LUNES, 26 DE NOVIEMBRE DE 2007
Amar a México

¿Usted considera un triunfo para México el acuerdo al que llegó con Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Isaac Katz







“¿Qué ha hecho este país por mí? ¿Por qué mi constante lucha para que México sea un país cada vez más libre, más próspero y más justo?”


En memoria de mi Padre

 

Amar a México, sugerente título para este artículo. ¿Por qué amar a México? ¿Qué ha hecho este maravilloso país por mí? ¿Por qué mi constante lucha para que México sea un país cada vez más libre, más próspero y más justo? ¿Por qué me causa tanto enojo, al igual que a muchos otros, que los políticos vean más por su propio interés y su bienestar que por el de México y los mexicanos? ¿Por qué da tanto coraje que México, a pesar del potencial que tiene, sigue siendo un país con bajos niveles de desarrollo, con tanta pobreza y tan inequitativo?

 

Mi padre, Simón (Shepsel) Katz, falleció el pasado viernes. Él, como muchos otros que nacieron a finales del siglo XIX o principios del XX en países europeos, Polonia, Rusia, Alemania, Rumania, Hungría, España y otros, vinieron a América a “hacer la vida”, escapando de la pobreza y en muchos casos, como fue el caso de los judíos de Europa oriental, de la  persecución y la discriminación. Mi padre llegó a México en 1929 a los tres años de edad, proveniente de un pequeño poblado de Polonia acompañado de mi abuela y dos de mis tíos para reunirse con mi abuelo, quién había inmigrado unos pocos años antes para reunir algo de dinero y poder pagarle a su esposa e hijos el costo del pasaje.

 

Los primeros años de la familia de mi padre, como la de muchos otros inmigrantes europeos fue difícil, con bajos niveles educativos, sin hablar español y con muy pocos recursos pero con un objetivo muy claro, darle a los hijos una mejor vida de la que ellos tuvieron en su país de origen. A pesar de estos obstáculos progresaron. Progresaron porque encontraron en México un refugio en contra de la discriminación y un entorno de libertad; libertad para profesar su religión, libertad para educar a sus hijos, libertad para trabajar y para ahorrar, en suma, libertad para elegir. Fue ese ambiente de libertad lo que les permitió, a través de un esfuerzo sostenido de trabajo y ahorro mejorar, paulatinamente, su nivel de vida y la de su familia.

 

Para mi padre y su familia México se convirtió en un refugio en contra de la discriminación y la persecución; de ahí que siempre le haya dado un enorme valor a la libertad. Él nos hizo ver siempre la importancia de ésta y lo crucial que es protegerla y luchar cuando se vea amenazada, no sólo en el ámbito de los negocios o lo laboral, sino en cada uno de los aspectos de la vida.

 

Y es por eso que amo a México. Me siento orgulloso de ser mexicano porque México recibió y arropó a mi familia cuando lo necesitaron y porque, en un ambiente de libertad, pudieron progresar. Suficiente razón para amar a México.

 

Quiero agradecer a todos aquellos familiares, compañeros de trabajo y amigos que en estos días nos han brindado a mi familia y a mí su apoyo y su cariño. Gracias a todos.


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