LUNES, 18 DE AGOSTO DE 2008
El deporte (II)

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Arturo Damm







“La práctica del deporte es una ocasión maravillosa para inculcarle a niños y jóvenes la práctica de ciertas virtudes, entre las cuales destacan, ¡nada más ni nada menos!, las cardinales: prudencia, justicia, templaza y fortaleza, que son aquellas en torno a las cuales giran todas las demás, ¡y eso no es poca cosa!”


He dicho que la deuda que tengo con el deporte, en general, y con la natación, en particular, no tengo con qué pagarla, afirmación que a primera vista puede interpretarse en el sentido de que no tengo cómo pagar desde los triunfos obtenidos hasta los hábitos adquiridos, todo lo cual es verdad, pero no toda la verdad, ni mucho menos la parte más importante de dicha deuda.

 

¿Cuál es la parte más importante de mi deuda con el deporte, en este caso ya no solamente la natación? La maravillosa convivencia que, el deporte, me ha permitido con mis hijos, a quienes no llevo a hacer deporte, sino con quienes hago deporte, ¡algo muy distinto!

 

Hace quince años, segundo semestre de 1993, estaban en su apogeo las Tortugas Ninja, razón por la cual, cuando yo llegaba a casa, por la noche, mis hijos me recibían a caratazos, hasta que un día se me ocurrió preguntarles si querían tomar clases de karate. La respuesta no se hizo esperar, fue un rotundo y unánime sí, y a las pocas semanas comenzamos (todos: ellos y yo) a practicar, no karate, pero sí Tae Kwon Do, bajo la tutela de Octavio Chávez Seiffert, en el Club España. Han transcurrido 16 años, ya todos somos cinta negra, y yo sigo practicando Tae Kwon Do con mis hijos, a quienes no tengo cómo agradecerles que estén dispuestos a seguir compartiendo, ¡con gusto!, ese tiempo conmigo. Pero no solamente ha sido el Tae Kwon Do, también ha sido el tenis, el pongallo, las carreras en los Viveros de Coyoacán o en el malecón de Veracruz, las visitas al gimnasio, sus esfuerzos por hacer de mí un futbolista más o menos aceptable (deporte para el cual soy negado) y, ¡sobre todo!, los momentos compartidos en la alberca (producto de algunas escapadas – pintas, pues -, algunos viernes por la tarde), yendo y viniendo a lo largo de los 50 metros del carril, yo orgulloso del estilazo de mis hijos.

 

Déjenme que les platique la siguiente anécdota. Cada vez me resulta más difícil ganarles a mis hijos, sobre todo si el deporte en cuestión no es natación. Hace cosa de un año, uno de mis hijos y yo disputamos un partido de tenis, cuyo marcador terminó a favor de aquel (marcador que me reservo). De regreso a casa, yo un tanto cuanto cabizbajo aceptando lo inevitable: el paso de la estafeta a las nuevas generaciones, mi hijo me pasa su brazo sobre mis hombros y me pregunta: “Oye pa, dime la verdad, ¿tú que te sientes, un chamaco en decadencia o un adulto en plenitud?” Hoy, un año después, no sé, con el fin de responder, a qué darle más importancia, si a los sustantivos – chamaco y adulto -, o a los adjetivos – decadencia o plenitud -.

 

Esta, la convivencia con mis hijos, es, hoy por hoy, la gran deuda que tengo con el deporte, misma que, durante los años que me dediqué a nadar, no llegué ni siquiera a imaginar. Pero sin duda alguna fue en esos años que formé el hábito del deporte que, más allá de todo lo relacionado con la salud y la condición física, me ha permitido convivir, como pocos padres lo hacen, con mis hijos, sin olvidar que la práctica del deporte es una ocasión maravillosa para inculcarle a niños y jóvenes la práctica de ciertas virtudes, entre las cuales destacan, ¡nada más ni nada menos!, las cardinales: prudencia, justicia, templaza y fortaleza, que son aquellas en torno a las cuales giran todas las demás, ¡y eso no es poca cosa!

 

Continuará.

• Deporte y economía

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