VIERNES, 16 DE ABRIL DE 2010
Contra la conectividad

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“ Es probable que la telefonía celular haya sido un servicio de lujo destinado a un porcentaje muy pequeño de la población hace algunos años. Hoy las cosas son muy distintas. El teléfono móvil es un instrumento necesario de competitividad y productividad. Es muy triste que nuestros políticos no lo hayan entendido y que con sus impuestos especiales y sus desconexiones masivas de celulares estén haciendo todo lo posible por retrasar más a nuestro país.”


 

Mientras otros países del mundo están avanzando en la conectividad, porque entienden que ésta es la forma más rápida de dar competitividad y prosperidad a sus pueblos, en México vamos en sentido contrario. China y la India están creciendo a una tasa elevada en la disponibilidad de líneas de telefonía celular y conexiones de internet de banda ancha. En México los políticos toman todas las medidas posibles no sólo para evitar el crecimiento del sector de las telecomunicaciones sino para echarlo para atrás.

 

La decisión de desconectar millones de líneas de telefonía celular debido a que los usuarios no quisieron o no pudieron registrarse en el Renaut es el último paso en el retroceso de nuestro país en la conectividad. Con anterioridad el Congreso aprobó un impuesto especial de 3 por ciento a las telecomunicaciones propuesto por el gobierno federal que, sumado al 15 por ciento de IVA, genera un impuesto acumulado superior al 18 por ciento por un servicio que se considera clave para el desarrollo.

 

En este sentido el gobierno mexicano está siguiendo un camino exactamente opuesto al que se han trazado los países que mayor éxito económico están teniendo en estos momentos. Uno de los factores de los avances de Corea del Sur, por ejemplo, ha sido el impulso que ha dado a las telecomunicaciones y en particular al internet de banda ancha. Las autoridades sudcoreanas siempre señalaban que así como en el pasado se habían subsidiado las autopistas o los ferrocarriles para mejorar la competitividad de un país, la infraestructura más importante del siglo XXI es el internet de alta velocidad.

 

Los gobiernos de la India y China han tomado medidas para hacer accesible el servicio de la telefonía celular a la mayor parte de su población, incluso a los más pobres. En la India hay ya casi 500 millones de celulares. En China más de 750 millones. Y las cifras siguen aumentando. Los precios de una llamada telefónica en la India se encuentran en alrededor de 12 centavos mexicanos por minuto. En México los precios son de ocho a 30 veces superiores. Y para colmo, nuestros políticos han creado una burocracia cuya función es desconectar millones de celulares.

 

La diferencia entre las acciones de los gobiernos de los países de éxito y las de México es que en aquellos países los políticos se han dado cuenta de que la conectividad es esencial para alcanzar una mayor productividad y una mayor equidad social. Una persona con un teléfono celular tiene mayores posibilidades de hacer negocios en igualdad de circunstancias con personas de mayor nivel social o poder económico. Puede ofrecer productos a personas con las que no tiene contacto personal. Puede cerrar ventas con mayor facilidad. Puede verificar precios en distintos lugares de algo que quiere comprar.

 

Es probable que la telefonía celular haya sido un servicio de lujo destinado a un porcentaje muy pequeño de la población hace algunos años. Hoy las cosas son muy distintas. El teléfono móvil es un instrumento necesario de competitividad y productividad. Es muy triste que nuestros políticos no lo hayan entendido y que con sus impuestos especiales y sus desconexiones masivas de celulares estén haciendo todo lo posible por retrasar más a nuestro país.

 

• Problemas económicos de México • Telecomunicaciones

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