MIÉRCOLES, 21 DE ABRIL DE 2010
El Renaut: Burocracia sin sentido

¿La cancelación de la construcción de la planta de Constellation Brands en Mexicali representa un punto de quiebre entre el gobierno y los empresarios?
No, habrá más proyectos
Definitivamente



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


Más artículos...
Santos Mercado
• Una sociedad bien organizada

Víctor Hugo Becerra
• El coronavirus es el iceberg y México es el Titanic

Arturo Damm
• Art. 39 CFF

Isaac Katz
• La gran crisis

Arturo Damm
• Comercio exterior, de mal en peor

Manuel Suárez Mier
• Crisis financiera en EU

Arturo Damm
• Condiciones de empleo y cuarentena


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Sergio Sarmiento







“Hay leyes que no sirven más que para detener al país. La que dio origen al Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut) es una de ellas.”


Untitled Document

Hay leyes que no sirven más que para detener al país. La que dio origen al Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut) es una de ellas.

Fue creada para supuestamente evitar que los secuestradores o extorsionadores puedan utilizar teléfonos celulares en sus actividades ilícitas. Es claro que para eso no servirá, ya que no hay nada más fácil para un criminal que robar un celular, pero sí dejará a millones de mexicanos sin conexión móvil.

La Ley del Renaut estableció como fecha límite el 10 de abril para hacer la conexión de los 83 millones de teléfonos celulares que hasta hace algunos días había en nuestro país. La fecha llegó con solamente el 70 por ciento de los teléfonos registrados. En algunos casos el registro era muy fácil, en otros una verdadera pesadilla burocrática. Pero el hecho es que para la fecha de corte faltaban 25 millones de celulares por registrar.

El Senado se había negado a dar una prórroga a los usuarios de celular. La empresa Movistar trató de ponerse en rebeldía y negarse a desconectar los teléfonos de quienes no pudieran registrarse. Pero la Comisión Federal de Telecomunicaciones, la Cofetel, encargada por ley de llevar a cabo este registro, la amenazó con multarla y llegar incluso a suspenderle la concesión. Lo curioso del caso es que la propia Cofetel dio su propia prórroga al permitir que siguieran operando los teléfonos mientras mantenía una “ventana abierta” para nuevos registros después de vencido el plazo del 10 de abril.

Debemos suponer que mucha más gente, al quedarse sin teléfono, hará todo lo posible por registrarse en los próximos días. Pero el proceso burocrático no ha terminado. Miles de personas se registraron con nombres falsos o utilizando los datos de otras personas. Una de las cosas que hemos aprendido en este proceso de registro es que cualquiera puede obtener por internet los datos de la CURP de otra persona. De esta forma, miles de personas se han registrado ahora en el Renaut con los nombres de Carlos Slim o del presidente Felipe Calderón. Millones, sin duda, se hicieron con datos falsos. Empezará a partir de ahora, por lo tanto, un largo y complicado proceso para validar la información que se ha acumulado en el Renaut. No hemos llegado al final del laberinto.

El Renaut se ha convertido en una nueva, costosa y engorrosa burocracia para los mexicanos. Lo peor de todo es que no se ve cómo pueda tener el beneficio para el que supuestamente se creó. Parece absurdo pensar que los secuestradores y extorsionadores utilizarán teléfonos registrados a su nombre para llevar a cabo sus actividades.

Si fuera imposible realmente obtener un teléfono de manera ilegal, las autoridades habrían encontrado una forma infalible de detener el secuestro o la extorsión. Pero no nos hagamos ilusiones vanas. Ya ha surgido un mercado negro de teléfonos registrados con datos falsos. Lo peor de todo es que no se requiere más de un minuto para robar un teléfono celular el cual podrá después ser utilizado para cualquier acto ilícito.

 

• Burocracia

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus