LUNES, 23 DE MARZO DE 2009
Políticas públicas “hechas con las patas”

La decisión de López Obrador de liberar al hijo del "Chapo" Guzmán recién capturado fue...
Un acierto
Un error
No sé



El punto sobre la i
“Todo gobierno, por supuesto, va contra la Libertad.”
H.L. Menken


Más artículos...
Roberto Salinas
• Populismo en América Latina

Arturo Damm
• Narcotráfico (III)

Arturo Damm
• Narcotráfico (II)

Víctor Hugo Becerra
• México: Del Estado fallido al Estado vencido

Arturo Damm
• Narcotráfico (I)

Manuel Suárez Mier
• Estancamiento sincrónico

Arturo Damm
• Riqueza


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Godofredo Rivera







“Es triste que las políticas públicas se hagan con las patas, pues en el transcurso se llevan al hoyo a millones de seres humanos. Los responsables, los políticos, como siempre, sólo se lavan las manos y siempre encontrarán pretextos para sus pifias.”


Cuando los hacedores de políticas públicas (el gobierno) no diseñan bien las mismas, tomando en cuenta los efectos directos y colaterales sobre los agentes económicos (familias y empresas), entonces, dichas políticas, como se dice coloquialmente a la mexicana, están “hechas con las patas.” Tristemente es el caso de varias propuestas y políticas públicas ya aprobadas en México. A continuación lo demuestro.

 

Empiezo con una propuesta de política pública del gobierno federal. En los últimos días el dirigente panista Germán Martínez se la ha pasado haciendo “guerra sucia” al PRI con el fin de presionar su cooperación para aprobar la llamada Ley de Extinción de Dominio.

 

Ojalá que alguien le comente a Martínez que lo que está promoviendo es un serio atentado contra la propiedad privada de los ciudadanos. Y lo irónico, el partido (PRI) que durante décadas violó los derechos de propiedad de millones de familias, está tratando de corregir los excesos que conlleva dicha ley.

 

Aclaremos. Los derechos a la propiedad privada (derecho de poseer, usufructuar y transferir) son fundamentales para que un mercado funcione de manera adecuada. Cuando están plenamente respetados, es decir, que ningún gobierno arbitrariamente expropiará un bien producto de mi esfuerzo y trabajo, entonces -y si no existe control de precios- el intercambio que haga de los mismos con mis semejantes, asegurará que los recursos se asignen de la manera más óptima. Ello es así por la simple y sencilla razón de que la certeza de que lo MÍO es MÍO y no del gobierno, ni de fulano, ni de sutano, me garantiza que podré sacarle jugo (mi coche lo puedo volver un taxi, mi casa la puedo rentar) a mis bienes, y en el momento en que ya no me sean útiles (lo que debo decidir yo y no el gobierno), entonces podré vendérselos a otras personas que los valoren más que yo. Yo, por mi parte, trataré entonces de adquirir otro bien de otro semejante que valoraré más que él-ella.

 

Este proceso es el intercambio económico y es el secreto de la riqueza de las naciones.

 

Sí, se intercambia para satisfacer necesidades propias y de otros, y para ello es fundamental el reconocimiento de la propiedad privada. El intercambio, expresado en el comercio y apoyado en sólidos derechos de propiedad que se hacen respetar jurídicamente, es el secreto de las naciones ricas y prósperas. Ese fue el origen del poderío económico de Estados Unidos en el siglo XIX, que se manifestó en el siglo XX, a pesar de los atentados a la propiedad hechos por los políticos de este país el siglo pasado. La violación y/o abolición de la propiedad privada deviene en dictaduras sanguinarias como ocurrió con los regímenes comunistas. ¿Por qué Cuba es pobre? Porque abolió los derechos de propiedad privada. ¿Por qué China a pesar de tener una férrea dictadura comunista, ha crecido espectacularmente en los últimos años? Porque desde hace años reconoció los derechos de propiedad privada de la tierra y, más recientemente, ha reconocido la propiedad privada de los inversionistas extranjeros.

 

Dicho lo anterior, paso a la crítica de la extensión de dominio. El gobierno jamás debe apropiarse de bienes así sean producto del narcotráfico. Un narcotraficante obtiene su propiedad producto del intercambio de su producto que otros valoran más, las drogas. Así, aunque el narcotráfico es un delito, no extrae su riqueza robando a otros. Por favor, no se confunda el lector, no soy apologista del narco que está lleno hoy de horrendos y violentos crímenes. Mi argumento es la protección de la propiedad privada.

 

Tampoco se debe confundir al narco puro (narcos que no secuestran y extorsionan a la vez) con los secuestradores y ladrones profesionales, pues éstos no dan nada a cambio. Al contrario, despojan a otros semejantes de los bienes ó recursos productos de su trabajo, lo que no contribuye a la creación de riqueza. Aquí en todo caso el Estado sí puede corregir, pero NO expropiando, sino obligando, por ejemplo, a los secuestradores ó ladrones a devolver lo robado a la víctima. Ello pasa por forzar -no expropiar- a que incluso, si el secuestrador ya adquirió bienes, se vea obligado a venderlos para retribuir al semejante que despojó ó lastimó.

