MARTES, 16 DE JUNIO DE 2009
Líneas aéreas en México: El consumidor NO importa

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Arturo Damm
• Empresarios

Manuel Suárez Mier
• Propaganda, censura y autocracia

Arturo Damm
• Progreso social, ¿hacia dónde?

Luis Pazos
• Pemex: ideologías contra aritmética

Arturo Damm
• Afirmaciones falaces

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

Ricardo Medina







“Parece haber una verdadera campaña en los medios para "salvar" a las líneas aéreas ineficientes.”


Parece haber una verdadera campaña en los medios para "salvar" a las líneas aéreas ineficientes. Siguiendo esa "lógica" mientras más dinero esté perdiendo una línea aérea por tener exceso de personal, por tener una flota excesiva de aviones viejos (parte de los cuales NO están para volar, sino para desmantelarlos para surtir de refacciones y piezas usadas a las viejas cafeteras que todavía vuelan), por no convencer con buen servicio a los consumidores ("fíjense, señores pasajeros, que antes de llegar a Monterrey, que es para el destino directo por el que pagaron su boleto, nos vamos a dar una vueltecita a Puerto Vallarta a recoger unos pasajeros; les estoy avisando nada más, no tienen elección"), más "apoyo" del gobierno (esto es: dinero de los contribuyentes) debe recibir.

 

Ver antecedentes caso Aviacsa y aquí también sobre el pésimo servicio.

 

Las ideas clave de la reestructuración aérea que propugnan algunos medios (como voceros serviciales de varias líneas aéreas) son:

 

1. Jamás debe existir sobre-oferta porque eso sólo beneficia a los consumidores, que tienen más opciones para elegir de acuerdo con la calidad y el precio.

 

2. La libre competencia es por definición ruinosa. El gobierno debe restringir la entrada (que el negocio sólo sea para los que ya están dentro) y repartir el mercado equitativamente, haciendo que los precios al consumidor permitan que todos -excepto los consumidores- ganen: accionistas de las líneas aéreas, sindicatos, empleados, pilotos, azafatas, agencias de viajes, aeropuertos, el gobierno que recibirá el pago puntual de combustibles, derechos e impuestos, y hasta los medios de comunicación que recibirán jugosas inserciones de anuncios.

 

3. Este "milagro" de armonía y abundancia lo tendrán que pagar los consumidores mediante precios lo suficientemente exorbitantes para que, aún sin mayor demanda, cualquier vuelo -hasta el de un solo pasajero- resulte negocio.

 

Viva el mercantilismo. Viva el capitalismo de compadres. Muera la competencia y el libre mercado.

 

Declaraciones del Presidente de la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero), Javier Christlieb (respeto la sintaxis desastrosa, como se publican hoy en el periódico "Reforma"):

 

"Ya es la segunda ocasión que ocurre en México que hubo una sobreoferta... donde lo único que se logró es que muchas empresas cerraran y dejaran el transporte aéreo hecho pedazos".

 

La sobre-oferta, según este personaje, es mala porque elimina a los incompetentes y los saca del mercado. Ya entendimos. Ya sabemos qué podemos esperar los consumidores de la mayoría de nuestros negociantes aéreos. Lo de "hecho pedazos" ¿se refiere a los accidentes de los viejos aviones de la desaparecida Taesa o a las actuales cafeteras voladoras de Aviacsa?

• Competencia • Mercantilismo / Proteccionismo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus