MARTES, 15 DE ABRIL DE 2008
Oposición al progreso

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)

Arturo Damm
• ¿Otra tenencia?

Víctor Hugo Becerra
• El gobierno de López Obrador, un fracaso

Arturo Damm
• Noticias: una buena, una mala

Manuel Suárez Mier
• Destierro a los expertos

Arturo Damm
• Impuestos, la justificación moral

Luis Pazos
• Presupuesto 2020, ¿realista?


Pulsaciones...
• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Juan Domínguez







“Lástima, pero estamos ya ante la demostración del fracaso del actual gobierno, no el de Calderón sino de nuestro sistema de partidos, elecciones, Congreso y gobiernos locales para llegar a acuerdos sobre el futuro del país.”


La propuesta de reforma al sector petrolero, que no a toda la producción de energía, no ha dejado contento a nadie, unos la ven como insuficiente, otros como salvadora del gasto publico y los más como un atentado contra sus propios intereses, no hay tal entreguismo o privatización o atentando contra la nación, lo cierto es que nadie la ve como un cambio de paradigma en la concepción de los ingresos petroleros como financiadores del dispendio publico y lo peor es que por eso se oponen a cualquier reforma, no quieren arriesgarse a perder dinero público para cuando ellos sean gobierno, es decir están matando de hambre a la gallina pero como sigue dando huevos y éstos tiene buen precio pues a seguir sacando pingues beneficios de ello.


Para mí la reforma adolece de lo mínimo para llamarla así y es que el gran problema no es la propiedad del petróleo como esgrimen los políticos sino la distribución de los beneficios de la extracción, procesamiento y distribución de hidrocarburos. De esta forma, si la reforma no toca el mandato constitucional del monopolio de PEMEX, de la empresa – estado y no rompe con la extrema dependencia del gasto y el ingreso público de esta única fuente de recursos pues no estamos cambiando nada, el país va seguir teniendo un gobierno débil, un ingreso impositivo raquítico, una corrupción enquistada y promovida desde las entidades públicas, los grupos políticos custodios del botín y gobernadores hambrientos del reparto. Es decir, con  esta reforma se sigue promoviendo la irresponsabilidad de nuestros gobernantes y se sigue limitando la capacidad del mecanismo democrático para cambiar el estado de las cosas.

 

El monopolio de PEMEX y la dependencia del gobierno de los ingresos petroleros son razones determinantes de nuestro atraso competitivo. Primero porque el monopolio hace que se promueva la ineficiencia hacia el interior de la empresa y segundo porque los costos de esta ineficiencia se trasladan a la sociedad y particularmente al aparato productivo de formas perversas: energéticos y energía caras, productos de mala calidad, escasa oferta y para colmo una inestable relación entre la demanda y lo obtenido. Para el consumidor esto es mucho más claro, o no hay el producto o si lo hay éste es mucho más caro que en los mercados internacionales.

 

Segundo, para el gobierno, contar con las rentas petroleras lo hace mucho más ineficiente pues ni se esfuerza para recaudar más, pues ahí esta el “el tesoro” ni para gastar adecuadamente pues ahí esta el “el tesoro” y nadie pide cuentas de cómo se gasta ese dinero.

 

Tercero, los partidos y el sistema democrático de México está indisolublemente ligado a la renta petrolera, si están en el poder sólo hace falta pedir a la bolsa del petróleo y postergar las discusiones hacia el futuro, por eso no hablamos de reforma fiscal, ni hablamos de largo plazo, ni hablamos de ninguna decisión importante pues la atención está fijada cada año en cual será el precio del petróleo y con base en eso decidimos si hacemos aeropuertos, carreteras, le damos más dinero a la educación, al gasto social o a los gobernadores.

 

Cuarto, el modelo monopólico de ineficiencias se traslada a los concesionarios y/o los franquiciatarios de PEMEX. Así, las gasolineras transas, los proveedores gandallas, los contratos en el borde de la ilegalidad, lo sindicatos charros y los funcionarios que administran su fortuna no a PEMEX son los resultados de esta maravillosa estructura de tener una empresa pública pobre y un estado burocrático, ambos padecen de la misma enfermedad “ineficiencia” y la contagian a toda nuestra economía.

 

La reforma energética propuesta por la administración Calderón no sólo no soluciona los problemas, sino que además hace patente el gobierno del PRI y del PRD desde el Congreso, el mismo Presidente ha dicho que es una reforma que no le gusta y no tiene los elementos que él hubiese puesto en ella, pero que es la que tiene posibilidades de ser aprobada. Eso quiere decir que el presidente renuncia a sus potestades y entrega el gobierno a los adelantados para la carrera del 2012. Estos, Beltrones y López, son lo que controlan al gobierno y son los primeros que no quieren cambios en PEMEX pues es el botín tras el que van, primero sirve para pagar sus prebendas políticas, llámense prerrogativas, dietas o “gasto social”, luego servirán para pagar sus campañas con dinero publico por medios legales o ilegales (como las escandalosas contribuciones del sindicato petrolero al PRI) y tercero son sus propias aspiraciones de construir un estado desde el petróleo y sus aportaciones fiscales, por tanto no quieren ninguna reforma, lo que quieren es tener el petróleo, pues ellos sí se ven como los señores del oro negro, y creen en el gobierno casi absolutista donde su apuesta es controlar al congreso y al ejecutivo y poder hacer con el petróleo el mismo tipo de locuras que hace hoy Chávez o aún peores.

 

Lástima, pero estamos ya ante la demostración del fracaso del actual gobierno, no el de Calderón sino de nuestro sistema de partidos, elecciones, Congreso y gobiernos locales para llegar a acuerdos sobre el futuro del país.

• Petróleo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus