VIERNES, 11 DE ENERO DE 2008
Salario mínimo, ¿cuál es el problema? (final)

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“El error está en fijar legalmente el salario mínimo, mismo que debe establecerse en función de la productividad del trabajo, lo cual supone, ¡obviamente!, que los patrones remuneran de acuerdo a la misma.”


¿Cómo se determina en México el incremento al salario mínimo? ¿En función de la productividad del trabajador? No, se determina en función de la meta de inflación fijada por el Banco de México, de tal manera que, si el banco central informa que la misma es del X por ciento, el aumento al salario mínimo será, décimas más o menos, de X puntos porcentuales, con el fin de mantener dicho salario en línea con la inflación esperada, ¡como si los aumentos salariales fueran causa de inflación!

 

Con esta manera de fijar el aumento al salario mínimo, para el 15 por ciento de la población ocupada que lo gana, el incremento no pasa de ser un volado: si al final del año resulta que la inflación fue menor que el incremento habrá ganado poder adquisitivo, si no lo habrá perdido.

 

Con esta forma de determinar cuánto aumentará el salario mínimo, los trabajadores que lo ganan no pueden aspirar más que a una leve, muy leve, recuperación de poder adquisitivo, con todo lo que ello significa, sobre todo si tomamos en cuenta que, gracias, sobre todo, a la inflación de tres décadas, hoy el salario mínimo alcanza para comprar, solamente, el 16 por ciento de la canasta básica.

 

Todo lo dicho hasta aquí plantea algunas preguntas, entre las que destacan las siguientes. ¿Dónde están los responsables de la inflación de las décadas pasadas? ¿Dónde quienes, de manera por demás abusiva, haciendo mal uso del poder político, decidieron aumentos salariales con el fin de usar a los salarios, comenzando por el mínimo, como ancla en contra de la inflación? ¿Quiénes redactaron el 123 constitucional, sobre todo lo relacionado con los salarios mínimos, que políticamente podrá parecer correcto, pero que económicamente no tiene ni pies ni cabeza, ya que el nivel salarial no depende de las necesidades del trabajador, sino de su productividad? Y hablando de esto, de la productividad del trabajo, y más allá de los salarios mínimos, ¿realmente remuneran los patrones conforme a la misma?

 

Muchas son las preguntas que, con relación al tema, podemos hacer, pero una de las más importantes es ¿por qué el salario mínimo es tan bajo? Buena parte de la respuesta la encontramos en las tres décadas de inflación, durante las cuales el salario mínimo se hizo eso, mínimo, lo cual me lleva, de nueva cuenta a la pregunta que, pareciendo ociosa, no lo es: ¿dónde están los responsables de aquel desorden monetario, cuyas consecuencias siguen afectando a 4 millones 500 mil personas, quienes ganan hasta un salario mínimo, que hoy es de 51.02 pesos diarios?

 

Para terminar insistir en lo ya dicho: el primer error está en fijar legalmente el salario mínimo, mismo que debe establecerse en función de la productividad del trabajo, lo cual supone, ¡obviamente!, que los patrones remuneran de acuerdo a la misma.

• Salario mínimo

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