JUEVES, 28 DE JUNIO DE 2007
CETU: ¿Cuál es la tasa real de ISR que pagan las empresas?

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“Es evidente que las empresas no están pagando el 28% que deberían pagar sobre sus utilidades. Encuentran maneras de eludir esa tasa con estrategias fiscales que elaboran empresas dedicadas a eso. ¿Cuánto realmente están pagando?”


De nuevo el artículo del profesor Damm da en el clavo.

 

La Contribución Empresarial a Tasa Única (CETU) que propone el Gobierno Federal gravaría los ingresos totales de las personas morales menos insumos e inversiones a una tasa pareja de 16 por ciento en 2008. Tal impuesto coexistiría con el ISR a manera de que la empresa termine pagando el que resulte más alto de los dos.

 

Pregunta obligada: ¿Qué rayos hace pensar a las autoridades que una tasa de 16% puede “competir” con una tasa de 28%?

 

Respuesta obvia: Que saben bien que las empresas no están realmente pagando el 28% de sus utilidades. Maniobra que pueden hacer por todos los tratos preferenciales, exenciones y demás privilegios que la propia ley del ISR prevé. Para eso contratan costosos despachos consultores en planeación fiscal.

 

Entonces, si las empresas no están pagando realmente lo “justo”, ¿cuánto están pagando? La tasa que propone Hacienda para el CETU sugiere pues que no están pagando ni el 16 por ciento.

 

Intentemos llegar a algo más preciso. A ver estimado lector, someto a su consideración un simple y burdo cálculo como es el siguiente:

 

Gracias a los informes trimestrales de Hacienda conocemos cuánto fue en 2006 la recaudación del ISR de las personas morales: 171,437.1 millones de pesos.

 

Conocemos también -gracias al presupuesto de gastos fiscales- el dato de cuánto está perdiendo el fisco por todos los privilegios, exenciones, tratamientos especiales y demás favoritismos en cuanto al ISR empresarial se refiere: 177,340 millones de pesos.

 

(Hasta aquí nótese que la cantidad que se pierde rebasa la cantidad efectivamente pagada, por lo que la tasa efectiva no debe ser ni siquiera la mitad).

 

Ahora bien, la suma de ambas cantidades debería ser el monto que pagarían si no hubiera todos esos huecos (desde una perspectiva completamente estática, desde luego). Entonces esta cantidad debería representar el 28% de las utilidades de las empresas.

 

Si la suma de esas dos cantidades es 28%, una simple "regla de tres" nos revela que los 171.4 miles de millones de pesos que pagan representan sólo el 13.7% de las utilidades.

 

Por supuesto que se trata de un “promediote”: algunas empresas pagan bastante más y otras bastante menos o incluso nada.

 

Querido lector, yo soy una simple analista asalariada que tiene que pagar de impuesto sobre la renta una tasa del 28%, sin posibilidades de deducir nada, o prácticamente nada. En cambio, la empresa para la que trabajo bien podría estar pagando menos de la mitad de lo que yo pago (en términos relativos). ¿A usted eso le parece justo?

 

Quienes se oponen al CETU con el argumento de que "lastima a los trabajadores" quieren abusar descaradamente de nuestra inteligencia para conservar sus prerrogativas. ¡Cínicos! Buscan seguir aprovechándose de las desventajas de otros contribuyentes.

 

El CETU es una gran idea, más allá de lo recaudatorio, significa establecer de una vez por todas el paradigma de la justicia fiscal.

 

Esto último para algunos, que viven de elaborar sofisticadas estrategias para pagar menos impuestos, significa su fin, adiós al negocio. ¿Ya se dio cuenta usted, amigo lector, quiénes son los que más se están quejando del CETU? Encontrará en los medios tres fuentes comunes: Deloitte, Ernst & Young y PricewaterhouseCoopers. ¿A qué se dedican?

• Reforma fiscal

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