VIERNES, 20 DE JULIO DE 2007
Más sobre la CETU

El PIB en todo 2019 se contrajo -0.1%. Dado que la política económica de este gobierno no cambiará, ¿cuál es su pronóstico para 2020?
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“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
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“Los empresarios han hecho frente común contra la CETU, y no han faltado quienes los han criticado por ello, señalando que, al final de cuentas, lo que los empresarios no quieren es pagar más impuestos, lo cual, en el caso de cualquier contribuyente, y no solamente de los empresarios, es cierto.”


Los empresarios han hecho frente común contra la CETU, y no han faltado quienes los han criticado por ello, señalando que, al final de cuentas, lo que los empresarios no quieren es pagar más impuestos, lo cual, en el caso de cualquier contribuyente, y no solamente de los empresarios, es cierto: no queremos pagar más impuestos, mucho menos estando las cosas como están por el lado presupuestario, con el gobierno gastando en lo que no debería, razón por la cual gasta más de lo que debería, sin olvidar que muchas veces gasta de mala manera.

 

La CETU tiene como objetivo que las empresas, y las personas físicas con actividad empresarial, paguen, por lo menos, 16 por ciento en 2008, y 19 por ciento en 2009, lo cual daría como resultado un aumento en el pago de impuestos del 16.8 por ciento en el primer caso, y de 38.7 en el segundo. ¿Por qué? Porque con el actual ISR, y tomando en cuenta las posibilidades que la ley otorga para pagar menos del 28 por ciento, que es la tasa máxima del ISR, las empresas pagan, en promedio, el 13.7 por ciento.

 

Al respecto hay que aclarar dos cosas. La primera tiene que ver con la afirmación, reiterada por los funcionarios públicos, comenzando por Calderón, de que las empresas que pagan el ISR como deben no tienen nada que temer. ¿Qué se debe entender por pagar el ISR como se debe? Muy sencillo: pagarlo sin eludir, es decir, sin hacer uso de los privilegios que la ley brinda para pagar menos del mentado 28 por ciento, lo cual es elusión, ¡pero no evasión! La evasión se da cuando el contribuyente, engañando al recaudador, paga menos de lo que, por ley, debería pagar. La elusión, por el contrario, se presenta cuando el contribuyente paga lo que debe, haciendo uso de los privilegios que la ley le otorga para, precisamente, pagar menos. Un contribuyente que elude todo lo que puede eludir, producto de una buena planeación fiscal, no comete delito alguno. El contribuyente que elude el cien por ciento de lo que puede eludir termina pagando, ni más ni menos, lo que debe pagar. La intención de la CETU es muy clara, y cito de un documento de Hacienda: “La CETU busca (…) cerrarle espacios a la elusión fiscal”, es decir, pretende evitar prácticas que son legales, lo cual no deja de ser contradictorio: si son legales, ¿por qué prohibirlas?

 

(El contribuyente racional actúa conforme a la siguiente divisa: “De elusión hasta el último centavo, de evasión ni uno sólo”. ¿O no?)

 

El hecho es que, de aceptarse la CETU, las empresas calcularán los dos impuestos, ISR y CETU, y pagarán el que resulte mayor, lo cual supone que, por lo menos, pagarán 16 por ciento en 2008, y 19 por ciento en 2009, más de lo que han venido pagando en el pasado, 13.7 por ciento en promedio, y no por obra y gracia de la evasión, sino de la elusión. Para todo efecto práctico la CETU tiene como objetivo cobrarle más a quienes ya tributaban, lo cual es cuestionable, sobre todo si no habrá un esfuerzo serio (y el impuesto del 2 por ciento contra la informalidad dista mucho de serlo) para comenzar a cobrarle a quienes, hasta hoy, no han tributado: todos los que actúan en la informalidad, que distan mucho de ser muertos de hambre dejados de la mano de Dios.

 

Y ésta es la segunda cosa que hay que aclarar. Si una empresa, por las posibilidades de elusión que la ley le permite, paga, no el 28 por ciento, sino el 13.7 por ciento de ISR, no está cometiendo delito alguno, sino aprovechando una oportunidad. ¿Se justifica que de pronto se le cobre, a corto plazo, 16.8 por ciento más y, a mediano, 38.7 adicional, sobre todo si, insisto, no habrá un esfuerzo serio para cobrarle a quienes, hasta hoy, no han pagado impuestos?

 

¿Qué se debe hacer? Sustituir el ISR por la CETU a una tasa mucho más cercana al 10 que al 20 por ciento.

• Reforma fiscal

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