 

El gobierno cree que afectará a los delincuentes expropiando sus propiedades, pero lo único que ocurrirá será una serie de arbitrariedades que se cometerán contra particulares inocentes. Los criminales -y de hecho ya lo hacen los narcos- encontrarán forma de burlar la mentada ley de extinción, sea mediante la renta de propiedades de inocentes, sea mediante prestanombres, etc.; el crimen organizado es muy ingenioso para burlar este tipo de leyes.

 

Calderón quiere copiar a la ley confiscatoria de Marcelo Ebrard, que sólo viola los derechos humanos de inocentes cómo ya se ha demostrado en varios juicios que ha perdido por sus expropiaciones arbitrarias cometidas en el DF. Mala idea señor Presidente. Mala idea copiar políticas chafas y arbitrarias.

 

Paso al análisis de otra política pública hecha con las patas. Recientemente en el DF se aprobó una ley que prohíbe dar gratuitamente bolsas de plástico en centros comerciales. Vaya estupidez. El argumento parte de la ecología, del cuidado al medio ambiente. Primero, ¿en qué demonios contribuirá dicha política con el medio ambiente mundial? Lo único que provocará es desempleo (en el DF) en el sector productor de bolsas y en las industrias que proveen a dicho sector. El deterioro ambiental con el que contribuyen las bolsas de plástico es mínimo, reconocido por las mismas autoridades del DF. Segundo, ¿en qué se benefician los defeños? Nada, se beneficia una empresa que fabrica bolsas dizque ecológicas -y a las que el gobierno defeño quiere beneficiar-, que cuestan diez veces más que las actuales. Tercero, ¿qué hace el gobierno defeño defendiendo a las ballenas del mar? No vivo yo en una ciudad con mar, así que, ¿por qué tengo que pagar más por mi consumo para el dizque rescate a las ballenas? Esta es una forma vil de expoliarnos a los defeños, de tomarnos el pelo. Es un ecologismo bobalicón. Si deseaban desincentivar el uso de material que contamine el medio ambiente, son más útiles los impuestos pigouvianos, que incentivan a adoptar métodos de producción menos contaminantes buscando el menor costo. La prohibición atenta contra la libertad.

 

Está resurgiendo un ecologismo peligroso, bobalicón, superficial (a veces son excomunistas disfrazados) que ataca a la libertad de intercambio y a la propiedad privada. Hay mucha literatura seria que demuestra que buena parte del deterioro ambiental no es producto de la acción productiva del hombre. Ojo, no existe contaminación cero como quieren algunos ecologistas sonsos. Contaminación cero es producción cero y ello significaría volver a las cavernas. Buena parte del impacto negativo al medio ambiente es resultado de la mala definición de los derechos de propiedad sobre los recursos naturales. Por ejemplo, ¿por qué EU, Canadá y Europa, cada año aumentan su superficie forestal y en cambio México pierde más bosques año con año? La razón no es que sean más ecologistas. La razón es que los derechos de propiedad están bien definidos en aquellas naciones. Cuando los derechos de propiedad sobre recursos naturales productivos como los árboles están bien definidos, entonces su utilización, explotación, se vuelve racional, pues el usufructo de los mismos crea incentivos para su conservación y aumento.

 

Por su parte, el gobierno federal también hace sus pifias ecológicas. Ahí está la Profepa cerrando arbitrariamente hoteles dizque para preservar el medio ambiente. No, estas acciones lejos de proteger el medio ambiente, no son más que un chantaje para hacerse de rentas, para obstaculizar la tan necesitada inversión privada en turismo. En ésta epoca de crisis, una vez más los burócratas estorban con licencias y permisos onerosos que, repetimos, en nada contribuyen al medio ambiente.

 

Finalmente, y por razones de espacio, señalo una política pública hecha también con las patas que repercutirá en el crecimiento económico mundial. Me refiero a la política monetaria instrumentada por la Reserva Federal que encabeza Ben Bernanke. La semana pasada se decidió inyectar nuevamente recursos millonarios a la economía, de asumir nuevas deudas bancarias, así como de comprar bonos del tesoro en alrededor de 300 mil millones de dólares. ¿Cómo le responde Bernanke a la preocupación de las autoridades chinas sobre el futuro del dólar? Con la vil imprenta de papel; sí, con la maquinita de hacer billetes verdes no respaldados con producción real. No hay duda, Bernanke le apuesta a la inflación. Afirma que la economía estadounidense se recuperará más pronto que sus contrapartes europeas. Sí, seguro, con la maquinita de billetes verdes sin respaldo puede suceder, pero con una hiperinflación espantosa, sin precedente, que podría llevar al derrumbe del dólar. Ojo, porque los chinos no se tragarán el cuento.

 

Es triste que las políticas públicas se hagan con las patas, pues en el transcurso se llevan al hoyo a millones de seres humanos. Los responsables, los políticos, como siempre, sólo se lavan las manos y siempre encontrarán pretextos para sus pifias. Qué tristeza e impotencia.

• Cultura económica • Extinción de dominio

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus