LUNES, 4 DE AGOSTO DE 2008
Freddie & Fannie

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Arturo Damm
• Empresarios

Manuel Suárez Mier
• Propaganda, censura y autocracia

Arturo Damm
• Progreso social, ¿hacia dónde?

Luis Pazos
• Pemex: ideologías contra aritmética

Arturo Damm
• Afirmaciones falaces

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

Godofredo Rivera







“El reciente anuncio de insolvencia de las hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae, es sólo la consecuencia del intervencionismo gubernamental.”


El reciente anuncio de insolvencia de las hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae, es sólo la consecuencia del intervencionismo gubernamental.

 

Estas hipotecarias fueron creadas bajo el esquema llamado en inglés Government-Sponsored Enterprises (GSES) que significa que son entidades que buscan obtener recursos privados en el mercado, pero siempre con inyecciones de recursos por parte del gobierno, ó para ser más preciso, con recursos del contribuyente.

 

Muchos economistas ven con buenos ojos el que el gobierno sirva de aval (compre las hipotecas de las familias de bajos ingresos a los bancos ó salga a hacer frente financiero en caso de impago) para que familias de bajos recursos puedan hacerse de una casa. La idea parece noble, pero no es más que otro atentado contra la libertad de los contribuyentes.

 

Si usted amigo lector hace una transacción y le piden un aval, tal vez pregunte a amigos y familiares si aceptan fungir como tales. Si la decisión es voluntaria (sea porque usted tiene fama de cumplir con sus deudas) y un amigo acepta ser su colateral, entonces es válido y eficiente. Ah, pero si el gobierno funge de aval con recursos del contribuyente a los que jamás les avisa ni pide permiso, se trata de un vil robo, de una perversa intromisión gubernamental que sólo expolia a los contribuyentes. Para la mayoría de la gente es válido que el gobierno la haga de aval, pues en teoría no regala dinero, sino que facilita que los bancos otorguen mayores créditos y a menor costo. El problema surge cuando viene la insolvencia como ha sucedido con Freddie y Fannie. En un primer momento pudieron respirar gracias al respaldo de la Reserva Federal (FED), pero al final de cuentas se ha decidido que el gobierno las rescate (el presidente Bush ya aprobó el rescate -había amenazado con vetarlo- pues hay políticos republicanos afectados por la caída de Freddie y Fannie). Ojo, en realidad el rescate lo pagarán los contribuyentes norteamericanos con impuestos e inflación futura más altos. Los políticos tienen todo que ganar y nada que perder. Es la tragedia del contribuyente cautivo. De hecho, hasta el momento, los contribuyentes fuera de EU ya empezamos a pagar los platos rotos de la irresponsabilidad de la FED en materia de política monetaria.

 

Sí, en un primer momento el alza de energéticos y alimentos ha obedecido a cambios en precios relativos originados por la mayor demanda de países como la India y China y a la política errada de EU respecto del etanol. Pero luego, cuando el petróleo rebasó los 100 dólares, muchos analistas nos empezamos a preguntar por qué el crecimiento mundial no se detenía ante energéticos tan caros. La respuesta hoy con mayor información es obvia. El alza en los commodities obedece ya en buena medida a la inflación causada por la política monetaria de la FED en aras de evitar el desplome inmobiliario y en general evitar el desplome de Wall Street. Sí, como resultado de la devaluación del dólar, obvio, tienen que intercambiarse más de éstos por las divisas de los países con las que EU comercia. El cabeza dura del Presidente de la FED, Bernanke, sigue neceando, insistiendo que las causas del encarecimiento de energéticos y alimentos es culpa del resto del mundo. Pero la verborrea no ayuda y el desplome del dólar continúa.

 

Los problemas inmobiliarios de EU provienen de las malas decisiones de política monetaria tomadas por la FED en el pasado y el presente. De hecho, ya el resto del mundo estamos pagando las pifias del banco central estadounidense. Por lo pronto, los contribuyentes del resto del mundo ya empezamos a pagar las facturas de las quiebras inmobiliarias que causó la FED. Abrochémonos el cinturón, porque viene un aterrizaje forzoso (se complica a la FED la posible alza a las tasas de interés -en corto plazo, pues a largo, podrían subir las tasas de interés mundiales- aunque, por otro lado, podría poner freno al alza desmesurada alza en el precio del petróleo) que se puede convertir en un desastroso accidente. Por el bien del mundo, ojalá esto último no ocurra.

• Crisis / Economía internacional

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus