VIERNES, 5 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Venta “costosa” de la reforma de PEMEX

¿Ud. está de acuerdo en que el gobierno mexicano regale 100 millones de dólares a gobiernos centroamericanos para frenar la inmigración?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Pablo R. Alvarez







“No es posible implementar reformas sostenibles en el tiempo si no se pelea con la mayor verdad posible y dando la batalla en el terreno de las ideas.”


Si bien resulta auspicioso que se intente propiciar la reforma de PEMEX por medio de la publicidad destinada a convencer a la población de su conveniencia, no es muy atinado hacerlo apelando a concepciones equivocadas que están inmersas en el “conciente colectivo”.

 

A la concepción equivocada a la que me refiero es aquella que dice que importar es malo y exportar es bueno. Y por qué digo esto. Parte de la publicidad dice lo siguiente: “…con la reforma de PEMEX se aumentará la producción nacional de gasolina y gas y, de esa forma, se evitará la importación de estos productos a precios más altos…”

 

Sin dejar de reconocer que para “vender” una idea no se puede apelar a argumentos que van a ser rechazados por concepciones fuertemente arraigadas como la idea de que privatizar es malo, tampoco resulta inteligente obtener una ganancia de corto plazo –léase, la aprobación de la reforma- al costo de reforzar ideas que impedirían otras reformas beneficiosas y conspirarían contra la eficacia de la propia reforma de PEMEX.

 

Si se le dice a la gente que uno de los beneficios de la reforma es que se va a importar menos y la gasolina será más barata, se les está convalidando el error de condenar el libre comercio, y por tanto, se está conspirando contra una posible futura reforma de apertura comercial, o, aún más, propiciando otras medidas proteccionistas, y a la vez, facilitando el reclamo popular por elementos anticomercio en la organización industrial energética como un todo. Por otra parte, se esconde el hecho de que los precios de la gasolina, más allá del costo de flete y la estructura impositiva y/o arancelaria, dependen de los subsidios estatales, saliendo airosos dichos subsidios como benéficos en el mensaje transmitido.

 

Si además notamos que las reservas de petróleo mexicanas tienen como complemento una baja proporción en gas, y que la tendencia es hacia la mayor utilización de este recurso como fuente de producción de energía eléctrica; se compromete adicionalmente la matriz energética mexicana aún más.

 

Resumiendo, no es prudente “vender” hoy comprometiendo la “venta” de mañana y obteniendo reducidos beneficios. Las experiencias de Argentina y de otros países latinoamericanos con procesos de reforma fallida deberían ser instructivas y tenidas en cuenta para considerar que no es posible implementar reformas sostenibles en el tiempo si no se pelea con la mayor verdad posible y dando la batalla en el terreno de las ideas. Considero un grave error utilizar esas mismas ideas desacertadas para imponer reformas que irían por el buen camino.

• Petróleo

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