MARTES, 11 DE MARZO DE 2008
Más y más impuestos

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“Algunos sacerdotes y políticos en Estados Unidos están citando la Biblia para justificar impuestos más altos, como si se tratara de algún precepto o mandamiento de la Iglesia.”


Grand Rapids, Michigan (AIPE)- Los aumentos de impuestos son noticias en todas partes. Dos candidatos presidenciales en Estados Unidos expresan sus intenciones de aumentar los impuestos a quienes ganan mucho y en especial a las petroleras. En Venezuela, Hugo Chávez amenaza con altos impuestos a empresas de alimentos con “exageradas utilidades”, mientras que en ese paraíso del socialismo del siglo XXI escasean los alimentos.

 

Al otro lado del Atlántico, en Alemania proponen impuestos “especiales” a las transferencias de dinero a Suiza, Liechtenstein y Mónaco. En Gran Bretaña anuncian impuestos más altos a los no residentes, pero dieron marcha atrás ante protestas generalizadas. Hasta la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) ha estado reclamando a Mónaco, Liechtenstein y a Andorra que sus tasas impositivas son “anticompetitivas”. Con eso quieren decir que son más bajas que las de los demás miembros.

 

Otra sorpresa es que algunos sacerdotes y políticos en Estados Unidos están citando la Biblia para justificar impuestos más altos, como si se tratara de algún precepto o mandamiento de la Iglesia.

 

Claro que no hay nada inmoral ni injusto en fijar impuestos bajos a personas o las empresas, pero muchos políticos y grupos interesados que quieren vivir de los demás ven las propuestas de rebajar impuestos como algo criminal. Por su parte, los europeos occidentales se han acostumbrado a que sus gobiernos les arrebaten más del 40 por ciento de los ingresos.

 

En Estados Unidos el impuesto federal más alto en 1913 era de 7% sobre ingresos de medio millón de dólares al año. Hoy es 35% sobre ingresos de 357.700 dólares. No sólo la tasa es mucho más alta, sino que con un dólar se compra hoy una mínima fracción de lo que entonces se podía comprar.

 

En su libro “La riqueza de las naciones”, Adam Smith mantenía que los impuestos son necesarios para que el gobierno cumpla con sus funciones esenciales: la defensa nacional, la seguridad personal, la administración de justicia y la infraestructura necesaria. Smith pensaba que mucho de eso podía subcontratarse a empresas privadas.

 

Hoy se utiliza dinero proveniente de los impuestos para todo lo que se les ocurre a los políticos, incluyendo la redistribución y la “ingeniería social”. Justifican los aumentos de impuestos para proveer servicios sociales, pero altos impuestos destruyen incentivos, por lo que la gente invierte menos y se esfuerza menos. Por otra parte, la caridad privada suele ser mucho más efectiva que la caridad gubernamental.  

 

Además están las consecuencias negativas de altas tasas de impuestos, como el debilitamiento de los derechos de propiedad. Si el gobierno nos quita 40% de lo que es nuestro, no debe sorprendernos que otras personas quieran también despojarnos de algo. A su vez, los políticos buscan votos ofreciendo beneficios especiales a determinados grupos, fomentando la corrupción.

 

Esos impuestos exageradamente altos son una invitación a la evasión. Y, cuando los impuestos son altos la gente deja de invertir de la manera más efectiva y prefiere hacerlo minimizando más bien sus  impuestos.

 

El remedio es bastante simple: tasas impositivas bajas. Ellas significan mayor respaldo al imperio de la ley, el cual es un ingrediente indispensable para el crecimiento económico. Muchas de las naciones que pertenecían a la Unión Soviética han reducido los impuestos, fijando una tasa impositiva única y baja para todos, logrando así incrementar considerablemente la recaudación total. La gente de países con bajos impuestos gasta menos en abogados y en los contadores que elaboran las declaraciones de impuestos.

 

Así se libera dinero para reinvertir y para hacer caridad. Cuando la gente logra retener una mayor parte de lo que gana, suele ser más generosa.  

 

___* Director de investigaciones del Acton Institute.

© www.aipenet.com

 

• Impuestos

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