus relaciones con los evangélicos y con otros grupos ubicados en la derecha extrema, aunque con resultados poco claros a juzgar por las críticas del comentarista radiofónico ultra reaccionario Rush Limbaugh.

 

Como se espera que la campaña política presidencial del 2008 sea una de las más prolongadas y ciertamente la más cara de la historia, McCain se apunta como el campeón de su partido en recaudar fondos y, al igual que otros candidatos punteros como Hillary Clinton, planea rechazar el dinero gubernamental que le impondría límites y condiciones al gasto de campaña.

 

El arribo del senador por Arizona a la Casa Blanca representaría una buena noticia para nuestro país al grado que sus enemigos más retrógrados han iniciado una cruzada en su contra con la frase “Viva McCain para Presidente ¡de México!”

• Elecciones EU 2008

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus