VIERNES, 17 DE AGOSTO DE 2007
Crédito empresarial, ¿por buen camino?

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“Si bien es cierto que las elevadas tasas de interés han perdido peso como causa por la cual las empresas no recurren al crédito bancario, siguen siendo la principal de ellas. ¿Por qué no bajan más? ¿Cuál es la condición indispensable para que cualquier precio, el del crédito incluido, baje?”


El crédito, bien usado, es una de las herramientas más eficientes para conseguir progreso económico, sobre todo si se destina a financiar la inversión directa. Se trata del crédito otorgado a empresas. En México, ¿cómo vamos?

 

Comparemos. En 2001, el crédito otorgado por la banca comercial a empresas o a personas físicas con actividad empresarial se redujo 11.1 por ciento, y la misma tendencia, de reducción, se registró en 2002 y 2003: menos 0.8 y menos 8.8 por ciento, respectivamente. En 2004 la tendencia cambió, y se sumaron tres años de crecimiento del crédito empresarial: 11.9 en 2004; 4.1 en 2005, y 20.8 por ciento en 2006. En junio pasado, con respecto a junio del año anterior, ese tipo de crédito registró un crecimiento del 26.4 por ciento. Conclusión: después de tres años malos, sumamos ya tres y medio con crecimiento aceptable en el crédito otorgado, por la banca comercial, a empresas o a personas físicas con actividad empresarial, todo lo cual apunta en la dirección correcta. ¿Quiere ello decir que la banca comercial está haciendo bien su tarea?

 

Veamos. En el segundo trimestre del 2000 el 49.7 por ciento del total de las empresas que usaron crédito lo obtuvieron de sus proveedores, al tiempo que el 23.7 por ciento lo consiguió por medio de la banca comercial. Siete años después, ¿cuál fue la situación? Entre abril y junio pasados dichos porcentajes fueron 61.5 y 16.9, respectivamente. El porcentaje de empresas que obtuvieron crédito de sus proveedores subió, entre 2000 y 2007, de 49.7 a 61.5, un aumento de 11.8 puntos porcentuales, equivalente al 23. 7 por ciento, al tiempo que el porcentaje de aquellas que lo consiguieron por medio de la banca comercial bajó de 23.7 a 16.9, un decremento de 6.8 puntos porcentuales, correspondiente al 28.7 por ciento.

 

Las cifras no dejan lugar a dudas: la banca comercial ha venido atendiendo, año tras año, a un menor porcentaje de las empresas que solicitan crédito, con algunos períodos de recuperación a corto plazo, pero con una clara tendencia en el largo.

 

¿Cuáles fueron, en el segundo trimestre de 2000, las tres principales causas por las que las empresas no usaron el crédito bancario? En el 34.8 por ciento de los casos las elevadas tasas de interés; en el 18.7 negativas de la banca, y en el 17.1 la incertidumbre sobre la situación económica. ¿Cuáles fueron, en el segundo trimestre de 2007, esas tres causas? En el 30.6 por ciento de los casos las elevadas tasas de interés; en el 12.5 rechazo de solicitudes (motivo distinto de las negativas de la banca), y en el 10.6 la incertidumbre sobre la situación económica. Si bien es cierto que las elevadas tasas de interés han perdido peso como causa por la cual las empresas no recurren al crédito bancario, siguen siendo la principal de ellas, lo cual me lleva a la siguiente pregunta: ¿por qué no bajan más?

 

La tasa de interés es el precio del crédito. Así las cosas, ¿cuál es la condición indispensable para que cualquier precio, el del crédito incluido, baje? La competencia entre oferentes, misma que, podría pensarse, es por demás aceptable en la economía mexicana, ya que en ella operan 39 bancos, los asociados a la Asociación de Bancos de México. Sin embargo, el grado de competencia en un mercado, el crediticio incluido, no debe medirse por el número de participantes, sino, uno, por el marco institucional que lo rige y, dos, por la facilidad o dificultad para entrar o salir del mismo. Muchos participantes, sujetos a una regulación de corte dirigista por parte del gobierno, dejan de competir, de la misma manera que pueden dejar de hacerlo si el número de participantes no aumenta. En México, ¿cómo andamos en ambas materias: marco institucional y libertad para entrar al mercado?

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