LUNES, 26 DE MAYO DE 2008
De cómo se cuecen las habas

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“El socialismo es moralmente incorrecto, políticamente autoritario y económicamente imposible.”
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“Otra historia más de los traficantes de ruido.”


Pasa por doquier en este mundo cada vez más pequeño: El reportero o reportera llega, tal vez fastidiado, a “cubrir” algún coloquio público entre expertos –reales o fingidos- oye algo, anota menos y regresa a la redacción a escribir un resumen de los prejuicios que le inculcaron en la universidad y que nada tienen que ver con lo que en realidad se dijo en el coloquio.

 

Le acaba de suceder a Jon Juaristi, un impecable intelectual español, judío, quien participó en un diálogo sobre Spe Salvi, la más reciente encíclica del Papa Benedicto XVI, con el obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino. Debió ser un diálogo interesante y provechoso entre un judío y un católico, ambos cultos e inteligentes (que no es lo mismo la cultura que la inteligencia, aunque suelan acompañarse), acerca de la esperanza.

 

Todo bien, hasta que horas después –según cuenta Juaristi- alguien le avisó que en la página de la red de la COPE, algo así como el órgano de difusión de la Conferencia Episcopal Española, habían publicado “una ininteligible reseña del acto”. Hecha la verificación de rigor, Juaristi encontró que en efecto se le presentaba ahí diciendo cosas que jamás había dicho.

 

Es interesante comprobar que estos equívocos son moneda corriente aquí y allá (basta leer aquí algunas reseñas de los famosos debates petroleros en el Senado y compararlas, después, con lo que efectivamente se dijo) y que, como reza el proverbio, “en todas partes se cuecen habas”.

 

Este dicho de las habas, ilustra el diccionario, significa que “un cierto inconveniente no es exclusivo del sitio o de la persona de que se trata”.

 

Pero, ¿cómo es que aquí y allá se cuecen estas habas del falso periodismo? Jon Juaristi ofrece varias conjeturas, pero la que más me agrada y convence es esta: “Lo que pasa es que, esta temporada, se lleva el barullo, afirmación que es sí misma parece tan tonta como decir que esta temporada se llevan las bragas. Pero no es tan simple porque lo nuevo de esta temporada es que se lleva el estrépito al cubo y las bragas en la mano”.

 

Exacto. La cosa es traficar cada vez más con el ruido y mostrar, a quien se deje, los propios calzones. Así se cuecen estas habas…

• Periodismo barato

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