LUNES, 28 DE DICIEMBRE DE 2009
Contaminación y mercado

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“La destrucción del medio ambiente -nos muestra la experiencia del siglo XX- se sufre con mayor intensidad en los países que practican el capitalismo monopólico de Estado. Mientras donde funcionan los mecanismos de mercado -los que implican respeto al derecho de propiedad- se genera menos contaminación en relación al bienestar obtenido.”


Para muchos ecologistas el principal daño al medio ambiente es debido al calentamiento global, y aunque todavía no se sabe con exactitud qué porcentaje de ese fenómeno se debe a las emisiones de contaminantes en los países industrializados y cuanto a un proceso natural que se presenta periódicamente en la tierra, culpan de ese calentamiento a los países más desarrollados.

 

Es frecuente que muchos ecologistas, más por cuestiones políticas que por una verdadera preocupación del medio ambiente, responsabilicen al sistema de mercado o capitalista del deterioro al medio ambiente. Falso, la caída del Muro de Berlín dejó claro, al comparar las economías de las dos Alemanias, que la que vivió con un sistema socialista o centralmente planificado, emitía mucha más contaminación por habitante que la Alemania capitalista.

 

La falta de desarrollo, el atraso tecnológico y la ausencia de innovaciones, que dejó ver la caída del Muro de Berlín hace 20 años, muestra que los capitalismos monopólicos de estado generan más contaminación que los sistemas de mercado. En la Alemania socialista la mayor parte de la población se calentaba con carbón, prohibido en la Alemania capitalista, por ser altamente contaminante. En la Alemania socialista hasta 1989, todavía la mayoría de los autos circulaban con motores de dos tiempos, tecnología anterior a la Segunda Guerra Mundial, que contaminan 90 veces más que los autos usados en la Alemania capitalista.

 

Al analizar otro tipo de contaminaciones, como la basura y el agua sucia, vemos que en los países subdesarrollados con grandes dosis de estatismo, importantes sectores de la población bebe agua contaminada y literalmente vive junto a sus excrementos. Esa contaminación es más grave que el calentamiento global y ahí las soluciones dependen totalmente de recursos, que sólo los genera una mayor inversión, que va de la mano de un creciente desarrollo de los mercados.

 

La destrucción del medio ambiente -nos muestra la experiencia del siglo XX- se sufre con mayor intensidad en los países que practican el capitalismo monopólico de Estado. Mientras donde funcionan los mecanismos de mercado -los que implican respeto al derecho de propiedad- se genera menos contaminación en relación al bienestar obtenido.

• Calentamiento global • Ambientalistas

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